10/17/2014

- Another year.



Hoy es diecisiete de octubre del dosmil catorce. Sé que no hace falta que lo recuerde. La fecha de hoy es bastante obvia. Y es raro porque lo mismo puse el año pasado. Es increíble cuántas cosas pueden cambiar en un año. Recuerdo exactamente lo que estaba haciendo el diecisiete de octubre de dosmil trece. ¿Qué estaba haciendo? Recordando el diecisiete de octubre del dosmil once. Esa fecha especial, la fecha que aún sigue en mi mente. Una fecha que hasta el día de hoy, a punto de superar todas las cosas que tratan de él, la sigo recordando entre otras fechas especiales que viví junto a él.

Recién me pongo a escribir a las diez y trece minutos porque llegué tarde a mi casa y después me dolió la cabeza, por lo que me pasé toda la tarde durmiendo. Ahora estoy mejor. Creo. Y aunque hoy no pude ni recordar ni pensar mucho, no me olvidé de escribir esta entrada. Se me ocurre que el dolor de cabeza son todas esas cosas en las que estoy pensando últimamente, por las que me mortifico día a día. ¿Estrés? ¿Amor? Tengo tantas cosas que no sé por dónde empezar. No obstante, no estoy escribiendo esta entrada para hablar de mis problemas. Es, en especial, para hablar de mi problema, de alguien que fue por mucho tiempo la persona a la que más amé. Para hablar, recordar, pensar en una persona que me hizo vivir muchas cosas bonitas. Hasta el año pasado, lo que más quería era olvidar a esa persona, pero hoy lo que más quiero es volver a mi estatus de antes. Volver a verlo, volver a amarlo.

Es que hoy, diecisiete de octubre de dosmil catorce, se cumple tres años de Abremate. Sí, ese día en que tuvimos esa excursión con el colegio. Nos fuimos hasta Remedios de Escalada. En esos momentos, a mis trece años, lo que más quería era volver a los tiempos en que vivía en Lanús e iba al Inmaculada Concepción de Lanús. Ahora, a mis dieciséis años, tengo esa misma sensación, pero con esos tiempos del dosmil once. La excursión de Abremate, el acto de fin de año. Quiero volver a esos tiempos.

Recuerdo cómo empezó todo. Recuerdo cómo terminó. Recuerdo cómo lo traté. Recuerdo todo. En mi mente se vienen muchos momentos. Cuando subí al micro, cuando terminé de leer Pretty Little Liars en él, cuando le preguntéa Andrea si esa personita iba a estar. Cuando llegammos, cuando miramos. Y recuerdo el momento que más derritió mi corazón. Cuando le dijo a Clara que se notaba que no quería estar al lado suyo. (Obvio que quería, pero me ponía nerviosa). Y también recuerdo ese momento en que yo estaba distraída, mirando una de los experimentos. Y él vino, se me puso al lado y yo me escapé. Sinceramente, fue un día muy lindo. Y el post-Abremate también fue lindo. Y especial.

Me encanta mirar las fotos que saqué ese día. Me hace recordar aún más todo lo que pasó en esa fecha y por todo lo que pasé con él. Aunque la gente me diga que los recuerdos son malos, que no debo vivir en ellos, lo sigo haciendo y no me importa estar destruida. No me importa estar totalmente destruida, viviendo del pasado, porque siento que eso es lo que me hace sobrevivir. No sé si dentro de unos años siga siendo así, pero por ahora ese es mi presente. El pasado es mi presente.

A lo largo de estos tres años se me presentaron cosas que me dolieron, pero... aunque suene estúpido, masoquista y demás cosas, desearía volver a vivir esas cosas. Será que estar lejos de él me hace querer tenerlo una vez más. No lo sé. Son esas clases de que preguntas que no tienen respuesta, por lo menos por ahora. Creo que lo más difícil, lo más feo de haber repetido es no haberle dado un final digno a esta historia de mierda. Creo que es por eso que me lamento haber repetido, porque lo correcto hubiera sido que yo ahora esté en quinto, teniendo sus miradas que expresan algo totalmente distinto a lo que él expresa con sus acciones. Ahora podría estar recibiendo pequeñas muestras de amor suyas, que se le escapan y llegan a mí. Pero no. Ahora estoy lamentando por no haberle puesto un bonito punto final a nuestra historia y por haberle dado un final brusco.

