7/02/2017

- Casualidades



Hola. ¿Qué tal? Soy Mariana. Por ahí ya no me recordas o por ahí me miras con rencor. Lo entiendo, lo entiendo. Dejé olvidado este espacio. Bueno, en realidad no es que lo olvidé, es que directamente no me tomé la ocupación de hacer un tiempo y escribir un poco lo que pasa en mí. Y es que lo que pasa en mí es simple: universidad. Es así.

Primera casualidad: estoy escribiendo un dos de julio, dos meses después de haber escrito por última vez. Sí, es casualidad. Lo juro. No sabía que hoy se cumplían dos meses justos. Algunas veces escondo muchas casualidades. Creo en ellas, que quede claro.

Segunda casualidad: ¿hay una segunda casualidad? Creo que no. Creo que era para boludear o no sé. Bue, ya saltó la Mariana irracional.

¿Paso algo emocionante en mi vida estos últimos meses? Si pudiera, insertaría un emoji pensativo de los que hay en Whatsapp. Pero no puedo, así que solo me limito a mirar el techo de mi habitación y buscar entre recuerdos algo emocionante que haya pasado.

Algo emocionante: sacarme un cero en el parcial de biofísica. Sacarme un dos en el parcial de biología. Que me haya bajado la presión en la facultad. Eso pues.

Nicolás no volvió a seguirme en instagram. Nunca más dio señales de vida para que yo, Mariana, supiera que él estaba vivito y coleando. Subió una foto a instagram haciéndose el cheto. Con un iphone y vestimenta cara, se sacó una foto en el vestuario de la tienda. Tenía el pelo corto y parado, no sé si con él, pero bien a lo santitincho. ¿Dónde quedó mi Nico normal? ¿Mi Nico tímido que no sabía qué decirle a una mina? ¿Dónde? Ese no es el chico al que me cojí. Sonó re brusca, lo sé, pero no lo voy a hacer poético porque mi situación con Nicolás no fue poética, más bien fue una reverenda cagada.

La exnovia le pone me gusta en sus fotos. No sé si él lo hace con las de ella porque está en privado, pero algunas veces me da la sensación de que ellos hablan. Soy Mariana y me gusta hacerme la cabeza, así que me imagino de qué hablaran y hasta comienzo a creer que se chamuyan o que cojieron. Llegué hasta a soñar con ella. Una tarde saliendo de la facultad me pareció haberla visto. La semana pasada la vi en la facultad. Y no pude creerlo. Quería ir a hablarle. ¿Se imaginan? Yo haciéndome muy amiga de esa chica, ex del chabón con el que perdí la virginidad. Loco. Se volvería loco.

Todavía sigo rememorando, recordando. Cuando su me gusta y su seguir me apareció en la pantalla del celular junto a las de su amigo. Tenía cosas bastante obvias que me delataban, que delataban que yo lo stalkeaba. Y me da miedo de que haya sabido que yo insultaba a su compañera de facultad, de la cual anda más distanciado o eso puedo ver desde mi postura. La realidad es que puede que se estén chamuyando desde whatsapp. Todavía me sigue molestando ella. La odio. Y no me importa quedar como tóxica. La odio.

Ayer me agarró un momento de boludez tremenda y le mandé una solicitud a Ian en Instagram. Quería ver si me aceptaba. No solo me aceptó, sino que me mandó una solicitud él. Entonces decidí seguirlo en twitter. Me aceptó y me siguió él. Y hoy me habló. Y supo que lo había bloqueado.

Estuvimos hablando. Al principio pensé que había cortado con la novia, pero resulta que no. Y hoy, cuando me habló, empezó a decir cosas que me parecieron sugerentes. No lo entiendo. No entiendo, pero tampoco me quiero tomar el trabajo de entenderlo. Yo ya no sé si quiero algo con él. No sé si sea la persona para mí.

5/02/2017

- ¿Un poco normal?



Falta una hora y media aproximadamente para que se termine el segundo día de mayo. Sí, se va a un cumplir un mes exacto que no escribo acá. Pero no quiero que este espacio piense que lo dejé en el olvido, que ahora porque soy más grande y tengo otras responsabilidades más importantes me olvido de mis "raíces". Y es que después de todo, por más que haya cumplido diecinueve años hace cinco días, sigo siendo una niña por dentro con tanto para crecer y madurar. Y a parte sigo siendo una desequilibrada mental, así que tendrán Mariana para rato.

Estos últimos días me estuve comportando como una persona normal supongo. No sé. Nunca me consideré normal antes, pero creo que de a poco teniendo algo de normalidad en mi vida. O algo parecido. La verdad es que estos días me sacudieron bastante la cabeza, y no solo con respecto a la facultad.

¿Por dónde empezar?

