12/30/2015

- 2015



Ya se termina el año y no sé si voy a poder escribir mañana, así que escribo mientras pueda.

Técnicamente no hay mucho para decir más que lo obvio. Se pasó rapidísimo el año. Todavía mi mente sigue en Córdoba, en enero de este año, haciéndome mala sangre porque todos mis compañeros estaban por disfrutar el último año y yo... matandome por haber repetido. Estaba trastornada porque mi mamá estaba embarazada y no sabía qué hacer para sentirme bien.

Pero hoy todo es distinto al año pasado. Todo cambió de cierta forma. Ya mis compañeros se egresaron, ya pasó el viaje a Bariloche, ya dejé muchas cosas atrás y todo cambió. Yo creo que también cambié, pero no de la forma que esperaba. A estas alturas, el año pasado, me proponía un cambio abismal en mi personalidad, en mi aspecto físico y esas cosas. No llegué a concretar ese cambio. Hoy en día estoy peleada con la mayoría de mis amigas que conocí en el dos mil catorce, amigas que yo pensé que durarían más.

En febrero del dos mil catorce, cuando repetí, mi profesora Hiertz me dijo "¿Cuál es el problema de repetir? ¿Que en vez de terminar la secundaria en un año, la terminas en dos?". Y después de repetir, decía que ese dos mil dieciséis estaba lejos. Hace tres años atrás, decía que en dos mil dieciséis yo ya habría terminado la secundaria y estaría viviendo sola, con dieciocho años viviría mi vida al máximo y sería feliz. Nada fue así. Repetí y hoy estamos a dos días de empezar el dos mil dieciséis. Todavía no terminé la secundaria, no vivo sola, estoy por cumplir dieciocho años y me sigo sintiendo tan fracasada como hace dos años atrás. Y por este año que se está yendo es que ya no hago más promesas. Ya no me comprometo a cambiar concretamente en algún punto, porque cuando me comprometí, cuando prometí, hacerlo todo fue desastroso. Puse a más gente en mi contra. Así que hoy me quedo quieta y que pase lo que tenga que pasar.

Creo que terminé el año peor de lo que empecé. Pero bueno. Todavía sigo remandola. Conocí a gente por las que valió la pena este año, pero pasaron muchas otras cosas que no...

Solo espero que el año que se aproxima venga con muchas buenas personas y buenas cosas, y que traiga una nueva Mariana. ¡Feliz año!

12/26/2015

- Abzurdahmente estúpida



Algunas veces me da la sensación de que repito los títulos. Cómo sea, nunca me pongo realmente a leer los títulos y a darle mayor importancia. Así que bueno, lo único que tengo ahora son sentimientos que expresar.

Recién termino de ver Abzurdah, eso sería la explicación del título supongo. A pesar de verla dos veces, sé que esa película me hace pensar. Siempre intenté no sentirme identificada con esa película porque de verdad que odio a las personas que se quieren hacer las sufridas, las depresivas, las suicidas, las anoréxicas, las bulímicas y todas esas cosas. Realmente odio eso. Pero me doy una libertad aprovechando de las palabras de Cielo. "Todos estuvimos abzurdahmente enamorados". Tal vez esa sea la razón por la que me siento identificada en parte con la película.

Al principio Cielo se definía como una chica a la que todos consideraban especial, nunca normal, un tanto egoísta, soberbia, creía. No sé si soy creía, puede ser que sí, pero que soy egoísta y soberbia... lo soy. También dice que es la mayor de tres hermanos y que fue criada como hija única. Adivinen qué. Yo fui hija única durante diez años y aún teniendo dos hermanos seguí con la misma metodología de crianza. Y sí, mis papás también tuvieron errores conmigo. Mis padres son muy diferentes a los de Cielo, así que ya perdí toda igualdad entre nosotras. Y no crean que me estoy haciendo la enferma, la que tengo problemas. Hoy, a mis diecisiete años, aprendí que a las otras personas no les agrada estar al lado de alguien que tiene problemas mentales, por eso ya no exagero o creo problemas procurando que la gente me vea y diga "Oh, ésta chica tiene problemas mentales graves. Oh" porque no es lo que quiero, no es la imagen que quiero dar. Los únicos duelos que tengo están saliendo a flote y parece que se intensifican más y más, y yo tratando de ocultarlos. Recuerdo los tiempos en que por Leandro quería más y más problemas mentales, solo para llamar su atención. Y ahora digo que fui una estúpida porque Leandro jamás querría estar con una niña quince años menor y además con problemas mentales. A ver si pensamos bien.

Como dije, no busco hacerme la que tengo problemas mentales, pero creo que la similitud en la crianza de esta chica con la mía es la razón por la que las dos nos obsesionamos. Porque sí, yo también estoy obsesionada, y con un chico que se comporta igual que Alejo, el amor (u obsesión mejor dicho) de Cielo. No sé qué le habrá pasado a ella, pero les explico cómo es lo mismo.