Cada diecisiete de octubre lo recuerdo y lo extraño. Antes, aunque no estabamos lejos, lo extrañaba igual. Extrañaba cada señal de amor, extrañaba cada palabra, cada mirada que me dedicaba. Lo extrañaba más espiritualmente porque lo único que quería era que él cruzara en un recreo mientras nadie estaba y me abrazara, me confesara que me amaba y me besara fuerte. Me tomara en sus brazos y me hiciera suya en medio de la dirección, quizás. Esas fantasías tontas... Esas fantasías que me hacían delirar. Esas fantasías estúpidas son las que yo esperaba de él, pero que jamás recibí algo parecido. Ahora lo extraño de verdad, porque ahora no puedo ni verlo, ni mirarlo, no puedo hacer nada porque estoy tremendamente lejos.

La semana pasada fui al colegio. Lo vi por unos instantes, escuché su voz, pero no sé si él me vio. Creo que sí. Una vez creo que me vio. Lástima que me fui temprano. Debería haberme quedado un rato más, ser firme y quedarme vagando. O haber sido puntual y haber llegado más temprano de lo que llegué, porque el motivo por el que fui era la obra de mi ex-grado. Me entristeció más no poder estar ahí, con ellos. Era algo de lo que habíamos hablado desde el año pasado y fue raro haberlo hecho en concreto, sin poder estar ahí.

En fin. Creo que me estoy yendo demasiado por las ramas. Estoy acostumbrada a hacer esas cosas, pero tengo en la mente que hoy es para recordarlo a él y a la linda experiencia que me trajo haber viajado a Abremate. Con él. Quiero viajar otra vez. De hecho, estoy tratando de ver si la directora nos puede llevar con el colegio. Quiero volver a ver las cosas que veo en mi mente. Seguramente rompa en llanto cuando vea todo, pero bueno. Necesito volver. Quiero volver al tiempo pasado.

Hasta el día de hoy, a mis dieciséis primaveras, me sigo preguntando si todo fue real o si me lo imaginé yo. En cuarenta y cinco minutos el día de Abremate se termina. Comienza el post-Abremate. Qué hermosos días...

Without you - Lana Del Rey

Todo lo que quiero, lo tengo:
Dinero, notoriedad y rivieras.
Incluso creo haber encontrado a Dios
en los flashes de las cámaras bonitas,
cámaras bonitas, cámaras bonitas.
Yo soy glamourosa, dime. Soy glamourosa?

Hola, Hola?
Puedes escucharme?
Yo puedo ser tu muñeca de porcelana
si me quieres ver caer.
Nene, eres tan adictivo.
Tu amor es mortal.
Dime que la vida es hermosa,
todos ellos piensan que tengo todo.
No soy tan nada sin tí.
Todos los sueños y todas las luces significan
nada sin tí.

El verano es lindo y cálido,
y mi vida es dulce como la vainilla.
Línea dorada y plateada dividen mi corazón
queman en mi cerebro esas imágenes robadas,
imágenes robadas, nene, imágenes robadas.
Puedes imaginar,
Bebe, la vida que podríamos haber vivido?

Hola, Hola?
Puedes escucharme?
Yo puedo ser tu muñeca de porcelana
Si te gusta verme caer.
Nene, eres tan adictivo,
tu amor es mortal.
Dime que la vida es hermosa,
todos ellos piensan que tengo todo.
Pero yo no so nada sin ti.
Todos mis sueños y todas las luces significan
nada sin tí.

Éramos dos niños, tratando de escapar.
Vivir en el lado oscuro del sueño americano.
Bailaríamos toda la noche, tocaríamos nuestra música fuerte,
Cuando crecimos, nada fue lo que parecía.

Hola, Hola?
Puedes escucharme?
Yo puedo ser tu muñeca de porcelana
Si te gusta verme caer.
Nene, eres tan adictivo,
tu amor es mortal.
Dime que la vida es hermosa,
todos ellos piensan que tengo todo.
Pero yo no so nada sin ti.
Todos mis sueños y todas las luces significan
nada sin tí.

Hola, Hola?
Puedes escucharme?
Yo puedo ser tu muñeca de porcelana
Si te gusta verme caer.
Nene, eres tan adictivo,
tu amor es mortal.
Dime que la vida es hermosa,
todos ellos piensan que tengo todo.
Pero yo no so nada sin ti.
Todos mis sueños y todas las luces significan
nada sin tí.

Todos mis sueños y todas las luces significan
nada si no puedo tenerte.

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