3/29/2015

- Dos mil doce.



Lo abrazó. Sorpresivamente, lo abrazó, y él se sorprendió. Quiso balbucear palabras que ella no entendió, causando que se alejara abruptamente y rompiera aquel mágico abrazo que ambos estaban disfrutando. No quiso que él se molestara, no quiso escuchar las palabras quizás malas que le diría, por eso permaneció al lado de su mejor amiga, con la vista perdida en algún punto de la ventana. Y se negó rotundamente a escuchar cualquier cosa que él diría. "Es injusto. Vos me podés abrazar y yo no". Eso fue lo que él dijo, muerto de ternura. El resto del día se quedó pensando en él y en sus dulces palabras, impregnadas en su corazón. Y hasta el día de hoy lo sigue recordando con la misma intensidad.

Se cumplen tres años desde que lo abracé por primera vez. Es estúpido recordar la fecha de un simple abrazo, pero aun hoy puedo recordar cómo me sentía. Totalmente enamorada. Fue el primer abrazo de muchos otros. Me cuesta creer cómo cambió todo.


Lista de cosas que quiero - Si, soy súper caprichosa

A mis dieciséis años, un veintinueve de marzo de dos mil quince, a las nueve y veintiocho de la noche, quiero:

+ Ser linda
+ Tener celular nuevo
+ Volver a revivir ciertas cosas
+ Ser de la promo 2015
+ Que Fideo me de bola
+ Tener plata, ropa, maquillaje, zapatos, carteras, etc
+ Ser feliz
+ Viajar

Una canción que me recontra define. Se las dejo acá, traducida.

Quiero ser una rubia embotellada.
No sé por qué, pero me siento estafada.
Quiero ser una adolescente holgazana.
Desearía no haber sido tan limpia.

Quiero estar adentro todo el día.
Quiero que el mundo se vaya lejos.
Quiero sangre, tripas y un pastel de chocolate.
Quiero ser una verdadera mentira.

Sí. Desearía ser, desearía ser una adolescente, adolescente holgazana.
Desearía ser la reina del baile, peleando por el título
en vez de tener dieciséis y estar quemando una biblia,
sintiendome super, super suicida.

Los años malgastados, la juventud perdida.
Las lindas mentiras, la fea verdad.
Y el día en que he muerto ha venido
solo para saber que he revivido.

Quiero ser una virgen pura,
una puta del siglo veintiuno.
Quiero mi virginidad de vuelta
para sentirme infinita.

Quiero beber hasta que duela.
Quiero cometer un gran error.
Quiero sangre, tripas y un pastel de ángel,
lo vomitaré de todos modos.

Sí. Desearía ser, desearía ser una adolescente, adolescente holgazana.
Desearía ser la reina de la promoción, peleando por el título
en vez de tener dieciséis y estar quemando una bibla,
sintiendome super, super suicida.

Los años malgastados, la juventud perdida.
Las lindas mentiras, la fea verdad.
Y el día en donde he muerto ha llegado
solo para saber que he revivido.
Revivido, que he revivido.

Desearía no haber sido una narcisista.
Desearía no haber besado el espejo cuando estaba sola.
Oh, Dios. Voy a morir sola.
La adolescencia no tiene sentido.
La pequeña perdida de la inocencia.
Los feos años de ser una total.
¿La juventud no era para ser hermosa?

Sí. Desearía ser, desearía ser una adolescente, adolescente holgazana.
Desearía ser la reina del baile, peleando por el título
en vez de tener dieciséis y estar quemando una bibla,
sintiendome super, super suicida.

Los años malgastados, la juventud perdida.
Las lindas mentiras, la fea verdad.
Y el día en que he muerto ha llegado
solo para saber que he revivido.
Solo para saber que he revivido.
Solo para saber que he revivido.
He revivido.

Sintiendome super, super, super.
Sintiendome super, super, super.
Sintiendome super, super, super.
He revivido.

3/28/2015

- Puta fracasada



Hace días que quería escribir acá, pero no sé por qué, no lo hice. Es como que siempre quería escribir en inglés, pero abría el blog y comenzaba a escribir, y ya me aburría, así que nada. Hoy escribo en español porque necesito escribir, necesito descargarme. Tengo el autoestima por el piso. ¿Por el piso? ¡Por el subsuelo! Imposible sentirme peor, supongo. Tan mal, tan tarada, tan estúpida. ¡Tan puta fracasada! Después de escribir acá, me voy a escribir un poco mi novela "Charlie ha cambiado". Decidí tomarme un descanso con ella, pero hace días que quiero continuarla.

Las cosas que me pasan... son muchas. Así que las voy a enumerar para contarles qué es lo que pasa. Primero, mi amiga Kipu (así es cómo la voy a llamar). Segundo, los recuerdos de Lean. Tercero, la promoción. Y cuarto, yo misma y mis estúpidas fantasías.

