5/23/2015

- Cuando te vea otra vez.



¿Vieron cuando no quieren hacer nada más que volver al pasado? Así me siento yo a menudo. Me sentía así hace cuatro años atrás. Hace tres. Hace dos. Y me siento así ahora. Me descubro una vez más mirando al pasado y mariconeando por volver a esos tiempos, que no fueron buenos, pero si mejor que ahora.

Personalmente, culpo a mi mamá de la mitad de las cosas que pasan ahora. Extraño esos momentos del dos mil doce en los que venía con mi uniforme de colegio privado, me acostaba en la cama y escuchaba música. Tal vez es egoísta de mi parte, porque sospecho que en algunas ocasiones, mi hermano y mamá no la pasaban tan bien. No sé si estoy rota por preferir una familia separada que una unida. No sé si estoy mal. Solo sé que extraño esos sentimientos y que en parte tengo una culpabilidad por ser así de egoísta. Pero vamos, que la culpabilidad no es muy grande y mis sentimientos son muy chicos como para albergar eso que casi nunca conozco, que se llama "culpa". Genial. Mariana es egoísta. Y... ¿se siente orgullosa de eso? Puede ser que sí. Puede ser que escuchando Primadonna Girl me sienta como ese prototipo que Marina Diamandis, la chica que relata mi vida a la perfección, impone en su disco "Electra Heart". Tal vez soy parecida a Electra.

Pero sé a dónde quiero llegar, y es a Leandro. No niego que la promo 2015 me tira abajo, pero los recuerdos con él también me afectan. Antes me moría por tener diecisiete años. Ahora no. Y tal vez estaría orgullosa de mi edad si él estuviese. Quiero decir... si yo estuviese ahí. Me pregunto cuándo fue que todo cambio. Cuándo fue que dejé todo atrás. Apenas pasó un año, pero yo lo siento como más. Me veo más chica. Me veo más inmadura, pero no me molesta demasiado. Menos me molesta verme más egoísta.

¿Si yo hubiese seguido allá, me sentiría tan olvidada?

Ayer, viernes, tuve la oportunidad de verlo otra vez. Aunque no me gustaría que me viese así, tan simple y sencilla, tan atrasada, tengo ganas de hacerlo. Tengo ganas de verlo a la cara una vez más y que él también me vea. Pero tuve que ir a gimnasia. De no haberme salteado tantas ganas, hubiese ido a verlo corriendo, con una emoción, con unos nervios. Me hubiese gustado, me hubiese encantado. Hubiese sido lo más feliz. Pero no. No fue la ocasión. Este tal vez no era el momento. No.

Es tan frustrante verme siempre en el mismo lugar, abatida por el mismo punto. Es tan deprimente verme tan colgada por lo que ya está perdido. ¿Por qué ese tema sigue rondando en mi cabeza una y otra vez? ¿Por qué mis más felices recuerdos fueron en el pasado y no son en el presente? No tengo la capacidad de evolucionar. No tengo la capacidad de cambiar, pero sí de reflexionar. Y eso es lo que más bronca me da. Reflexiono, pero nunca cambio. Me veo siempre de la misma forma, de la misma manera, inclusive en las fotos siempre aparece la frase "Estás igual". ¿Y si supieran que estoy igual desde que el año pasado, a pesar de repetir una y otra vez que cambié? Lo peor de todo es...

Lo peor de todo es que si hay algún cambio en mí, es forzado y eso hace que me sienta cada vez peor. Porque me gustan las cosas monótonas, rutinarias. Pero la vida no es así, la vida siempre cambia porque el mundo gira, y por eso las cosas tienen que evolucionar. Tienen que cambiar. Pero yo no cambio, no quiero cambiar. Y es por eso que siempre la paso mal. Porque estoy obligada a hacerlo.

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