Leyendo la última entrada que escribí en este blog, el tres de abril, decía que no había hablado con nadie, que tenía miedo de no llegar a tener amigos como lo tenía Nico. Hoy las cosas son un poquito diferentes. A la mañana me cruzo a Lara, una amiga mía de inlgés, ya que yo voy como oyente a las clases de Biofísica puesto que en mi horario habitual se me hace imposible. En la misma clase me hablo con un chico llamado Jaime, colombiano, y hoy Jaime trajo un amigo, de Lanús Oeste (mismo lugar que Pibito). De a poco voy teniendo un poco más de contacto con la gente supongo.

Las cosas se tambalearon un poco cuando descubrí que una compañera mía del secundario que me caía mal estaba haciendo el CBC de medicina en la misma sede, en horarios parecidos en turno mañana. No me lo esperaba, ni siquiera me lo imaginaba. Tampoco me imaginaba que otra compañera del secundario, que si bien no me la crucé en ningún lado, asegura por su biografía de instagram estar estudiando medicina.

La semana pasada fui a la morgue judicial. Vi preparados en formol y me gustó. Todo muy curioso. El jueves tengo la clase de anatomía a la que creo que no podré asistir. Hace dos semanas asistí a la Facultad de Medicina para presenciar las clases magistrales de Biofísica y eso me dejó más manija que antes. No veo la hora de estar ahí, estudiando medicina, por más que la dichosa plaza Houssay, por donde tengo que cruzar, tenga mala fama y una larga lista de denuncias.

Con respecto a las materias, voy híper atrasada. Mi primer parcial es el diecinueve y yo solo me sé los primeros temas de biofísica. Mañana me voy a poner a estudiar. A partir de mañana, mejor dicho, porque sé que me va a ir para el orto. Hace tiempo dije que quería aprobar las materias con buenas notas, más específicamente con un diez. Esta idea se reforzó al ver que Nicolás había aprobado un exámen de matemática con dicha nota. Yo quiero superarlo. A estas alturas me conformo con aprobar sinceramente.

Y justo cuando pensaba en ponerme a estudiar, llega él. ¿Quién? Ah, una sorpresa. Bueno, me muero por contarlo así que no voy a dejar la intriga. No, no es Ian. Es Nicolás. Sí, algo súper inesperado, pero sí. Me dejó con muchísimas dudas y con la cabeza llena de pensamientos sobre él.

Era sábado a la noche. Más o menos la diez y media, y yo ya me había acostado. Había pasado un día de mi cumpleaños, un día de mi última foto subida a instagram. Estaba escuchando música, pensando en lo que él significaba, acordándome de Bariloche, cuando el celular me vibra. Prendo el celular y veo notificaciones de instagram: él y su amigo el gordo chon le habían puesto me gusta a banda de fotos mías y hasta me habían comenzado a seguir. En ese momento, espontáneamente, entré en un estado de shock, nerviosismo y algo más. Prácticamente no me acuerdo casi nada, tampoco me avivé de sacarle un screen como lo hice con Ian, y hoy me parece todo como una fantasía, como algo que no puede ser real, algo producto de la imaginación mía, y lo peor es que no tengo nada con que delatarlo. Parece mentira...

Miles de preguntas se me atravesaron por la cabeza en milésimos de segundos. Al principio pensé que me habían likeado y seguido en la cuenta que uso para stalkear, después me avivé que esa cuenta estaba en privado, y sí. Era en mi cuenta real. Entonces me agarró algo extraño: yo tenía likes de mi cuenta para stalkear en mi cuenta normal. Rápidamente bloqueé a Nicolás y al gordo chon de todos lados, y puse mi cuenta en privado. No obstante unas ganas terribles de matarme y miles de dudas se quedaron en mi persona. Estaba muy alterada. Me dolía la panza al recordar eso.

Primero es la incertidumbre de saber cómo sacaron mi instagram. No sería muy difícil teniendo en cuenta que me había autolikeado desde la otra cuenta, pero todavía tengo la duda. Le mandé un mensaje a Ian y no me respondió, así que lo volví a bloquear y fue. No me afecta y no me importa. El que me importa ahora es Nicolás y su comportamiento.

Por mi mente rondan varias teorías, algunas parecen más descabelladas que otras. Y no puedo evitar hacerme la cabeza, imaginarme una realidad muy lejana a la que estoy viviendo. Como si Nicolás me hablara y se enamorara de mí... Y si lo hace, ¿con qué cara lo voy a mirar? No...

No sé por qué hizo lo que hizo. Algunas veces creo que ellos saben que soy aquella cuenta que stalkeó stories... pero entonces deberían haberme mandado alguna solicitud en la otra cuenta. Pero después me digo que por ahí no hizo falta porque ¡estaban los likes en mis fotos! Ahora me acuerdo que mi otra cuenta tenía la flechita y sí, podía haber aparecido ahí. A parte... ay, no. Me agarra una vergüenza enorme...

Pero si les hubiese molestado que yo anduviera ahí stalkeando, me hubieran bloqueado o hubieran puesto el perfil en privado, ¿o no? No lo sé... A parte tampoco sé si a Nico le llamó la atención o qué... A parte, no lo sé. Todo muy raro y me siento mal. Y cómo reaccioné no ayudó. Inmediatamente los bloqueé... quedé más que obvia.

