5/29/2015

- Escribiendo cartas.




Si tengo que contar las veces que he empezado a escribir palabras con el mismo sentido que las que estoy escribiendo ahora, me quedaría sin números. Vos sabés cuánto es eso, sos experto en matemática. Así que está bueno que sepas que he intentado escribir, que he intentado decir anteriormente, pero que no he podido por alguna misteriosa razón.

Ante todo, quiero avisarte, decirte o informarte que esto no lo hago por vos. No espero una respuesta de tu parte, no espero un "te amo" o un beso siquiera. De vos no espero nada. Esto lo hago para sentirme mejor, liberada. Si no fuese por mí, por mi bien estar, esto quedaría enterrado en el fondo de mi corazón, bajo setenta llaves, y me lo llevaría hasta la tumba. Bueno, hasta la tumba quizás no, pero sí lo mantendría guardado hasta dentro de unos años, cuando mis hijos me pregunten por un viejo amor. O cuando me pidan un consejo amoroso. Y entonces les hablaré de vos con un único título: mi primer amor.

A vos tal vez te importe poco y nada lo que pase conmigo o lo que yo sienta. A vos te importa poco qué es de mi vida, qué es lo pienso o cómo te veo. Mantengo eso en mente para no dejarme caer en eso que se llama... eh... ¿egoísmo? ¿egocentrismo? Y así pensar que vos vivís solamente por mí, que vos sos capaz de caer ante mis pies con tan solo un suspiro mío. No. Mis palabras, mis sentimientos, mis palabras... Todo lo que venga de mi parte no te interesa, no te afecta. Es lo mismo para vos escucharlo, pero para mí no es lo mismo decirlo. Los papeles están invertidos. Yo soy la que cae a tus pies con tan solo un paso tuyo. Sí, esa soy yo.

Últimamente no sé por qué estoy jodiendo tanto con vos. No sé por qué veo tus fotos y te sueño, no sé por qué stalkeo a tu novia y a sus amigas, y me quedo a ver todas las fotografías donde están los dos juntos. Sí, soy una obsesiva y sí, sé que eso asusta. Pero no te quiero matar. No la quiero matar a ella. No quiero que tampoco les vaya mal o cosas similares. Simplemente estoy enamorada y el ser obsesiva está en mi naturaleza. Por eso es que me pongo los auriculares, veo dos o tres fotos tuyas y enciendo la música para poner la vista en algún punto indefinido y dejar mi mente actuar creando visiones de qué pasaría si... si yo siguiera, si yo terminaría la secundaria con vos, si nos volviéramos a cruzar.

"Cuando el viento pare, nada volverá a ser como antes, y en el cambio siempre está la evolución".

Es gracioso. Me acuerdo de esa frase. Antes que el dos mil trece empezara, mi último año allí, yo cantaba con emoción esa frase en mi mente. Creía que me definía. Pensaba que el hecho de que ya no estuviéramos juntos en el mismo salón supondría algún cambio fuerte. Fue un cambio, pero no en mayor medida. El cambio grande lo dí un año después, cuando repetí. Tiré mi vida por el precipicio y eso sí que trajo un cambio grande. A partir de ese cambio no evolucioné. Creo yo que pasó al contrario. Inevolucioné. No cambié nada, no mejoré en nada. Lo único que hice, que no fue distinto a las anteriores veces, fue quedarme estancada en cosas que pasaron y que no volverán a suceder para poder arreglarlas. Muchas veces me pregunto el por qué. ¿Por qué no pude seguir? ¿Por qué no pudimos seguir? ¿Qué es lo que hicimos mal? Y es entonces cuando me doy cuenta que el tiempo de luchar, de cambiar, ya pasó. Tuve la oportunidad y no la aproveché. Y así pasó con todo. Pasó con nosotros. Tengo tiempo de cambiar, de hacer de las cosas algo mejor, pero no lo aprovechó. Me muestro indiferente y cuando el tren por fin pasa, yo lo miró yéndose, esperando que vuelva para poder tomarlo otra vez y llegar a tiempo a la próxima estación. Y tal vez es la edad o el simple hecho de tener cabeza, de conservar el pensamiento lógico, pero me doy cuenta que ese tren nunca volverá. Aquel interno era el número uno, pero ya pasó, Ahora no me queda otro remedio que esperar al interno número dos. ¡Pero yo quiero al número uno! ¿Entendés? Capricho. Capricho de mi propia actitud.

