9/05/2016

- Olvidar y superar, un panorama difícil de realizar

 

Pensé que había olvidado y superado todo, pensé que podía empezar de nuevo pero no. Pensé mal. Muy mal. Demasiado mal. Y puede que el mirar cosas que no debo mirar es lo que me tiró abajo esta vez. Esta vez y siempre. Pero no puedo evitarlo. No sé cómo poder superar, cómo poder olvidar... No lo sé. Nunca aprendí. Cada rincón de mi vida esconde un fracaso que siempre intento ignorar pero siempre, de alguna u otra forma, siempre termino viendo. Siempre termino dándole importancia.

Primero fue Nicolás, a quien yo apodo "Pibito". Me escondo detrás suyo para no acordarme del fracaso más grande de mi vida: Ian, "Expibito". Y aunque Nicolás es un fracaso en mi vida, esconde un recuerdo más "feliz". O lo hacía hasta ahora. Siempre me la paso stalkeándolo, espiándolo, viendo sus fotos en instagram y leyendo sus tuits en tuiter. Escucho música y pienso en él; me imagino qué pudiera haber pasado y cómo. Pero hace unos días alguien me sacó de esa fantasía: su ex. Su ex que, como imaginaran, es muchísimo mejor que yo. Es una tarada, una completa tarada. Leerla me da vergüenza ajena en serio, pero se ve que ser tarada a ella le funciona. Mmm... qué pena que a mí no.

Fiorella se llama. Una vez sola había escuchado ese nombre. Una vecina de dos años menos que yo, rubia y de ojos claros (que ahora debe ser hermosa), que siempre me quitaba los juguetes y era bastante envidiosa. Yo me la pasaba peleando con ella, a veces hasta la agarraba de los pelos, y me parecía realmente insoportable. Ahora otra vez escucho ese nombre y lo más irónico es que la odio, pero ella nunca escuchó de mí. Y presiento que nunca escuchará mi nombre ni qué significo en la vida de Nico. Porque sé que para él yo no significo nada. Pero bueno, a pesar de eso trato de consolarme riéndome de ella y de su estupidez, de esas ganas locas de hacer de todo un cuento de hadas. Es que sí, es de esas chicas que prácticamente viven por y para tener novios, que cuando lo tienen flashean amor de su vida, que prácticamente si no tiene novio no tienen vida. Sí, de esas. Una total tarada. Todavía recuerdo una serie de comentarios en su fotos con su ex al estilo "Bajo la misma estrella". "¿Para siempre", "Para siempre". Já, ridícula.

Esta chica Fiorella debe ser importante en la vida de Pibito. Parece ser su primera novia, a quién conocía desde sus trece años, cuando ambos eran unos gordos pre-pubertos y él tenía un pelo beatle. Es raro porque parece que ambos, tanto Fiorella como Nicolás, parecen haber evolucionado desde sus trece años. Y yo me siento igual. Soy igual. Sigo siendo inmadura, estúpida, sigo midiendo lo mismo y viéndome igual. Sigo estando triste. Y sigo reclamando una psicóloga. A mis trece años la tuve, ahora no. Ahora tengo que esperar. Soy tan lo menos, lo sé. No sé cómo pude pensar que él me podía mirar para más que una noche. Es más, creo que la única razón por la que me miró esa noche fue porque estaba caliente y no había otra chica con la que estar. Y ahora que Fiorella le está volviendo a tirar onda (o eso parece), puede que yo esté el doble de triste que antes. Porque presiento que me va a doler, que me va a chocar. Presiento que voy a llorar por la noche una vez más. Es obvio que estos dos van a terminar juntos. A Fiorella le gusta Ciro y Los piojos, como a Pibito. Le gusta el rock. Para él, ella tiene mejor gusto musical y es más mente abierta, y yo soy la nada misma.

"No, Marian, te estás haciendo la cabeza. Estás montandote una escena en tu cabeza, una escena que nunca pasó y que nunca pasará". Bien. Pero entonces ¿por qué hasta el año pasado no le daba ni cabida y ahora empezaron a haber retuits y favoritos? ¿Por qué CARAJOS ELLA TUITEÓ ALGO Y DOS MEJORES AMIGOS LE DIERON FAV Y NICO TAMBIÉN? ¿POR QUÉ CARAJOS LA AMIGA LE DIJO "VAIA, VAIA"? La puta que lo parió, me da mucha bronca...