Por otro lado, supongo que ahora estaré más presente en la vida de Nico. Yo había subido una foto donde había puesto la ubicación Yereván, Armenia (más que obvia, claro está). Después en la gran mayoría de las fotos puse la ubicación. Burzaco, Lomas de Zamora, CABA, Puerto Madero... como para que no se olvide de mí. Y la facultad de Medicina... Seguramente él pensará que yo ya estoy en la carrera... Seguro pensara banda de cosas.

Le pregunté a un compañero quién le parecía más linda: si la compañera de Nico o yo y respondió que yo. Lo mismo hizo Azul. Ambos dijeron que les parecía mil veces más linda yo que Julieta. Tal vez eso tenga sus puntos a favor...

4/03/2017

+ Tres de abril



Parece que fue una eternidad la última vez que me pasé por aquí. Algunas partes de este blog pensarán que me he olvidado de ellas. No. La respuesta es no. No escribí... o mejor dicho, no publiqué en todo el mes de marzo quién sabe por qué, quizás porque quería dedicarme de lleno en la vagancia. También es mentira que no escribí, porque de hecho lo hice. Se trataba de una entrada muy especial que no terminé y no sé cuándo voy a terminar, una entrada en la que yo narraba las cosas que le diría a mi psicóloga después de mucho tiempo, como si empezara ahora. No, chicos, no empiezo la psicóloga, y es acá donde tengo que explicar muchas cosas.

Hace tiempo, más precisamente cuando me anoté en la universidad, dije que iba a reservar un espacio en este blog para contar mi paso por la carrera de medicina. Esta carrera se va a convertir en mi vida por unos largos años y cuando me reciba, confío en que una doctora Medina Mora se sentará a leer todo lo que transitó en estos años. Por eso decidí poner un más en el título de la entrada, cosa que habitualmente no hago ya que pongo un menos. Pero en esta entrada tengo bastantes cosas para decir, algunas muy especiales y buenas, y no sé si es adecuado poner ciertas cosas que me van pasando y ciertos pensamientos que voy pensando en un espacio dedicado exclusivamente para la medicina. Pero como Mariana es Mariana y dentro de unos años será (ojalá) doctora, todo forma parte de ella. Así que sí, lo voy a poner igual. Sí, voy a ignorar todos los malos pensamientos que me dicen que no debería, aunque siéndoles sincera parece más un toc que otra cosa.

Primero las cosas simples, las cosas que no tienen ni pie ni cabeza y que quedan opacadas por algo más brillante, por algo mucho más genial.

Un ex compañero del secundario me confesó que al principio, en cuarto, gustaba de mí. Lo sospechaba, no sé si alguna vez lo escribí acá. Me confesó que yo le parecía linda físicamente, linda en cuanto a personalidad y que estaba "buena", y eso me levantó un poco el autoestima, aunque realmente no sé qué es lo que me anda pasando. Me siento horrible, y no hablando sobre mi interior. Hablando sobre mi apariencia, claro.

La compañera de la facultad de Nicolás puso sus cuentas de instagram y twitter en privado. Al principio pensé que me iba a permitir alejarme de los pensamientos que me hacen sentir mal, pero ahora es algo mucho más penoso porque me da curiosidad saber qué es lo que escribe cuando se habla con Nico por twitter. No lo sé. Y admito que me gusta bardearla por curioust cat. Híper tóxica, pero bueno.

Hablando de Nicolás, la semana pasada fui hasta la sede de Avellaneda para poder ver cómo llegar a la facultad ya que el tres de abril (o sea hoy) empezaría a cursar. De verdad es genial porque un colectivo que dura una hora y algo más me deja justo en la puerta. Me puse contenta. Sin embargo pasé de largo a la universidad de Nicolás. Me bajé antes porque soy tan genial que no me informé que había dos universidades diferentes con el mismo nombre, así que al ver por pura casualidad el nombre de la universidad, me bajé pensando que era la parte trasera o algo así. Sí, muy choto y muy estúpido teniendo en cuenta que ya había pasado por la fachada de tal facultad. Pero bueno.

Me siento un poco más en su mundo cuando estoy allá. No sé cómo terminara todo esto, cómo Nico saldrá de mi mente. No sé qué será de mí. Pero supongo que algún día ya no pensaré en él ni en lo que él significa. Estoy más sola que nunca, sola de cualquier forma que me veas... Sola de chicos en especial. Y aun me sigue pareciendo mentira que ya se hace dos años de la promo dos mil quince, que dentro de unos meses se van a hacer dos años del viaje a Bariloche. Y con eso, muchas preguntas se me vienen a la mente. ¿Me habrá borrado por completo de su mente? ¿No se acordara de mí? ¿Me pensara aunque sea por dos segundos? También preguntas que tienen que ver con él, como la incertidumbre de si habrá cojido con otra chica o no, o si le gusta su compañera o no. Y su hermana... cambió de facultad. Me agregaron al grupo donde está ella, solamente que ella "rindió" el cbc el año pasado. Rindió entre comillas porque todavía no sé por qué se cambió de universidad.

