1/05/2017

- Un nuevo año



La semana pasada empezó un nuevo año: el dos mil diecisiete. Quería escribir, pero por alguna razón no lo hice. Quizás por falta de tiempo o de ganas, no lo sé, el tema es que no lo hice. Estuve un poco melancólica, un poco emocional en lo que lo personal respecta.

Este año tengo varios proyectos, tantas cosas por hacer. No me asustan, pero me siento rara. El dos mil diecisiete viene con muchas cosas nuevas que, por ende, son desconocidas y que, debo admitir, me aterran un poco. Primero es saber que en marzo ya no empezaré el colegio, ya no iré al lugar al que estuve yendo los últimos dos años. Luego es saber que en abril toca algo nuevo, viajar un poco más y empezar a estudiar para un futuro, un futuro que veo demasiado lejano. Luego cosas como que tengo que conseguir trabajo y cosas así. No sé qué será de mi vida.

Una de las cosas que quiero hacer sí o sí es bajar de peso, tener un cuerpo lindo. Esta semana empecé a correr con un compañero, y por ahora vamos "bien". No quier abandonar la idea, no quiero quedarme con el autoestima por el piso. Quiero cambiar, quiero ser otra. Y haré lo posible para hacerlo realidad.

En cuanto al amor, el año pasado yo ya dejé en claro que no quería nada con nadie, que no quiero estar con nadie, que no quiero enamorarme con nadie. Sigo con viejos amoríos. Pibito y expibito, lo de siempre, pero esta vez un poco más olvidados, un poco más superados. Un poco más en esa cajita de recuerdos que debo cerrar para superar, más que nada por Pibito. Expibito ya quedó lejos, atrás, por más que a veces piense en él.

¿Se acuerdan que el año pasado Expibito me había dicho que estaba linda? Fue para año nuevo. Al otro día me dijo que le había encantado cómo estaba ayer y yo... explotaba del amor, pensaba que todo iba a ser distinto. ¿Lo fue? No. O quizás, sí, pero no cómo pensé. Todavía sigo pensando si aquello fue un cambio para bien o para mal.

En cuanto a Pibito, nada nuevo. La chica ésta, compañera de su facultad, se fue de vacaciones y parece que no hay interacciones entre ambos, por lo menos en las redes sociales. Lo cual me pone contenta, debo admitirlo, solamente porque soy una metida celosa enferma del orto. Pero bueno, así soy yo. Tengo que madurar, lo sé, pero es difícil. Casi imposible.

Una persona apareció en mi vida recientemente. Es Azul, una chica que conocí en un grupo de Lana. A pesar de que me gusta y yo le gusto, nada cambia el hecho de que sea chica y yo... no puedo tomarme en serio toda la situación. Me mantengo distante porque sí es que hay una situación en la que no me tengo que enganchar es esta.

Sí, estuve melancólica en año nuevo. Estuve pensativa, emocionada, perdida. Sí. Porque nuevos desafíos vendrán este año. Es distinto. Todavía me parece loco haber llegado hasta acá. Me parece mentira que este año cumpla diecinueve años. Me parece mentira, un chiste, que el próximo agosto se cumplan dos años de la noche con Pibito. Me parece mentira, un chiste. Pero bueno.

Espero que este año traiga cosas positivas. Ojalá pueda llegar al cuerpo que quiero y terminar el cbc a fin de año.

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