8/17/2016

- No es lo que pensaba



Si hay algo para rescatar en mí es mi timidez. Soy muy tímida aunque no lo parezca. Siento vergüenza por casi todo, y mis acciones llamativas generalmente salen a la luz por impulso. Porque sí, soy muy impulsiva. Por eso pasa que cuando me cruzo a gente que no quiero ver, mi reacción por impulso tímido es esconderme o hacerme la tonta. Y eso es lo que pasa cada vez que voy al colegio y él sale. Me voy al frente y me escondo detrás de un árbol. A veces hasta asomo la cabeza para verlo... para comprobar que no me esté mirando. Y las mayorías de las veces pasa eso, ignora mi presencia y sigue caminando.

Últimamente imagino el momento en que llego al colegio y me lo cruzo. Pero yo estoy cambiada, bien vestida, linda, superada. Estoy bien. Eso me imagino. Hoy fui al colegio y me lo crucé, pero él no se cruzó conmigo. Afortunadamente. Yo estaba crotísima, demacrada por la tristeza que me genera ser yo. Hoy fue una de esas veces en las que la suerte me acompaña y tengo que ir al colegio por mi hermano, para hacer presencia y ayudarlo en algunas actividades que las maestras preparan. Al principio me negué porque no quería cruzarme con gente que... no quería ver. Y después terminé aceptando porque quiero ser buena, porque me pone triste ser mala.

Llegué y nada. Estuve esperando con mi hermano a la salida, sentada. Viendo para todos lados porque sabía que él no tardaría en salir. Entonces giré para mi derecha y vi algo... mejor dicho, a alguien. Era ella. Su novia. La vi. Permanecí observándola, estudiándola, analizándola. Viendo por qué ella y no yo. Intenté distraerme, ver para otro lado, pero enseguida comencé a buscarla otra vez. Atrás mío estaba. Me quedé, una vez más, mirándola. Observándola. Analizándola. Pensando. Preguntándome qué tiene ella que yo no...

La chica es muy distinta a cómo pensé. De verdad me la había bajado tanto... Me creé otra imagen. Y descubrí la realidad. Por eso me la pasé triste y feliz a la vez. Feliz porque no es cómo pensaba, porque en el fondo me generó la sensación de que en algún punto la supero. Y triste porque a pesar de eso, él la prefiere a ella. Él está con ella. Pero algún mérito, un poco de felicidad tengo que tener, y por eso la parte feliz superaba a la parte triste.

La chica... Yo pensaba que era la típica chica de pelo lacio, con ropa linda y un cuerpazo tremendo. Pensaba que era de esas chicas lindas, perfectas. Y no. Ella tiene granos y cuerpo de pou. Y es negra como yo (ahre). No es tan perfecta cómo pensé. Pero seguro no es tan idiota como yo. Pero bueno. Siento que estoy en posición de igualdad. No es tan linda. De hecho tiene cara de pibe. Y aún así él la quiere a ella. Pero bueno. Rescato que sirvió para recuperar un poco mi autoestima, pero sigo con el mismo dolor de corazón.

Mientras la estaba mirando, pensé. Miré la hora y pensé. Tengo que irme al frente porque... Y justo tocó la campana. Tengo que ir al frente rápido porque en cualquier momento va a aparecer Ian y se la va a besar a la chica esta, que está atrás mío, y me va a ver a mí mirando. Saludé a mi hermano rápido y fui a esconderme detrás de un árbol. Y observé. Fui testigo como él la besaba y la abrazaba. Y yo mirando.

Al entrar me la volví a mirar y pude comprobar que no es tan linda como yo pensaba. No es como la idolatraba. La idealicé demasiado y a mí me defenestré. Puedo tener cosas lindas y puede que Ian no las vea. Pero tengo la esperanza de que por ahí no sea tan difícil mostrarle mis cosas lindas. Por ahí no sea tan complicado hacer que se fije. Por ahí no sea tan complicado mostrarme mis propias cosas lindas y dejar de defenestrarme un rato.

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