Algunas veces pienso que soy una tonta. Una tonta por no seguir adelante. Es complicado de explicar tratando de disfrazar mi estupidez, pero es muy fácil de entender. Supongo. Ahora, en vez de seguir con mi vida y mejorarla, me quedo estancada. Me quedo pensándote, preguntándome qué es lo que sentías vos. Pero eso ya no tiene valor, ¿no es así? No lo tiene. Porque de todas formas yo ya no sigo allá y no voy a volver. Nunca. Y eso lo sé con toda la seguridad que puede habitar en mi cuerpo. Y entonces te sigo pensando. Quiero decir esa frase que siempre dije, pero no quiero decírtela. No quiero que la oigas tan temprano. Porque si expreso todo lo que siento y esa frase se me escapa, perderé. Perderé porque estás ejerciendo control en mí otra vez, porque demuestro que caigo a tus pies repetidas veces, inclusive cuando vos te encontrás excesivamente lejos de mí. Seguís teniéndome, me sigo entregando a vos, por lo menos en lo que esto que se llama imaginación. Si alguien me dice que vaya directo a vos y te exprese, no con palabras, sino con hechos qué es lo que siento, yo me quedaría parada enfrente tuyo, mirando a cualquier lado, menos a los ojos. Vos recordás los efectos que tenés en mí, recordás lo estúpida que me comporto. Y recordás que no te miro a los ojos. Y en ese caso, en el caso hipotético que se me pida expresarte mis sentimientos, no haría nada. Esperaría que vos hicieras algo para obtener alguna respuesta espontánea de mi corazón. Y no me resistiría. Recordá que soy una puta impulsiva.

Vos seguramente ya te imaginarás lo que quiero decir cuando me refiero a "una frase". Lo sabés muy bien. Y cuántas veces habrás escuchado esas palabras, no lo sé. Tampoco sé cuales de ellas fueron sinceras, pero de mí quedate tranquilo. No hay verdad más absoluta que esa. Esa frase tan difícil de decir, esa frase cursi e inservible que me hace quedar tan mal, esa frase es la absoluta verdad. Esa frase, tan amplia y a la vez tan chica, tan odiaba y a la vez tan amada, tan anhelada, esa frase que me hace quedar peor de lo que ya quedo delante de tus ojos, esa frase es totalmente sincera. Pero no te la voy a decir, no por ahora. Tengo mucho para decir, y soltar esa frase es ponerle un punto final a mi texto, a mis palabras, y no es lo que quiero. Quiero que mis sentimientos, por primera vez, vean la luz y en ella se suelten. Quiero que mis sentimientos, retenidos por tanto tiempo, vuelen divertidos en el aire, y que vos los atrapes. Si querés, claro. ¡Ahí está! No hay mejor escena metafórica que podría definir esto. Yo suelto palabras voladoras, y con eso mi tranquilidad aparece. Estoy aliviada. Pero de ahí a que vos las atrapes y jamás las sueltes... eso depende puramente de tu persona. No me preocupa aquello, no me preocupa que te importe. Lo único que me importa es poder aliviar un poco esto que siento. Y sé que no se va a terminar acá. Sé que no voy a decir esto y ya te voy a olvidar. ¡NO TE PUDE OLVIDAR EN PUTOS CUATROS AÑOS NI SIQUIERA YÉNDOME LEJOS! Es ingenuo, propio de una nena de quince años, creer que a pesar de cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día, cada mes, cada año que pase amándote, te voy a olvidar en un segundo. A pesar de todas las cosas malas que me hiciste, a pesar de todas las cosas que me hicieron sufrir, te sigo amando. Y lo peor es que no encuentro por qué.

Ok. Ya hablé de mi presente, hablé de esa frase de mierda, pero ahora quiero hablar de... mmm... mis sentimientos, de mí. Y después voy a hablar de vos. Espero conservar la línea y no unirme a las ramas, y así navegar en algún puerto de palabras inservibles. Las palabras que expreso yo sí que sirven, más de lo que te podés imaginar.