Ahora, hablando de lo más importante quizás, hoy empecé el cbc. Me asignaron las materias el sabado a las once y media de la noche. Los lunes y jueves tengo biología e introducción a la biología celular, e introducción al pensamiento científico de catorce horas a diecinueve horas, y martes y viernes tengo física e introducción a la biofísica de catorce horas a diecisiete horas. Los miércoles y sábados los tengo libres. Pero sí, me asignaron a la tarde a pesar de que había pedido a la mañana. Se nos complica un poco por el tema de que nadie puede quedarse con mis hermanos ya que mamá estudia y yo no quiero que mamá deje de estudiar. Pero confío en que tarde o temprano las cosas se van a solucionar y van a mejorar para bien.

Hoy tuve mi primera clase. Tengo un poco de sueño porque me levanté a las cinco. La facultad es hermosa. Al frente está el Alto Avellaneda. Hoy no hablé con nadie y me da cosa no llegar a ser lo suficientemente sociable para establecer una relación de amistad o algo así con alguien. No tener amigos de facultad como los tiene Nico. A pesar de que estoy trancada en esa situación, una pequeña parte de mí me dice que mire con optimismo, que hoy fueron mis primeras dos clases. Que sea paciente y espere.

Me parece mentira que el año pasado me encontraba en la secundaria. Como que quedaron lejos esos recuerdos. Y lo único que me queda ahora es contar con mi propio esfuerzo.

Quería empezar a trabajar, pero el tema de ir a la tarde es que me consume mucho horario. Tal vez empiece a trabajar en el segundo cuatrimestre, cuando ya esté acostumbrada al ritmo.

En fin. Estas fueron las noticias. Estoy muy agradecida con esta oportunidad. Espero que este año todo salga como yo quiero.

2/28/2017

- El tiempo pasa y una vez más, arrasa con todo



Este tiempo estuve muy pensativa. Creo que el echo de que haga muchísimo calor afuera y yo no tenga nada que hacer influye un poco mucho en esto. Aunque estoy aburrida, cansada, harta de este verano infernal, sé que tengo que aprovechar estos días (casi un mes, bue) sin hacer nada porque cuando empiece la facultad ya no voy a tener ni tiempo de respirar. También debería conseguir trabajo, pero con el calor que hace afuera... me es imposible. Sí, soy una limada.

El año pasado me sirvió mucho para reflexionar, pensar sobre mí. Me sirvió bastante porque aprendí cosas muy útiles. Aprendí a valorarme un poco más a mí misma, a querer cambiar, me sirvió a superar cosas que yo jamás pensé que iba a superar. Me sirvió, inclusive, para probarme a mí como estudiante. Quedarme toda la noche estudiando, ir al colegio sin haber dormido nada, estrés, nervios... creo que todo eso fue útil, creo que todo eso me introdujo a la vida universitaria. Y por un momento me pregunté qué me costaba hacer eso antes de repetir, cuando debía rendir las materias de cuarto. Quizás si yo hubiera hecho eso, no hubiera repetido.

Sí, repetir es algo que con el tiempo "superé". O por lo menos no duele como dolía antes. Mejor dicho, no duele. Pero me hace pensar. Y todo esto viene a que en el último tiempo estoy fija en Nicolás. Ya saben la historia, y no la voy a volver a contar porque en seis meses se cumplen dos años desde que estuvimos juntos, y quedo peor de lo que estoy al no poder superar un carajo. Tal vez si yo no hubiera repetido, le hubiese podido mostrar otra imagen a Nicolás. ¿Quién sabe?

Algunas veces desearía tener esa personalidad que muchas chicas tienen. Ser seductora. Ser atractiva para los demás. Alguna especie de medusa o algo así. Lo de Nicolás fue como un consuelo que se convirtió en prácticamente muerte porque mi autoestima cayó de menos mil a menos tres mil.

Me doy vergüenza ajena porque es tan idiota seguir con esto después de un año y medio. Pero bueno, sigo así. Ojalá pudiera volver a esos tiempos y dar otra imagen. Ojalá pudiera tener otra imagen ahora.

Me da mucha bronca su compañera de facultad (que ahora volví a la idea de que le gusta). Me da bronca hasta su ex (que, por cierto, ya anda con otro). Y siento que si quisiera, o si pudiera, sería mucho mejor que ambas. Tal vez ese es el pensamiento que me hace sentir mal. O tal vez debería dejar un poco de pensar en él y centrarme en justamente ser mejor.