Yo estoy tan acostumbrada a tener siempre lo que quiero que cuando no lo tengo, enloquezco. No soy de esas personas que al escuchar la palabra "No" hacen cosas para merecerse el "Sí". Yo directamente escucho el "No", me enloquezco, me enojo, me alboroto y hago berrinche. Porque estoy acostumbrada a que con un berrinche todo se solucione. Hace tiempo mi papá me dijo "Bicha, no todo el mundo gira alrededor tuyo". Tiene razón. Pero cómo mierda me meto esa en la cabeza, no lo sé. Y eso mismo pasa con Ian. Ian me rechazó (es el primero en hacerlo de esa forma) y yo, que estoy acostumbrada a que me den siempre lo que quiero, enloquezco. Quiero que me ame, y pienso... la idea de que yo puedo enamorarlo, de que él en el fondo siente cosas por mí, habita permanentemente. Tanto es el tema que hoy me veo otra vez hablándole como si nada hubiese pasado. Y ustedes se acuerdan de que yo me corté por él. Yo lo recuerdo muy bien, y Abzurdah me hace acordarme aún más.

Por otro lado, parece que a los chicos les gusta esto de enamorar a una piba, cojer con ella y luego borrarse y tratarla mal, hacer cómo si nada pasó. Eso es lo que creo que causa la obsesión. El no dejar en claro las cosas. Uno piensa que está en una relación de pareja. Actúan como pareja, se siente como pareja. Pero él no siente lo mismo, solo finge a duras penas (porque a veces no fingen, simplemente hacen que lo pienses). Y en una relación de pareja se necesita el amor de los dos. Hay amor de una parte, pero no de la otra, y como es una pareja actuada, el amor del lado en el que no se da pasa al lado que sí tiene amor. Entonces una persona tiene doble amor y la otra no. Creo que es eso lo que causa la obsesión. Pero es difícil de entender por qué si no te quieren, si no les gustas, si no sienten nada por vos, siguen buscándote. Siguen mandandote mensajes. Y yo caí en lo de Cielo. Caí en eso de decirle "No te quiero ver más" y después mandarle mensajes yo. En eso caí.

Hablando de mis problemas de peso y eso... Bueno, seré corta. Ustedes sabe que mis problemas con eso no son graves, pero tengo ganas de adelgazar. Estoy segura que una vez que empiece a trabajar, voy a adelgazar.

En fin. Así están las cosas.

12/23/2015

- Unlovely



Today I'm seventeen years old. My life has changed since when I was thirteen. Today I went to cinema and I realize how different I am. What can I say now? Nothing.

I feel like I am a fail. I feel like I didn't something good in my life. It makes me sad, really sad. Ian doesn't love me, and I know that, but it's better just hide the truth and go on. It's better ignore the truth, lie, do it like nothing has happened.

Nico doesn't text me or something. He just fuck me and dissapeared with Bariloche. He didn't answer me even when I was there. I didn't like him and it makes me sad. Sincerly, I haven't fuck since that night, but I can't just think about it with another person. I like Nico, I wanna repeat it and make it right... with a different way.

Mariana is like that. She can't be loved. Nobody loves her. At first, she didn't care, but the time runs and she is growning and she see persons who has somebody and she... she has nobody. She's alone. And she prefers that, but sometimes she feels really bad, so she needs a hug, a contention, a smile or sweet words. She cries in secret, she doesn't show his pain. She just lie. She make it like she doesn't care, like nothing happens. But no. She was born not to be loved, although she tries harder and harder.

12/09/2015

- Solo fantasías.

Hace dos años yo soñaba con este día sin saber que sería hoy. Hace dos años soñaba e imaginaba, y para mí todo iba a ser así. Hace dos años me imaginaba en otra posición, con otros sentimientos, con otros pensamientos y viviendo mejor. No. No es así.

Baja a la realidad. No estoy como quiero. Apenas estoy como puedo. Sigo haciéndole caso a mis fantasías, sigo imaginando el momento en que sería especial, de forma distinta tal vez a como me lo imaginaba antes, pero no crean que no sigo pensando en eso.

Según yo hace dos años, a estas horas hoy estaría mirando mi diploma, mi medalla, me estaría desarmando mi pelo, sacándome el vestido, pensando en la universidad y en las materias que seguramente tengo que dar, y observando con nostalgia mi uniforme de pollera con camisa y corbata que llevé durante dos años. Sí. Esa sería mi realidad. Me estaría repitiendo el momento en mi mente en que Leandro me vio egresarme, seguramente recordando el video que mostraron en la entrega de medallas, y vaya uno a saber si él me hubiese dedicado unas palabras. Esa sería mi realidad en estos momentos. Pero no lo es.

Hoy. Estoy triste, tratando de salir adelante, viendo cómo rendir seis malditas materias para pasar a sexto y viendo como todos a mi alrededor disfrutan y se emocionan. Es complicado de tratar, es complicado para mí. Pero así lo llevo. Confío en que todo esto va a pasar, entonces me sentiré mejor y todo será diferente.