Es difícil expresar mis sentimientos sin decir esa dichosa frase de porquería, pero creeme que me las voy a ingeniar. Siempre me las ingenio. Yo... mmm... bien. Repasando nuestro pasado. Nos conocimos cuando yo tenía once años, pero nuestro primer contacto real fue cuando tenía doce. Sinceramente no creo que haya habido mucha simpatía entre ambos. A los doce casi trece me empezaste a gustar. Ese fue el año en el que te empecé a amar. Sí, en ese año. Y estaba confundida. Oíme. Si una nena de trece años te dice que está enamorada, lo primero que hacés es decirle "¿Sí? Bueno, bueno. Contame de ese "amor" tuyo?" y un poco más te le reís en la cara, con una carcajada fuerte como un trueno. Sí. Esa acción es la más esperada, pienso yo. Y aun me parece mentira como a los trece años pude amar a una persona. Pero era un amor idealizado que yo sentía hacia una persona idealizada. Te idealizaba demasiado, y no sé cómo, no sé por qué, hoy tengo un amor hacia vos que no es idealizado, sino real. Yo creo que debe ser porque cuando me di cuenta que no eras lo que vos mostrabas ser, yo me la banqué y seguí estando a tu lado. Casi como si nosotros estuviéramos juntos y vos robaras. A mí´no me gustaría eso, pero te bancaría. Todos tus errores te bancaría, y seguramete tendríamos problemas de pareja, pero yo seguiría ahí, vigente como siempre. Claro que me hubiese encantado poder agarrarte la mano, poder besarte y poder decirte "eso". Lo nuestro fue todo en el aire. Nada pisó suelo, ni siquiera yo. Y cuando lo hice, cuando toqué algo sólido, no fue con los pies, sino con la cabeza. Y el impacto dolió, pero yo me paré (más bien, arrodillé) y es hasta el día de hoy que sigo así. Veo la realidad. Cumplí diecisiete años hace un mes. Veo la realidad, ya me la presentaron, y aun me parece mentira como sigo queriéndote. Estos años que pasaron, los años que pasamos juntos, los volvería a repetir. Volvería a repetir el instante en que maté el estilo de vida que tanto quise solo para quedarme a tu lado. (Y ya ves como siempre me enrosco en lo mismo).

No sé si vos te diste cuenta de eso, pero de todas formas lo manejaste mal. Muy mal. Vos... a pesar de que lo hiciste mal, mantuviste tu posición. De todas formas.... supongo que es difícil mantener la postura con este tipo de cosas. Yo fui demasiado tonta. Vi colores en un cielo gris, como dice la canción esa. Y de eso me siento muy avergonzada hasta hoy. Y seguiré avergonzada mañana y pasado, y pasado, y el mes que viene. Seguiré pensando en vos, en nosotros, en lo que fuimos y en lo que no hasta por mucho tiempo. Ya supones por qué. Esa frase que no quiero decir aparece otra vez. Ya ves cuantas oportunidades tuve y tengo para decirtelo, pero no. No es el momento indicado. Y no sos la persona que mejor guarde esas palabras, pero bueno. Mi corazón te eligió a vos por alguna razón. Y por algo sos la primer persona que mis pensamientos albergaron. Por algo sos la primera persona de la que hablé sin parar, la primera persona por la que retweeté alguna frase de amor. Por algo sos lo que hoy sos, por algo significas lo que hoy significas. Por algo estoy acá, dedicándote cada entrada de mi blog, por algo siempre termino volviendo a vos y a estos sentimientos dentro de mí que te pertenecen. Por algo sos el tema de mi entrada ahora, por algo te estoy dedicando una carta este veintinueve de mayo de dos mil quince, año que debería ser de los mejores de mi vida pero por mi estúpidez, no lo es. A las veintitrés horas, tres minutos de la noche.

Y te digo algo que por ahí te ofenda...

No sos un hombre adecuado para amar. No tenés una fortuna millonaria, tampoco mansiones en miami. No vas al gimnasio. Sos lindo según los ojos que los mires. Sos un arrastrado, te morís por dos pesos que vienen de la peor persona. Sos manejable, calentón, tenés faltas de ortografía y todo lo demás. Pero a pesar de eso y de todo, yo... te amo.

5/28/2015

- Nos shippeo.