2/23/2017

- Ciclos



Veintitrés de febrero del dos mil diecisiete. Hace un rato me encontraba leyendo las entradas viejas de este blog que cada mes suma un poquito más de experiencia. Desde el dos mil once que han pasado cosas buenas, cosas malas, cosas que, al fin y al cabo, me han hecho aprender algunas cosas. La vida no termina acá, la vida sigue como seguirán los conocimientos que siga adquiriendo a partir de hoy. Pero los años pasan, corren, se alejan de mí. Y me gusta tener este espacio para recordar quién era hace seis años. Para recordar y ver cómo cambió mi vida. No me convertí en la persona que siempre quise, no soy algo que me pueda enorgullecer a mí misma. Son solo los años que me sorprenden.

Encontré la entrada de cuando me encontraba rindiendo las ocho materias que me llevé en segundo, emocionada porque estaba a un paso de pasar a tercero. Tenía trece años. Y luego otra entrada escrita un mes antes de cumplir catorce. En dos meses y días cumplo diecinueve años, y para mí los años no pasaron. No me veo distinta. No lo sé, pero se me hace raro que ya hayan pasado seis años. No lo creo.

Pero bueno. La vida pasa. Y la vida justamente está hecha de ciclos, etapas y vivencias. Todo en la vida son ciclos, y esta semana cerré un ciclo muy importante: terminé la secundaria. No adeudo materias. La terminé en serio. En abril comenzaré el CBC, el ingreso a medicina. Y estoy muy emocionada.

Esta es una de las cosas buenas que agradezco a Dios. No pensé que Mariana, yo, pudiera tener tanta suerte. Pero la tuve. Y estoy feliz, lo valoro. El lunes y el martes estaba en crisis, sobre todo el martes. No sabía nada de las materias. Ya me podía ver desaprobada. Y no. Las rendí bien.

Cuando el profesor de literatura me puso ese cuatro, mi corazón explotó de felicidad. Durante el trayecto a casa tuve ganas de llorar porque era la última vez que haría ese recorrido como una alumna. Ya soy una chica universitaria. ¿Quién lo diría? Justo coincidió con la fecha en la que se cumplía tres años desde que repetí. Tres años después estaba dando las últimas materias, ese último paso para empezar otro camino.

Hay ciclos que son obligatorios cerrarlos. Ian fue uno de esos ciclos. Porque sí, todavía lo sigo recordando. Pero él ya no es parte de mi felicidad ni de mi tristeza. El año que pasó aprendí muchas cosas, y en parte fue gracias a él. Así que me siento agradecida por las cosas que aprendí y por haber terminado la secundaria. Por fin. Y justamente por eso es que me estoy replanteando cerrar el ciclo Nico. Aunque ya no pienso en él como antes, creo que debería dejarlo. Este año se cumplen dos años de Bariloche. ¿Cuántos años más voy a seguir pensando en él? Debo admitir que me da intriga saber lo que pasa con él. Tengo ganas de sacarlo de mi mente completamente, pero espero poder verlo en cuatro o cinco años recibido de ingeniero. Eso sería algo emotivo para mí por más que no me quiera. Y yo tampoco lo quiero, solamente es especial para mí.

Así que acá andamos. Ya estoy más tranquila. Pude aprobar las ocho materias con éxito y me queda todo marzo libre. El tres de abril empiezo el cbc y no veo la hora de que sea el seis de marzo para poder confirmar la inscripción. Los chicos crecen y las mentes maduran, y eso es lo que creo que está pasando conmigo. De a poco voy madurando.

¿Qué es lo que me depara este año? No lo sé. Espero que cosas buenas...

2/07/2017

- ¿Superación o rencor?

awkward shit something chica rara fell better


Dentro de cuatro días se cumplen dos semanas desde el "fatídico" hecho que hizo mover mis neuronas. El mismo hecho que hizo que no pudiera dejar de pensar en él. Sí, hablo de la maldita acción de Ian, que hace una semana y algo más decidió seguirme en instagram (conste que aun no tengo idea de cómo sacó mi user). Estoy más enfocada en eso que en rendir dos materias la semana que viene. Tengo que ordenar mis prioridades. Otra vez estoy dejando que Ian tome las riendas de mi vida.

Desde que me propuse olvidarlo o, mejor dicho, superarlo que insistí en la idea que cada persona tiene su ritmo y que debíamos respetar ese ritmo, por eso no importaba si en el ahora yo no podía sacarme de la cabeza a ese idiota de buenos chamuyos porque... ¡lo quería! y alguien a quien había querido no se iba a borrar de mi mente ni de mi vida así tan fácil. Así que me tomé un tiempo, pensé en él, pensé en lo que significaba y así me fue doliendo menos que prefiriera estar con su novia y no conmigo, lo cual funcionó porque ahora puedo ver mil fotos de ellos juntos y no me afecta, no me pone triste. Soy inmune a las muestras de amor de esa pareja. Y no me importa tampoco.