Empezando por el tema de Kipu, mi amiga. Faltó al colegio toda la semana, al igual que Mika, otra amiga. El viernes (o sea ayer), cuando vi ingresar a Mika al salon, le grité para que viniera hasta mi banco. Con Eli, otra amiga, le preguntamos qué pasaba con Kipu. Yo le conté lo que Robertito me había dicho (que había visto camiones de mudanza en su casa), entonces ella se preocupó y se preguntó si le había pasado algo. Con Eli, la presionamos. Estaba insegura de decirnos lo que pasaba, pero finalmente lo hizo. Resulta que el padre es tranza, vende droga, y temía que algo le estuviese pasando. Eli agarró su teléfono (porque yo no tengo, pues) y la llamó. Afortunadamente la atendió, y lo poco que le pudo explicar fue que le habían robado todo, que se había mudado, que se iba a cambiar de escuela y que no iba a poder ir más para nuestro lado. La profesora de historia empezó la clase y ya no pudimos seguir hablando, entonces Eli le dijo que la llamaríamos después. No nos pudimos concentrar en toda la clase.

Cuando tuvimos un tiempito libre, nos fuimos hasta el patio y la llamamos. Esta vez fuimos Eli y yo. Kipu atendió y nos explicó bien. Nos repitió lo que le había dicho Eli. Le pregunté que por qué si le habían robado todo, no podía volver, cosa que no me cerraba pues nosotras fingíamos que Mika no nos había contado lo del padre. Finalmente Kipu nos dijo que le preguntemos a Mika y que le digamos que ella había dicho que nos cuente todo, pues no podía contarlo por teléfono y que iba a esperar a que cambiara el número. Todo eso pasó ayer, ese viernes en donde no pude concentrarme. En mi casa me sentí mal, y aunque sabía que era por otra razón, este tema me afectó mucho y me dejó pensando. El hecho de no verla más (o por mucho tiempo) me chocó.


El fin de semana pasado estuve stalkeando a Lean. Estuve, más que nada, pensando en los recuerdos, recordando aquellos momentos. Y de eso surgió el hecho de stalkear a Lean, luego a su novia y luego a la amiga de su novia. Y ahí me fui por el resto del grupo de amigas de su novia. Al parecer, a juzgar por las fotos que encontré, Lean es muy amigo de las amigas de su novia. Encontré fotos de ellos en una pileta (pude ver, por primera vez, su torso desnudo). Encontré también fotos de ellos dos dándose un beso o abrazándose. Me resulta enfermizo, quiero decir... me pregunto si no seré tal vez una enferma por estar stalkeandolo de esta forma y encontrar todas esas cosas. Con mi "investigación" llegué muy profundo, hasta descubrir cosas que no esperaba descubrir, y me pregunto cómo quedo yo, en qué posición. ¿Obsesionada por él? No. Solamente curiosa por saber de su vida, por sentirlo cerca, por más que él me odie y esté con otra chica, y esté muy bien con esa chica, y la ame con todo su corazón. Yo creo que lo quiero, y aun hoy, a un año y un poco más de haber repetido y haberme cambiado de colegio, todavía sigo pensando en él, en su amor. En qué era lo que él sentía por mi. Sigo recordándolo, sigo recordando las cosas que pasaron con él en los últimos años y sigo imaginándome cómo sería este último año si no hubiese repetido, si me hubiese quedado. Algunas veces llego a la conclusión de que el prado no era mi lugar, que debería haberme ido antes, en otra ocasión y con diferentes motivos. Entonces me pongo a pensar en estos años que pasaron y me pregunto "¿Cuándo era el momento de irme?". Y una idea aparece vagamente por mi cabeza. "Tal vez no debería haber ido allá nunca".


"PROMOCIÓN 2015 - IDP". Ahí es donde pertenezco. Donde debería estar en estos precisos momentos. En mi casa, escribiendo algo más alegre, re manija por todo lo que me espera el resto del grado, con mi campera y mi remera de egresados esperando a ser lavadas, nuevas. Recientes, por que la fecha de entrega fue ayer. No debería estar mirando las fotos de mis ex compañeras con la remera y la campera puesta, deseando no haber repetido. Me siento mal cada instante que pasa, y sé que dije que ya lo había superado, pero no. Primero el UPD, luego las camperas. Y ahora no sé si ir a Bariloche o no. Me siento fracasada, estúpida. Lo único que hago es escuchar música que me haga recordar al último año que estuve ahí, deseando volver al veinte de febrero de dos mil catorce. O para volver a revivir el dos mil trece y poder arreglar millones de cosas que hice mal.


La única razón por la que quería ir a Bariloche era para estar con Fideo. Este año me esperaba miles de cosas, mejorar. Sentirme mejor; adelgazar, ser más linda, ser una chica cool, ser diferente. Pero cada vez que me veo al espejo, me veo fea, gorda, estúpida. Fideo jamás me daría bola. Jamás me va a dar bola. Ojalá pudiera ser linda, popular, triunfadora. No como soy ahora. Una puta fracasada