Tengo ganas de escribir, esa puede ser la razón por la que esté escribiendo eso. No tengo un tema en concreto sobre el que expresar, pero bueno. Supongo que se considera una necesidad.

Ian. Dado el reciente (no tanto) episodio con él, lo ignoré. Después de bloquearlo, lo ignoré. Cambió su foto de perfil dos veces y yo guardé su foto de perfil en ambas oportunidades. Pero ya no pienso en él. De vez en cuando lo stalkeo en twitter, a él y a la piraña. No es tanto como antes. A la piraña le hago bullying porque es una idiota y porque la odio desde antes de que se pusiera de novio con Ian, conste. Así que bueno. A parte me parece gracioso burlarme de ella. Miro su foto y estallo. Y recuerdo cuando me burlé de Ian por ella. Y eso me hace quererme un poquito más.

Leandro. La semana pasada fue el acto en el colegio, y en ese entonces yo quería faltar para poder verlo. Suerte que no lo hice. O mala suerte tal vez. Ayer iba a faltar hasta que me comunicaron que no iba el profesor. Sin embargo dentro de mí está la sensación de que hice lo correcto, por más que me pegaran cincuenta mil pelotazos fuertes. Además... yo iba a ir al colegio, me iba a hacer notar, pero... ¿cómo? ¿Vestida como una linyera? ¿Sin haber cambiado nada? ¿Fea e insulsa como siempre? No. Es mejor esperar hasta dentro de un tiempo, entones supongo que estaré más presentable.

Nos shippeo. Hasta el día de hoy, a cuatro años de haberme enamorado de él, sigo imaginando cómo sería estar juntos. E imagino otras cosas, claro. Cómo sería ser egresada delante suyo y esas cosas. Pero la fantasía más reciente es cómo sería si yo vuelvo al prado en una visita. Me imagino a mí caminando por el pasillo de jardín, bien vestida, bien peinada, linda, y él viniendo desde secundaria. Viene hacia mí por el mismo pasillo, con los mismos pasos. Y me ve, y se asombra, y yo me asombro y me emociono, pero ya no actúo mal. Ya no intento llamar su atención. No.

Ojalá algún día esa visión se haga realidad. ¿Cómo reaccionaría él al verme con diecisiete años? ¿Se pondría contento?

No sé. De todas formas no debo emocionarme ni mucho menos ilusionarme. Por ahí me ve y le da igual, entonces me quedaría con toda mis esperanzas destruidas.

[Ojalá]

5/23/2015

- Cuando te vea otra vez.



¿Vieron cuando no quieren hacer nada más que volver al pasado? Así me siento yo a menudo. Me sentía así hace cuatro años atrás. Hace tres. Hace dos. Y me siento así ahora. Me descubro una vez más mirando al pasado y mariconeando por volver a esos tiempos, que no fueron buenos, pero si mejor que ahora.

Personalmente, culpo a mi mamá de la mitad de las cosas que pasan ahora. Extraño esos momentos del dos mil doce en los que venía con mi uniforme de colegio privado, me acostaba en la cama y escuchaba música. Tal vez es egoísta de mi parte, porque sospecho que en algunas ocasiones, mi hermano y mamá no la pasaban tan bien. No sé si estoy rota por preferir una familia separada que una unida. No sé si estoy mal. Solo sé que extraño esos sentimientos y que en parte tengo una culpabilidad por ser así de egoísta. Pero vamos, que la culpabilidad no es muy grande y mis sentimientos son muy chicos como para albergar eso que casi nunca conozco, que se llama "culpa". Genial. Mariana es egoísta. Y... ¿se siente orgullosa de eso? Puede ser que sí. Puede ser que escuchando Primadonna Girl me sienta como ese prototipo que Marina Diamandis, la chica que relata mi vida a la perfección, impone en su disco "Electra Heart". Tal vez soy parecida a Electra.

Pero sé a dónde quiero llegar, y es a Leandro. No niego que la promo 2015 me tira abajo, pero los recuerdos con él también me afectan. Antes me moría por tener diecisiete años. Ahora no. Y tal vez estaría orgullosa de mi edad si él estuviese. Quiero decir... si yo estuviese ahí. Me pregunto cuándo fue que todo cambio. Cuándo fue que dejé todo atrás. Apenas pasó un año, pero yo lo siento como más. Me veo más chica. Me veo más inmadura, pero no me molesta demasiado. Menos me molesta verme más egoísta.