Así está el panorama de mi vida: pensanding en Ian. Tratando de descifrar el enigma de su comportamiento, tratando de armar el rompecabezas y tener en claro qué es lo que quería de mí. Eso no es ni fue todo. Es que desde hace un par de días que vengo preguntándome si bloquearlo fue la mejor opción. Sé que las cosas deberían ser "lo bloqueo y sale de mi mente", pero eso no pasó. No sé si bloquearlo hizo que yo pensara en él estos días o qué. Pero lo que más importa, lo que más me pregunto: ¿mi acción fue clara? ¿Mi acción fue para sacarlo de mi vida porque ya no lo quiero más o porque sigo sintiendo cosas por él?

No sé si detrás de estas palabras hay un espacio que lleva su nombre. No sé si estoy escribiendo esto pensando, dándole un lugar a Ian, un lugar para saber qué es lo que piensa de esto, de mí, de toda la situación. O sea, actuar para él. No. No lo sé y tampoco sé si me interesa saberlo. Pero por algo estoy acá sentada, escribiendo sobre esto, ¿no? Porque me interesa, me intriga, me da curiosidad o me manijeo por esto. Es que tal vez esto lo debería haber pensado mejor. Tal vez la mejor forma de demostrar que no lo quiero en mi vida era dejarlo ahí, sin bloquearlo ni nada. Así podría darse cuenta que por fin lo ignoro. Por fin admito que en mi vida ya no quiero su presencia.

1/29/2017

- Ya no hablamos más



"Ya no hablamos más"
Charlie Puth ft Selena Gomez




Ya no hablamos más, ya no hablamos más.
Ya no hablamos más como solíamos hacer.
Ya no nos queremos más.
¿´Para qué fue todo esto?
Oh, ya no nos hablamos más cómo solíamos hacer.

Escuché que has encontrado a la que has estado buscando,
la que has estado buscando.
Desearía haber sabido que no era yo
porque incluso después de todo este tiempo me sigo preguntando
por qué no puedo seguir adelante
como lo hiciste vos, tan fácil.

No quiero saber
que tipo de vestido estás usando esta noche.
si te está agarrando fuertemente
de la forma en la que lo hice yo.
Tengo una sobredosis.
Debería haber sabido que tu amor era un juego,
ahora no te puedo sacar de mi cabeza.
Oh, es una vergüenza...

Que ya no hablemos más, ya no nos hablamos más.
Ya  no nos hablamos más cómo solíamos hacer.
Ya no nos queremos más.
¿Para qué fue todo esto?
Oh, ya no nos hablamos más cómo solíamos hacer.

Solo espero que estés acostado junto a alguien
que sabe amarte como yo.
Debe haber un buen motivo para que te hayas ido.
De vez en cuando pienso
que tal vez quieras que me aparezca en tu puerta,
pero tengo miedo de estar equivocada.

No quiero saber
si la estas mirando a los ojos,
si te está agarrando fuertemente como yo lo hacía.
Tengo una sobredosis.
Debería haber sabido que tu amor era un juego,
ahora no puedo quitarte de mi cabeza.
Oh, es una vergüenza...

Que ya no hablemos más. Ya no nos hablamos más.
Ya no nos hablamos más cómo solíamos hacer.
Ya no nos queremos más.
¿Para qué fue todo esto?
Oh, ya no hablamos más cómo solíamos hacer.

Cómo solíamos hacer.

No quiero saber
que tipo de vestido estás usando hoy,
si te lo está dando bien
como lo hacía yo.
Tengo una sobredosis.
Debería haber sabido que tu amor es un juego,
ahora ya no puedo sacarte de mi cabeza.
Oh, es una vergüenza...

Que ya no hablemos más. Ya no nos hablamos más.
Ya no nos hablamos más cómo solíamos hacer.
Ya no nos queremos más.
¿Para qué fue todo esto?
Oh, ya no hablamos más cómo solíamos hacer.

1/28/2017

- Ya no importa recordar que te quise sin piedad



No entiendo. No entiendo qué pasó ni cómo. No entiendo por qué actúa de esta forma. Le quise dar todo... prácticamente le di todo de mí, y ahora que me resigno a dejarlo ir, aparece de esta forma tan... tan estúpida. Otra vez aparecen preguntas en mi mente, preguntas que ya había superado. Preguntas que ya había olvidado. Ya me había resignado vivir sin aquellas preguntas sin resolver. Y llega otra vez solo para causarme quilombo en mi cabeza. Para arruinarme más, porque es para lo único que sirve: para arruinar cosas.

Me había resignado a no dormir una vez que se hicieron las tres de la madrugada. Desvelada, me puse a escuchar música pensando, imaginando, invocando a Nico una vez más. Como cada noche. Su foto en mi celular y una canción tratando de recrear el momento en que fue a verme a mi habitación, en Bariloche. Y de repente, por una casualidad del destino, me aparece una notificación en la pantalla de bloqueo, una notificación de instagram. Una que me decía que Ian me había comenzado a seguir.