Se pasó rápido el año. Dentro de veintiún días empieza el dos mil dieciséis. Esta vez no voy a prometer nada. No voy a decir "VOY A CAMBIAR". Claro que no. Esta vez dejaré surgir y ya. Si total todo es igual. Si no mejora nada, qué más da si es dos mil quince o dos mil dieciséis o dos mil diecisiete. ¿Qué más da? Lo único que importa es que mejore todo y sea distinto. Es lo único que yo quiero a estas alturas.

12/08/2015

- Deseo seguir. Lo juro.

No sé cómo empezar esta entrada. Supongo que son muchos sentimientos los que tengo en estos momentos, y sospecho que quieren salir todos de golpe. Voy a intentar organizarme y explicarme mejor, probar si de esa manera logro calmar la angustia que creo que viene acosándome desde hace diecisiete años.

Principalmente, antes que nada, debo decir... Me siento horrible. Perdí la cuenta sobre cuántas veces escribí esa frase en el blog desde su creación, pero bueno. Me siento horrible. Parece que sentirse horrible es algo común en Mariana. Parece. Hoy no puedo ni disfrazar mi estado. No puedo ni fingir una sonrisa y mentir, decir "todo está bien" porque no. Porque simplemente no me sale, porque ya no quiero ocultar más. Estoy triste por dentro, pero odio la gente que muestra su tristeza como si a todo el mundo debería importarle, así que por fuera me muestro neutral. Seria. Como si nada bueno ni nada malo pasara.

Tengo ganas de... ¿De qué tiene ganas Mariana ahora? De escaparme de casa. De tener un trabajo, plata, todas las materias aprobadas e irme a vivir a otro lado. Digamos que la relación con mi papá, veamos que es el que me mantiene, el que me da plata y esas cosas, no va muy bien. El jueves se enojó por una boludez que creo que ya tenía retenía desde hacía tiempo, y el viernes me gritó de todo menos cosas bonitas. Él no es de insultarme, maltratarme, pero el viernes lo hizo, y yo siento que va a pasar mucho tiempo antes de que lo perdone. Desde entonces no nos hablamos y yo voy en picada. Siento que necesito a mi psicóloga. No solo por eso igual.

El hecho de que mi padre me dijera inútil, que no sirvo para nada más que para arruinarle las cosas a otros, que no sé ni cuidar a mi hermano, que soy una egoísta, que me cago en todo y que todo vuelve en esta vida reanimó más aquella llama dolorida que tenía encendida debido al rechazo de Ian. A la noche terminé llorando, y no por mi padre ni tampoco por Ian, sino por el fracaso y asco que soy de persona. Sí, soy egoísta, no sé hacer nada, nadie me quiere, para nadie soy especial. Las únicas "verdaderas" amigas que podré tener en el universo se pelearon conmigo y ya siento que nada importa. Nada. Soy gorda, fea, estúpida. Y tengo mal olor, anoten eso. Nadie me quiere, ni siquiera Nicolás, el chico que me cojí en BRC me quiere. No me busca. No nada.

Más eso hay que sumarle el hecho de que yo debería estar terminando la secundaria, preocupándome por elegir el vestido que voy a usar el miércoles nueve de diciembre de dos mil quince en la entrega de medallas y estando súper manija por mi fiesta de egresados. Pero en lugar de eso tengo que estar estudiando para rendir seis malditas materias que me llevo para poder pasar a sexto mientras veo que turras de la villa que no saben escribir ni una oración sin faltas de ortografía pasan tranquilamente de año. Es frustrante, pero la única culpable de eso soy yo por tomarme todo en joda.

Creo que lo hace más frustrante el hecho de ver cómo gente que conocí en Bariloche se egresa. Más bien Nico, el que ya saben. Ver cómo se divierte en su fiesta de egresados, cómo la pasa en su entrega de medallas y se saca fotos con una chica que no sé quién es, pero ya la odio. Viendo cómo la pasa genial en sus vacaciones mientras yo tengo que hacer malabares para pagarle a Emilio. Y lo que me hace peor es esa foto con esa chica, no mal interpreten las cosas. Me hace ver que fui una estúpida, que no fui importante para él, que dejé de ser virgen pero soy una fracasada igual. Que jamás voy a poder ser linda. Jamás voy a poder sentirme a gusto conmigo misma. Estoy destinada a terminal mal. A terminar con diez gatos encerrada en una casa que se cae a pedazos, presiento que ese será mi futuro.

Cuanto quisiera retroceder el tiempo. Haberme cuidado más, haberle dado más importancia a algunas cosas. Haberme comportado de otra forma. Haber sido distinta.

Cuánto desearía en estos momentos que mi vida mejorara. Cuánto desearía en este momento poder salir de este agujero. Quisiera dejar de sentirme así, tan mal.

Casi dieciocho años y sigo siendo un fracaso.