¿Si yo hubiese seguido allá, me sentiría tan olvidada?

Ayer, viernes, tuve la oportunidad de verlo otra vez. Aunque no me gustaría que me viese así, tan simple y sencilla, tan atrasada, tengo ganas de hacerlo. Tengo ganas de verlo a la cara una vez más y que él también me vea. Pero tuve que ir a gimnasia. De no haberme salteado tantas ganas, hubiese ido a verlo corriendo, con una emoción, con unos nervios. Me hubiese gustado, me hubiese encantado. Hubiese sido lo más feliz. Pero no. No fue la ocasión. Este tal vez no era el momento. No.

Es tan frustrante verme siempre en el mismo lugar, abatida por el mismo punto. Es tan deprimente verme tan colgada por lo que ya está perdido. ¿Por qué ese tema sigue rondando en mi cabeza una y otra vez? ¿Por qué mis más felices recuerdos fueron en el pasado y no son en el presente? No tengo la capacidad de evolucionar. No tengo la capacidad de cambiar, pero sí de reflexionar. Y eso es lo que más bronca me da. Reflexiono, pero nunca cambio. Me veo siempre de la misma forma, de la misma manera, inclusive en las fotos siempre aparece la frase "Estás igual". ¿Y si supieran que estoy igual desde que el año pasado, a pesar de repetir una y otra vez que cambié? Lo peor de todo es...

Lo peor de todo es que si hay algún cambio en mí, es forzado y eso hace que me sienta cada vez peor. Porque me gustan las cosas monótonas, rutinarias. Pero la vida no es así, la vida siempre cambia porque el mundo gira, y por eso las cosas tienen que evolucionar. Tienen que cambiar. Pero yo no cambio, no quiero cambiar. Y es por eso que siempre la paso mal. Porque estoy obligada a hacerlo.

5/20/2015

- Bloqueada. I can do better than that.



A veces me pregunto si alguna vez me quise. Luego me pregunto si alguna vez alguien me querrá o me quedaré toda la vida sola. Me he quedado sola. Me he quedado sin atención, y eso es lo que más odio. Soy una llama ardiente que se alimenta de atención, y ahora que no la tiene, se va apagando. Pero yo no me voy a apagar del todo. No. Me alimentaré de algo, lo sé.

Ayer me despedí de Ian y de todas las cosas que significa, y desde entonces no me pude despegar la melodía candente de "Better than that". Esa canción encuentra algo bueno entre todo malo. Me encuentra a mí entre palabras idiotas que me etiquetan y me dejan en el fondo de una pirámide. Esa canción... se la cantaría a Ian con el aire que sobra en mis pulmones, solo para que vea que es un idiota.

A pesar de que "Better than that" me despierta y me deja ver lo bueno en la vida, no siempre fue así. Al principio empecé escuchando "Starring role", considerado el himno de lo que pasa con Ian. Pero no podía. Era tan deprimente que me dediqué otra canción. Esa fue la correcta. No puede ser que Marina Diamandis me pegue justo en el pecho. Cada situación, cada letra, me define. Teen Idle, Starring Role, Primadonna. Mowgli's road, Forget. Better than that. Y otra nueva. Living dead.

Me da mucha vergüenza admitir esto, pero presiento que Ian no me quiere porque soy fea. Le avergüenzo porque no tengo esa belleza que muchas tienen, belleza que deseo tenerla. No piensen que me miro al espejo y no me grito "Fea". No. No miro las revistas y me quedo sin decir nada. Las miro y me siento peor, y me dan ganas de tirarme de cara por la ventana. Me siento horrible y no tengo autoestima. Y sé que está mal visto, pero... ¡Hello, Mariana! Esta es tu realidad.

¿Qué haré después de esto? No sé. Seré menos querida. Seré igual de egoísta, de peleadora. Me quedaré la vida sola. O me levantaré y podré cambiar.

Siento que de alguna forma mi vida mejora. Tal vez de a poco, pero no hay que quejarse.

"Viviendo muerta"

Todos los días siento lo mismo.
Estancada, y nunca puedo cambiar.
Encerrada en un globo negro.
Escupida en una habitación vacía.
¿Pero realmente vale la pena?
¿Realmente lo merezco?
Pasa cuando estás dolida
y me cortas en la superficie
de mi corazón
de mi corazón-corazón-corazón.

