4/03/2017

+ Tres de abril



Parece que fue una eternidad la última vez que me pasé por aquí. Algunas partes de este blog pensarán que me he olvidado de ellas. No. La respuesta es no. No escribí... o mejor dicho, no publiqué en todo el mes de marzo quién sabe por qué, quizás porque quería dedicarme de lleno en la vagancia. También es mentira que no escribí, porque de hecho lo hice. Se trataba de una entrada muy especial que no terminé y no sé cuándo voy a terminar, una entrada en la que yo narraba las cosas que le diría a mi psicóloga después de mucho tiempo, como si empezara ahora. No, chicos, no empiezo la psicóloga, y es acá donde tengo que explicar muchas cosas.

Hace tiempo, más precisamente cuando me anoté en la universidad, dije que iba a reservar un espacio en este blog para contar mi paso por la carrera de medicina. Esta carrera se va a convertir en mi vida por unos largos años y cuando me reciba, confío en que una doctora Medina Mora se sentará a leer todo lo que transitó en estos años. Por eso decidí poner un más en el título de la entrada, cosa que habitualmente no hago ya que pongo un menos. Pero en esta entrada tengo bastantes cosas para decir, algunas muy especiales y buenas, y no sé si es adecuado poner ciertas cosas que me van pasando y ciertos pensamientos que voy pensando en un espacio dedicado exclusivamente para la medicina. Pero como Mariana es Mariana y dentro de unos años será (ojalá) doctora, todo forma parte de ella. Así que sí, lo voy a poner igual. Sí, voy a ignorar todos los malos pensamientos que me dicen que no debería, aunque siéndoles sincera parece más un toc que otra cosa.

Primero las cosas simples, las cosas que no tienen ni pie ni cabeza y que quedan opacadas por algo más brillante, por algo mucho más genial.

Un ex compañero del secundario me confesó que al principio, en cuarto, gustaba de mí. Lo sospechaba, no sé si alguna vez lo escribí acá. Me confesó que yo le parecía linda físicamente, linda en cuanto a personalidad y que estaba "buena", y eso me levantó un poco el autoestima, aunque realmente no sé qué es lo que me anda pasando. Me siento horrible, y no hablando sobre mi interior. Hablando sobre mi apariencia, claro.

La compañera de la facultad de Nicolás puso sus cuentas de instagram y twitter en privado. Al principio pensé que me iba a permitir alejarme de los pensamientos que me hacen sentir mal, pero ahora es algo mucho más penoso porque me da curiosidad saber qué es lo que escribe cuando se habla con Nico por twitter. No lo sé. Y admito que me gusta bardearla por curioust cat. Híper tóxica, pero bueno.

Hablando de Nicolás, la semana pasada fui hasta la sede de Avellaneda para poder ver cómo llegar a la facultad ya que el tres de abril (o sea hoy) empezaría a cursar. De verdad es genial porque un colectivo que dura una hora y algo más me deja justo en la puerta. Me puse contenta. Sin embargo pasé de largo a la universidad de Nicolás. Me bajé antes porque soy tan genial que no me informé que había dos universidades diferentes con el mismo nombre, así que al ver por pura casualidad el nombre de la universidad, me bajé pensando que era la parte trasera o algo así. Sí, muy choto y muy estúpido teniendo en cuenta que ya había pasado por la fachada de tal facultad. Pero bueno.

Me siento un poco más en su mundo cuando estoy allá. No sé cómo terminara todo esto, cómo Nico saldrá de mi mente. No sé qué será de mí. Pero supongo que algún día ya no pensaré en él ni en lo que él significa. Estoy más sola que nunca, sola de cualquier forma que me veas... Sola de chicos en especial. Y aun me sigue pareciendo mentira que ya se hace dos años de la promo dos mil quince, que dentro de unos meses se van a hacer dos años del viaje a Bariloche. Y con eso, muchas preguntas se me vienen a la mente. ¿Me habrá borrado por completo de su mente? ¿No se acordara de mí? ¿Me pensara aunque sea por dos segundos? También preguntas que tienen que ver con él, como la incertidumbre de si habrá cojido con otra chica o no, o si le gusta su compañera o no. Y su hermana... cambió de facultad. Me agregaron al grupo donde está ella, solamente que ella "rindió" el cbc el año pasado. Rindió entre comillas porque todavía no sé por qué se cambió de universidad.

Ahora, hablando de lo más importante quizás, hoy empecé el cbc. Me asignaron las materias el sabado a las once y media de la noche. Los lunes y jueves tengo biología e introducción a la biología celular, e introducción al pensamiento científico de catorce horas a diecinueve horas, y martes y viernes tengo física e introducción a la biofísica de catorce horas a diecisiete horas. Los miércoles y sábados los tengo libres. Pero sí, me asignaron a la tarde a pesar de que había pedido a la mañana. Se nos complica un poco por el tema de que nadie puede quedarse con mis hermanos ya que mamá estudia y yo no quiero que mamá deje de estudiar. Pero confío en que tarde o temprano las cosas se van a solucionar y van a mejorar para bien.

Hoy tuve mi primera clase. Tengo un poco de sueño porque me levanté a las cinco. La facultad es hermosa. Al frente está el Alto Avellaneda. Hoy no hablé con nadie y me da cosa no llegar a ser lo suficientemente sociable para establecer una relación de amistad o algo así con alguien. No tener amigos de facultad como los tiene Nico. A pesar de que estoy trancada en esa situación, una pequeña parte de mí me dice que mire con optimismo, que hoy fueron mis primeras dos clases. Que sea paciente y espere.

Me parece mentira que el año pasado me encontraba en la secundaria. Como que quedaron lejos esos recuerdos. Y lo único que me queda ahora es contar con mi propio esfuerzo.

Quería empezar a trabajar, pero el tema de ir a la tarde es que me consume mucho horario. Tal vez empiece a trabajar en el segundo cuatrimestre, cuando ya esté acostumbrada al ritmo.

En fin. Estas fueron las noticias. Estoy muy agradecida con esta oportunidad. Espero que este año todo salga como yo quiero.

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