Stalkeándolo, stalkeando sus tuits, vi eso. Es de Julio, pero ahora lo descubrí y ahora estoy reaccionando porque estoy viendo como en Instagram Fiorrela le likea los fotos y él responde con la misma acción. "Che, Ingeniero, deja de colgarme y dame bola, beso". Una amiga suya le dio un fav y le comentó "vaia, vaia" y emojis pervertidos. Y un amigo de ella también le fav. Y Nico. Ah, adivinen qué está estudiando. INGENIERÍA. Así que nadie me diga que no fue dirigido a él porque lo fue. Sí que lo fue. Y me da bronca porque esa chica... es una estúpida. Parece que no puede vivir sin tener novio. Tuvo más novio que años esa chica. Tampoco soporto la idea de que que él tenga relaciones con ella como las tuvo conmigo. No soporto ese pensamiento. Y sé que debería dejar de pensar en eso que me pone mal pero no puedo. Desearía poder volver el tiempo atrás para ser otra, para empezar a ser esto que intento ser desde antes y poder llegar al momento en que Pibito se cruzó en mi vida para desmotrarle, para contarle qué soy y cómo soy. Y que por ahí me de bola.


Terminado el tema de Pibito, justo hoy volvió Expibito a mi mente. En realidad vino a mí el fin de semana, cuando me enteré que el viernes se va a Bariloche. Intenté sacarlo de mi mente, reemplazarlo. Intensifiqué mis pensamientos con Nicolás por más que él tampoco sea un recuerdo feliz, pero primero llorar por él que por Ian. Hace tiempo que no lo stalkeo en tuiter, de hecho borré su página y la de su novia de Chrome, y desde el celular lo tengo bloqueado por lo que no siento gana alguna de ver qué cosas pone, seguramente manijeando por su viaje. En Instagram también andaban las cosas bien hasta hoy. Hasta ayer, cuando vi que la página de su Promo estaba contando los días para el tan afamado viaje (el viaje que metió a Pibito a mi vida). Entonces no me pude resistir a entrar a su placa para poder entrar a su perfil y encontrar las cuatro fotos que tiene con su novia de nombre raro. Y eso me hizo sentir mal. No es un malestar como el que siempre tuve. Es un malestar distinto, no tan intenso. No tan plantado en mí. No sé si será el hecho de haberla visto en persona y llegar a la conclusión de que no es tan linda. No lo sé.

Esta semana es una semana dura. La semana siguiente también lo será. Tendré que resistirme tremendamente las ganas de stalkearlo, de ver sus fotos disfrutando de viaje. Y será tremendamente difícil porque aunque no quiera y haga todo para olvidarlo, en algún lado me llegan las fotos de sus amigos y amigas, de sus compañeros y compañeras. Y no quiero. No, no quiero.

El mes que viene es su fiesta de egresados. Quería ir pero a la vez no. No tengo ganas y tampoco con quién ir. Y sospecho que va a ser un fracaso. Pero bueno...

Mi vida hoy es... no sé, rara. Me siento tan bajoneada y fracasada. E intento ser distinta, pero no puedo. No puedo cambiar. Quiero hacer cosas distintas pero de verdad que no tengo la fuerza. Yo nunca me resigno de soltar. Yo no puedo superar.


"Olvidar"
Marina and the diamonds


A veces pienso que no soy tan fuerte,
pero hay una fuerza que me hace continuar.
Cansada de mi pequeño corazón hecho de hierro,
cansada de las heridas que nunca sanan.
(Nunca sanan).

Porque he vivido mi vida en deuda,
he gastado mi vida en profundo arrepentimiento.
Sí, he estado viviendo en rojo,
oh, porque no puedo perdonar y no puedo olvidar.
Olvidar.

Olvidar, olvidar, olvidar, olvidar.
No hay tiempo para arrepentirse.
Sí, es tiempo de olvidar.

Desde que puedo recordar,
la vida es una escala de inflexión
como un abaco con el que jugué
contando cada victoria y cada fallo.
Victoria y fallo.

Porque he vivido mi vida en deuda,
he gastado mi vida en profundo arrepentimiento.
Sí, he estado viviendo en rojo,
pero quiero perdonar y olvidar.

Olvidar, olvidar, olvidar, olvidar.
No hay tiempo para arrepentirse.
Sí, es tiempo...

de dejarlo ir.
Oh, nene, vos sabés
de lo que estoy hablando.
No tengo nada para perder y nada para probar.
Oh, nene, me estoy retirando.
Fuera. Me estoy retirando.

Sí, he estado bailando con el diablo.
Amo que él pretenda importarle.
Si alguna vez llegue hasta el cielo
cuando un millón de dólares te lleve allí.
Oh, todo el tiempo que he desperdiciado
persiguiendo conejos hacia un agujero.
Cuando nací para ser la tortuga,
fui hecha para caminar sola.

Olvídalo.
Olvídalo. 

Olvidar, olvidar, olvidar, olvidar.
No hay tiempo para arrepentirse. 

Voy a dejar el pasado atrás.
He tenido demasiado, estoy liberando.
No dejar de presionar, borrar, rebobinar
esa cadena de meditación que me siguió.
He apostado mi dinero
por primera vez en mi vida.
He cometido errores pero creo que
todo valió la pena
porque al final el camino es largo,
pero solo porque te hace fuerte.
Está lleno de picos y giros y vueltas.
Algunas veces tenés que aprender a olvidarlo.

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