Estoy viviendo muerta-muerta-muerta
únicamente viva-viva-viva
cuando pretendo-pretendo-pretendo
que he muerto-muerto-muerto.
No he vivido la vida.
No he vivido el amor.
Solo una vista de pájaro
desde el cielo.
Estoy muerta-muerta-muerta.
Estoy viviendo muerta-muerta-muerta.
Muerta.

Tengo una burbuja que envuelve alrededor de mi corazón,
esperando a que mi vida empiece.
Pero ese día nunca lleva.
Permanentemente cuadrada
cuando es tarde en la noche-noche-noche.
Estoy tan insatisfecha.
El peso de una vida vacía-vacía-vacía.
Se enfriará a la luz de la luna.
En la luz.
En la luz.

Estoy viviendo muerta-muerta-muerta
únicamente viva-viva-viva.
Cuando pretendo-pretendo-pretendo
que he muerto-muerto-muerto.
No he vivido la vida.
No he vivido el amor.
Solo una vista de pájaro
desde el cielo.
Estoy muerta-muerta-muerta.
Estoy viviendo muerta-muerta-muerta.
Muerta.

Me recuesto en la reluciente niebla
y pienso en todos los hombres que pude haber besado.
No he vivido la vida, no he vivido el amor.
Solo la vista de un pájaro desde el cielo.

Estoy viviendo muerta-muerta-muerta
únicamente viva-viva-viva.
Cuando pretendo-pretendo-pretendo
que he muerto-muerto-muerto.
No he vivido la vida.
No he vivido el amor.
Solo una vista de pájaro
desde el cielo.
Estoy muerta-muerta-muerta.
Estoy viviendo muerta-muerta-muerta.
Muerta.

5/15/2015

- Lo puedes hacer mejor



Otra vez Ian. Él volvió, pero esta vez de una forma distinta. No sé cómo llamarlo. Tampoco sé si es verdad que es distinta.

No sé lo que me pasa con él. Supongo que es verdad lo que mi papá dice de mí. Supongo que es verdad que me obsesiono con las personas. Eso explicaría qué es esto que siento. Cuando Ian aparece, yo me siento feliz. Siento que lo quiero, me siento bien. Cuando se está yendo, me siento mal. Exageradamente mal. Y cuando se va, por lo menos temporalmente, me siento re bien. No me importa él ni nada relacionado a su persona. Pero después él vuelve y nos encerramos en un círculo vicioso. 

En sí, su persona me hace sentir más mal que bien. Me hace sentir fea, me hace sentir un juguete. Él nunca me habló en persona, nunca me eligió. A él nunca le interesé realmente. Entra al whatsapp y entra en un juego. Dice "Voy a joder a Mariana" y yo... yo me dejo. Yo me la creo. Es mucho mejor enredarme en sus cuentitos, mucho mejor creerme que soy el amor de su vida, que no existe otra persona para mí, solo yo. Y después bajo a la realidad y me doy cuenta que no es verdad eso.

La semana pasada hizo de esas cosas que hace, que nunca son distintas. Siempre hace lo mismo. Me habla y me deja de hablar, y después me habla otra vez y el resto ya lo saben. Me deja de hablar. El fin de semana comenzó a hablarme otra vez, pero entonces le dije que no le creía más nada. Comencé a hablarle cortante, a ignorarlo, a dejarlo de lado. No completamente, claro. Si lo hubiese hecho completamente, no le hubiera hablado borracha. Le dije la mitad de las cosas que sentía cuando hacía sus trucos. Me hubiese gustado contarle todo. Pero algo importante le dije. Me burlé de él por haber salido con la piraña, le dije que me sentía mal cuando me dejaba de hablar. Y cuando él quiso hacer de sus jueguito (vos me vas a violar a mí, blablabla), yo le respondí. Esta vez no seguí la línea. Es lo que pienso, y fue mucho mejor haberselo dicho. "No empieces con eso de violar, porque si vos realmente quisieras eso, ya hubieramos cojido. ¿Y cojimos? NO". (Todo esto escrito con una ortografía inentendible).