No sé qué pasó por mi cabeza en ese momento, probablemente nada. Quedé en shock porque no sabía cómo había hecho él para encontrarme. El instagram era relativamente nuevo, y nunca jamás le pasé una cuenta mía a él. Lo tengo bloqueado en facebook, en snapchat también (además desinstalé la aplicación), en whatsapp no lo tengo y él a mí tampoco dado que cambié de número, y en twitter nunca lo seguí, nunca se lo pasé y él tampoco. Además lo tengo bloqueado. A él y a su novia. No sé cómo hizo para seguirme en instagram. Mucho menos sé el por qué.

Yo ya sabía que él y su flamante pareja están en el apogeo de su amor, que están muy felices juntos y que se quieren. Lo sabía. Y cuando me siguió, después de varios minutos de sorpresa y de repetirme la típica pregunta (¿Por qué me sigue si él está feliz con su novia?), quise stalkearlo. La única foto que subió era de él con su novia y un pie de foto súper extenso en el cual resaltaba que ella le había devuelto su seguridad y otras cosas hiper profundas. Que su vida cambió cuando la conoció, que no sé qué más, lo que me llevó a preguntarme si no me había seguido solo para refregarme en la cara lo feliz que es, lo bien qué le hace.

Esto fue a las cuatro de la mañana. Después de una hora, lo bloqueé. Lo bloqueé porque supe que no me iba a aportar nada bueno. No sé qué intenta hacer, pero duele. Lo admito. Él duele mucho. Y sí, estuve llorando. Me la pasé todo el día pensando. Ahora, a pesar de haber pasado doce horas, no puedo dejar de pensar en eso, en él, en lo que intenta hacer. Estoy triste. Estoy desanimada. Porque me confunde. Porque una vez que intento pasar la página, se aparece como si nada, tan descaradamente. Súper descaradamente porque no tenemos amigos en común prácticamente. ¿Qué quería hacer? ¿A dónde quería llegar?

Un poco de las viejas preguntas. Antes que nada... sí, lo admito. Lo extrañaba. Pero no quería que esto pasara. Solamente me imaginaba en mi mente otra cosa, pero aprendí a vivir con la idea de que jamás iba a pasar, que jamás iba a reaccionar cómo yo pienso, cómo yo espero. Cómo yo quiero. Y ahí está la cosa. ¿Cómo quiero que reaccione? Ya no me conforma nada porque ya no quiero nada de él. ¿Qué es lo que quiere de mí? ¿Por qué hace esto? ¿Alguna vez me quiso?

Siempre pensé en mandarle un mensaje por instagram y preguntarle qué es lo que quiere. Yo pensé que esto quedaba en el pasado, que esto ya no era una posibilidad. Pero me confunde tanto. O sea... es que no sé, es todo muy complejo. ¿Por qué sigue haciéndome esto? Yo ya no lo busqué, yo ya no le hablé más. Respeté su espacio, su relación. ¿Por qué él no puede respetarme a mí? Si no me quiere, si por mí no siente nada, si tiene a otra. ¿De qué mierda le sirvo yo? Encima que soy más inestable, más imperfecta... y su novia parece ser una especie de novia perfecta. Y él la quiere, y ella a él también. Y yo también lo quiero. Por eso sé que está mejor con ella. Y me resigno a soltarlo, a olvidarlo, a superarlo aunque piense en él. Es que pienso en él, pero no lo estorbo, no me meto en su camino o en sus decisiones, en su relación. Y sí, solamente me siguió en instagram, pero... yo nunca le pasé mi instagram, yo nunca le dije nada. Lo bloqueé de todos lados para que esto no pasara...

Intento sacarmelo de la cabeza, pero no puedo. Me cuesta. Quisiera que fuera sincero, honesto, que dejara el orgullo de lado y me explicara por una vez en su vida qué es lo que le pasa conmigo. ¿No se dio cuenta que ya no quiero nada de él? Pensé que era muy obvio, pensé que lo habíamos dejado en claro. Debería haber sido obvio con todos los bloqueos que le mandé.

En fin. Ya me resigné a que Ian se pose en mi mente por el resto del día.

"And who you think you are?
running round leaving scars
collecting your jar of hearts
and tearing love apart
you're gonna catch a cold
from the ice inside your soul
so don't come back for me,
don't come back at all..."

1/18/2017

- Nunca entendí







Han pasado pocos meses desde que juré olvidarte,

debo admitir que ha dolido bastante

romper tu recuerdo y dejarte.

He pasado por muchos duelos y lágrimas,

he llegado hasta sentir lástima

por mi alma que lloraba por vos.

Han pasado noches y días

en las que dejar de pensar no podía.

Me dedicaba a enojarme por conmigo misma.

Sin duda estos meses han pasado

y con los restos de tu ser han arrasado.

Ya no tengo nada de vos.


Sin embargo me gusta pensarte,

me gusta recordarte,

y con conversaciones viejas, asesinarme.

Tranquilo, es una especie de recordatorio

para saber que estuviste aquí

y me destruiste porque sí.

No quiero volver a sufrir,

no quiero volver a sentir

algo así por alguien.

