10/03/2014

- Hola



Hola. Me perdí en la nada y me olvidé de escribir en Septiembre. Hoy ya son tres días que empezamos Octubre y nada, me pintó la nostalgia. El treinta quise escribir, pero realmente me colgué y no pude hacerlo, por eso pensé en escribir el primero. Me colgué otra vez, así que nada. Estuve subiendo gifs en tumblr (kisses in the fire) sobre Blue Jeans y National Anthem de Lana Del Rey. Me encantan esas canciones, creo que por eso no le di demasiada bola al blogger, pero de verdad estuve recordando y pensando en escribir, en serio.

Blue Jeans y National Anthem de verdad me llevan a otra imagen del amor, me hacen pensar. Pero no pensar en la persona que estoy pensando ahora (el señor con L), sino en el otro pelotudo que me dejó de hablar, que seguramente esté con otra chica. Ese chabón es tan infeliz como yo, nos complementamos tan bien, pero no. No sé si no lo acepta, no lo ve o de verdad no le interesa. Debería dejar de insistir y seguir mi vida. Estoy tan jodida en el amor que no sé qué hacer. Soy muy caprichosa y eso no ayuda de nada. Sé que a Ian no lo quiero para nada, sé que no es nada importante, pero ya que no puedo tener a Leandro, quiero perseguir la imágen de hombre que siempre me gustó, que siempre tuve en mente. Esa imágen la complementa Ian. Es igual a mí en muchos aceptos; yo puedo ver la realidad que tiene él en su interior, puedo verlo. Puedo cuidarlo, amarlo, darle el cariño  que necesita. ¿Por qué siempre las personas buenas están con personas malas? Melina, María. Todas esas estúpidas que no ven lo que yo veo, que no lo ven como el chico bueno y con alma devastada que veo yo. Yo puedo ver su interior, yo puedo ver quién realmente es. Yo sé cómo cuidarlo, cómo darle cariño. Yo sé, pero él no. O no quiere saber. O lo sabe pero no me quiere. No sé. Debería dejar de pensar en él.

Como hace como casi dos meses que no escribo, tuve tiempo de pensar en un montón de cosas. No hay un solo día en que no piense, sobre todo en esta sensación, en la vida que tuve antes. La vida antes de repetir. Aún tengo esa sensación en la boca de que pude haber hecho algo, pero por tarada, no lo hice. Y también estoy pensando en Bariloche 2015, creo que es por eso que estoy pensando en la repetición de grado que sufrí (bue...). Sí, supongo que es por eso. Creo que pensar en eso me hace "deprimirme" más y más cada día. La pasó bien con mis compañeros, me mato de risa, pero no puedo evitar pensar en el prado y en las cosas que viví. A parte, Ian me hace lamentarme más sinceramente. Cómo desearía estar a estas alturas en el año pasado. No hay cosa que deseo más que tener una máquina del tiempo y poder cambiar las cosas. Sé que conocí a gente que me cambió la vida, con la que me llevó muy bien y que me hizo aprender cosas que nunca había aprendido. Sé que conocí a gente muy valiosa, con verdaderos valores, que se preocupa por mí y hasta me llega a querer. Pero soy tan egoísta que solo pienso e imagino como sería estar en quinto ahora, en el prado, con la atención de Leandro. Con la atención de Ian también. Con la atención de la mayoría. El año que viene estaría terminando...