Él me juró que jamás lo haría otra vez. Y no lo estaba haciendo, hasta ayer. Me di cuenta que nos estamos hablando todos los días, y eso por ahí lo cansa. Estoy viendo que me habla como cansado, como así no más. No soy nadie importante para él. Y tal vez lo mejor es... dejar de hablarle. No quiero. No quiero porque me duele, porque... lo siento importante. Me cuesta ignorarlo completamente. Ahora lo dejé "colgado", y lo voy a hacer hasta las doce, veinticuatro horas después de su última respuesta.

Antes de esto, me contó. En realidad, me confesó su relación con la piraña. Me dijo que ya estaba todo terminado. Habíamos estado hablando sobre él y sus formas de descargarse. Y todo lo demás. Y resulta que él le pegó a un amigo que dijo que la piraña tenía el culo abierto. "...que en ese entonces era mi novia...". Así. Dijo que habían cortado porque peleaban todo el tiempo y al final, los dos se encontraban indiferentes. Pero lo confesó.

También dijo que su última relación sexual fue con Miel. Me enoja. Me enoja imaginarme la situación. ¡Otra vez cayó! Con la chica que le hizo mil y una. No le creo mucho, pero bueno. Igual me enoja.

Y pensando en la piraña... una canción se me vino a la mente. Entre la piraña y la otra. Pero bueno. Me siento así.

Tú eres solo otro en la larga línea de hombres que ella atornilló,
solo otro en la larga línea de hombres que ella conoció.
Y sí, ella hizo... Sí, ella hizo lo que quería hacer,
como todos los otros chicos antes
otro sueño se hace realidad.

Es poderoso, es poderoso, es un movimiento poderoso
y mientras yo no estoy realmente segura de lo que ella trata de probar,
todos dicen que ella tiene una baja autoestima.
¿Entonces por qué mira como si fuera un gato que tiene la crema?

Pero tú, tú puedes hacerlo mejor.
Puedes hacer mejor que eso.

Yo sé que te has estado sintiendo mal.
No tengo derecho a estar enojada, enojada.
Pero tú, tú puedes hacerlo mejor que eso.
Y yo sé que no te sientes culpable.
Solo estás enredado en un juego, un juego.
Pero tú, tú puedes hacerlo mejor que eso.
Mejor que eso.
Mejor que eso.
Ooh
Mejor que eso.
Mejor que eso.
Mejor que eso.
Ooh

Ella es la manzana del ojo de todos
con una voz de ángel, diablo disfrazado.
Tiene un rostro amargado como una fruta poseída
que los chicos pueden probar hasta que esté fuera de uso.

Y ella está en la red hasta que sus sueños se hagan realidad,
incluso si eso significa irse a la cama con vos.
Amiga de todos. ¿Sonó una campana?
Yo sé un poco más, pero nunca te diré.

Pero tú, tú puedes hacerlo mejor.
Tú puedes hacer mejor que eso.

Sé que te has estado sintiendo mal.
No tengo derecho a estar enojada, enojada.
Pero tú, tú puedes hacer mejor que eso.
Y sé que te has estado sintiendo bajoneado.
Estás siempre de la ciudad, ciudad.
Pero tú puedes hacer mejor que eso.
Mejor que eso.
Mejor que eso.
Ooh
Mejor que eso.
Mejor que eso.
Mejor que eso.
Ooh

Bueno, supongo que es lo que los humanos hacen.
Engancharse con alguien hasta que caiga dentro
y cuando está terminado, ellos se van e intentar sanar el dolor.
Engancharse con otros amantes, hacerlo todo de nuevo.
No estoy juzgando su vida sexual.
Estoy juzgando la manera en la que siempre enterra su cuchillo
en mi espalda cada vez que estamos empazando.
Suspicaz desde el comienzo, yo siempre tuve mi dudas sobre ti.

Tú puedes hacer mejor que eso.
Tú puedes hacer mejor que esto.

Sé que te has estado sintiendo mal.
No tengo derecho de estar enojada, enojada.
Pero tú, tú puedes hacer mejor que eso.
Y sé que no te sentís culpable.
Solo estás enganchado en un juego.
Pero tú puedes hacer mejor que eso.
Mejor que eso.
Mejor que eso.
Ooh
Mejor que eso.
Mejor que eso.
Mejor que eso.
Ooh