Soy necia, quizás tonta

pero no volveré.

Y no vuelvo porque me pregunto

todas esas incógnitas de tu mundo

que no pude entender.

Es que no te entendí

y quizás por eso te perdí.

Y aun hoy no logro saber

por qué te dí

todo lo que te dí.


Nunca entendí cómo amar

a una persona cuando no das para más.

Nunca entendí cómo comprender,

cómo esperar y cómo superar

cuando estoy en busca de significar

algo en tu vida, en tu corazón.

(Siempre yo metiendo presión).

Nunca entendí a querer tu ausencia,

nunca entendí cómo amigarme con tu complicada escencia.

Nunca entendí cómo dejarte ir.


Nunca entendí cómo pasé estos meses

sin dejar de ver tu rostro entre el café mañanero.

Nunca entendí cómo caí en tus palabras aquel enero

y con piropos exagerados, me dejaste sin aliento.

Nunca entendí cómo me quisiste.

En realidad nunca entendí si en realidad lo hiciste.

Es que me abandonaste.

Sola me dejaste.

Y nunca entendí el motivo verdadero.


Me decían que todo pasa,

que cada herida, junto al tiempo, sana.

Me decían que no me preocupara.

Me decía que sí, me decía que no.

Me decía que otra vez debía pedir perdón.

Pero nada bastó.

Nada fue suficiente para vos...


Hice todo para que te quedaras

y me abandonaste por otra rosa.

Y nunca entendí si en realidad fue mi culpa

o simplemente buscabas otra cosa.


Nunca entendí cómo decir "Adiós".

1/05/2017

- Un nuevo año



La semana pasada empezó un nuevo año: el dos mil diecisiete. Quería escribir, pero por alguna razón no lo hice. Quizás por falta de tiempo o de ganas, no lo sé, el tema es que no lo hice. Estuve un poco melancólica, un poco emocional en lo que lo personal respecta.

Este año tengo varios proyectos, tantas cosas por hacer. No me asustan, pero me siento rara. El dos mil diecisiete viene con muchas cosas nuevas que, por ende, son desconocidas y que, debo admitir, me aterran un poco. Primero es saber que en marzo ya no empezaré el colegio, ya no iré al lugar al que estuve yendo los últimos dos años. Luego es saber que en abril toca algo nuevo, viajar un poco más y empezar a estudiar para un futuro, un futuro que veo demasiado lejano. Luego cosas como que tengo que conseguir trabajo y cosas así. No sé qué será de mi vida.

Una de las cosas que quiero hacer sí o sí es bajar de peso, tener un cuerpo lindo. Esta semana empecé a correr con un compañero, y por ahora vamos "bien". No quier abandonar la idea, no quiero quedarme con el autoestima por el piso. Quiero cambiar, quiero ser otra. Y haré lo posible para hacerlo realidad.

En cuanto al amor, el año pasado yo ya dejé en claro que no quería nada con nadie, que no quiero estar con nadie, que no quiero enamorarme con nadie. Sigo con viejos amoríos. Pibito y expibito, lo de siempre, pero esta vez un poco más olvidados, un poco más superados. Un poco más en esa cajita de recuerdos que debo cerrar para superar, más que nada por Pibito. Expibito ya quedó lejos, atrás, por más que a veces piense en él.

¿Se acuerdan que el año pasado Expibito me había dicho que estaba linda? Fue para año nuevo. Al otro día me dijo que le había encantado cómo estaba ayer y yo... explotaba del amor, pensaba que todo iba a ser distinto. ¿Lo fue? No. O quizás, sí, pero no cómo pensé. Todavía sigo pensando si aquello fue un cambio para bien o para mal.

En cuanto a Pibito, nada nuevo. La chica ésta, compañera de su facultad, se fue de vacaciones y parece que no hay interacciones entre ambos, por lo menos en las redes sociales. Lo cual me pone contenta, debo admitirlo, solamente porque soy una metida celosa enferma del orto. Pero bueno, así soy yo. Tengo que madurar, lo sé, pero es difícil. Casi imposible.

Una persona apareció en mi vida recientemente. Es Azul, una chica que conocí en un grupo de Lana. A pesar de que me gusta y yo le gusto, nada cambia el hecho de que sea chica y yo... no puedo tomarme en serio toda la situación. Me mantengo distante porque sí es que hay una situación en la que no me tengo que enganchar es esta.

Sí, estuve melancólica en año nuevo. Estuve pensativa, emocionada, perdida. Sí. Porque nuevos desafíos vendrán este año. Es distinto. Todavía me parece loco haber llegado hasta acá. Me parece mentira que este año cumpla diecinueve años. Me parece mentira, un chiste, que el próximo agosto se cumplan dos años de la noche con Pibito. Me parece mentira, un chiste. Pero bueno.

Espero que este año traiga cosas positivas. Ojalá pueda llegar al cuerpo que quiero y terminar el cbc a fin de año.