Me cuesta estar orgullosa de mí misma desde que repetí. No sé cómo continuar. Obviamente, no pienso en el suicidio, pero sí me lamento mucho. Lloro muchas veces y cuando no estoy llorando, guardo el dolor adentro, lo que tarde o temprano me hace querer llorar más que antes. Sé que eso me hace mal, sé que esa es la razón por la que tengo ansiedad. Estoy enferma mentalmente, eso lo sé. Necesito expresarme, tengo mucho dolor dentro, pero a estas alturas no puedo pedir nada. No quiero inventarme problemas, no quiero tampoco estar peor. Antes estaba más leve, pero podía convivir con esa especie de enfermedad, dolor, cómo quiera llamarlo. Podía convivir porque lo veía a él, porque verlo de alguna forma me hacía lidiar con este dolor. Lo qué puede hacer el amor es impresionante... Me sorprende realmente. Antes, mi única preocupación era olvidarlo. Pero ahora lo extraño de una forma que antes no extrañaba. Es peor esta forma. Por eso pienso en mí, pienso en estas cosas que pasaron los últimos años. Desearía estar en dosmil doce. En tercero, con catorce años. Desearía, de verdad lo desearía. No hay nada que deseo más. Sí, digo eso muchas veces, pero de verdad no me alcanza las palabras para expresar lo que estoy sintiendo en estos momentos. Tengo ganas de cambiar, pero repitiendo recuerdos del pasado sigo siendo la misma. Necesito viajar, necesito relajación, eso es lo que necesito.

Por otro lado, estuve pensando mucho en Leandro. Creo que ya lo dije antes, pero es hora de explicarlo. Supongo. Ojalá esto sirva en el futuro. No aguanto más para crecer, la verdad. En fin. Lo que siento por Leandro actualmente es... confusión. Lo extraño, no sé si lo sigo amando, pero como dice LOVG. "El amor verdadero es solo el primero". Y bueno, él fue el primero en mi mente, en mi corazón. A él lo amé como nunca voy a amar a nadie. Lo quise como nunca quise a nadie. Así es él, tan importante para mí. Me muero por verlo una vez más. No sé si hablarle, me da vergüenza dado el problema que tuvo con mi papá y esas cosas, pero sí verlo. Que él me vea. Sería, de alguna forma, genial. Sería muy genial...

Algunas veces pienso que lo que me hace querer volver al pasado es él. Es volver a vivir tiempos con él y poder cambiarlos. Es horrible esta sensación porque esos tiempos jamás volveran. No hay nada que pueda hacer para volver a vivirlos. Horrible. De verdad. Tengo el corazón partido, La mente la estoy partiendo de a poquito, pensando y matando mi cabeza con recuerdos. No tengo dónde ahogar mis penas, sino en el llanto. Él es la razón de todo. Quiero volver a Abremate solo para ver los momentos que anhelé, los momentos que amé. Todo es tan distinto ahora... Parece tan lejano...

Me arruiné. Y me sigo arruinando de una forma especial. Recordándolo, amándolo, llorándolo. ¿Qué puedo hacer? Eso es lo que se pregunta Lana Del Rey en Black Beauty, la canción que estoy escuchando ahora, del CD Ultraviolence. Eso es lo que yo me pregunto en estos momentos. Tengo la esperanza, por más delirante que sea, que algún día alguien va a crear una bendita máquina del tiempo y yo me abordaré a ella para empezar un viaje desde dosmil once hasta cuarto año. Y yo podré revertir muchas cosas, inclusive el haber repetido. Me estoy perdiendo de tantas cosas, y esa es la única forma que encuentro. Pero lo creo más imposible que... no sé. Lo único que sé es que todo ahora es difícil y siento que jamás voy a poder superarlo. Me hundo más y más, eso no está bien. Soy consciente de ello, lo soy. Pero bueno, me lo sigo recordando, lo sigo viendo y lo sigo haciendo.

Así que acá estoy. Mariana. Con dieciséis años, en una noche de octubre, escribiendo esta entrada mientras escucho Lana Del Rey por Youtube y tengo una mirada nostalgica, pensando en lo que pasó en los últimos tres años. Este mes el blog cumple tres años y recién lo recordé. Hace poco me puse a leer viejas entradas, lo que me hizo recordar más y más. Así que bueno, acá estoy. Recordándolo. Sufriendo también por Ian, porque no ve lo que necesita, no ve que puede encontrar un consuelo, una solución y alguien que puede entenderlo a mi lado. Es una pena.

- ¿Por qué las personas buenas estan con personas equivocadas?
+ Porque aceptamos el amor que creemos merecer.
- ¿Podemos hacerles saber que merecen más?
+ Podemos intentarlo...

Yo no lo voy a inventar.

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