11/30/2015

- Cómo triunfar en el amor, por Marian.



Hola. Bue. No sé bien cómo empezar. Hace tiempo que quiero escribir esto, en realidad desde el sábado, pero no sé si ahora mis sentimientos puedan salir a flote de forma tan correcta como me gustaría.

Algunos dirán que la cagué, otros que soy una idiota. Yo creo que esto que pasó ya estaba escrito. Creo que esto que pasó estaba oculto, pero siempre ahí. Lo que pasó este fin de semana fue lo que siempre esperé que pasara supongo. Muy en el fondo, claro. Y es que no fue nada distinto a las anteriores veces. Resulta que me volví a poner en pedo y le volví a hablar a Ian. Y ahora ando mal del corazón, buscando en Google cómo hacer para superar u olvidar un amor no correspondido.

La situación es simple. Lo que pasa es simple. La realidad es simple. ¿Quién se la complica? Yo misma. Yo misma trato de complicarme la vida creyendo lo que el pelotudo ese me dice. Pero prefiero hacer un stop. Prefiero detenerme, respirar profundo, tomar aire y liberar "malas" "energías". Entonces me pregunto... ¿Por qué es pelotudo? ¿Por no darme cabida? Intento defenderlo, pero al instante me respondo. "No, no es pelotudo por no corresponderme. Es pelotudo por decirme más y más mentiras". Y yo soy más pelotuda por creerlas.

Hace semanas, días, no tengo ganas de recordar, comencé a mandarle snapchats para sentirme un poco en control. Para poder sentir un poco su cariño. Eran fotos mías desnudas. Hablamos un poco sobre el cariño que nos teníamos y no sé en qué quedó todo. (Aclaro que quién empezó con los snaps fui yo). La idea era acosarlo hasta que se cansarla, hasta que me dijera basta, hasta que todo acabara. Pero no aguanté. Mi necesidad de amor me hizo arruinar todo, y la cosa terminó en él borrando la aplicación porque "le calentaba mucho el celular". Pero ojo, que no importa. Yo le había mandado snaps luego de una discusión en donde le reprochaba que él se la pasaba "estudiando" y que me clavaba el visto siempre. Ese snaps tenía un mensaje que decía "odio que no me hables". Él nunca lo leyó porque desinstaló la aplicación, claro, entonces le mandé un whatsapp preguntándole y él me dijo eso, que la había desinstalado y el motivo. Genial. Súper genial. Lo dejé ahí.

El viernes a la noche me puse en pedo con mis primas y otra chica. Mezclé cualquier cantidad y tipo de alcohol, y fumé marihuana. Y eso. Estaba realmente loca, realmente confundida, realmente divertida y eso. La pasaba genial. Entonces agarré el celular y le mandé un mensaje a Iancito. Entre otras tantas cosas que le dije, le confesé que lo amaba y que lo necesitaba conmigo (una gurú del amor soy, lo sé). Confieso que me costó decírselo aun estando en pedo, pero se lo dije. Y él me respondió que me quería, pero que así cómo estaba era mejor, que no quería estar con nadie. Me rechazó. Y yo supe desde el principio que yo era el problema. Se lo dije y él me lo negó. Pero yo sé que el problema soy yo. Él nunca me habló en persona, nunca me buscó, nunca le importé. Y ahora dice que me quiere. ¿Qué otra cosa puede decir si le dije que lo amaba? Es obvio que va a responder eso. Es más que obvio. Además, lo mismo me dijo el año pasado y apareció con la piraña.

Le pedí que me bloqueara si no quería nada conmigo y lo hizo después de insistirle demasiado. Lo hizo para al día siguiente desbloquearme. Y seguramente dentro de unos días me hable sin importarle nada, sin importarle que a mí me hace mal. Sin importarle las cosas que pasaron. No lo sé. No sé qué quiere hacer, qué quiere lograr. Lo único que sé es que lo tengo que olvidar. Tengo que acostumbrarme a este dolor. Tengo que superarlo.

Me siento mal. Siento que nadie me quiere. Siento que no soy suficiente para nadie, que a nadie le gusto. Me siento horrible. Pero ya está. Espero mejorar y poder ser algo para alguien. Ian ya está, ya no más. Me siento horrible...

No sé que voy a hacer con esto que siento. Lo único que sé es que tengo que prepararme porque presiento que Ian no va a tardar en aparecer con otra. ¡Dios! ¡Qué horrible sufrir por amor...!

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