8/04/2014

- ¿Las cosas podrán ser como planeo algún día?

Esa es la única pregunta que puede resumir lo que estoy sintiendo en este momento, pero sé que jamás explicaría todo lo que está pasando en mí en este momento. Es demasiada abierta la pregunta. Y de verdad, no explica nada.

Voy a empezar por el principio. Ya no estoy pensando mucho en Leandro. Solo lo recuerdo con una sonrisa en la boca, recordando momentos que pasamos, que en su momento me gustaron. Mientras estoy tratando de adaptarme a mi nueva vida. Estoy tratando de poder encontrar mi lugar y dejar de mirar el pasado, mirar para adelante y no voltearme jamás a ver al prado y a la gente que asiste allí, entre ellos... él. El pelotudo. Así lo tengo en el whatsapp y es que así lo siento.

Las cosas que siento por él son demasiado complejas. No sé lo que quiero, tampoco quiero decirle nada hasta saber qué es lo que quiero o lo que pienso de él. Tengo que decidirme. Tengo que optar por un camino, y rápido. Cada vez que pienso en esta sensación me entran ganas de llorar, ganas de patalear y, gracias a Dios, ya no siento ganas de cortarme por él como lo hice antes. Comprendí (supongo) que a él jamás le importará. Quiero volver a hacerlo, pero no sé cuando tenga el valor de hacerlo. Mientras bajo a la realidad de lo que está pasando con él. Me doy cuenta que me llena de un montón de preguntas. Me gustaría que las respondiera, pero por lo que veo, no le importa...

Estoy muy enojada. Dios mío, no puedo creer que esté sufriendo por esto. Me está carcomiendo la cabeza y no sé qué pensar. Releo conversaciones tratando de entender algo, tratando de ver cómo maduramos ambos, pero no lo entiendo. No logro entenderlo. Siempre es lo mismo. O puede que sea diferente. No sé. Quiero saber qué es lo que piensa él. Al principio, era él el pajero que me hablaba y que quería cojer conmigo. Siempre decía que lo íbamos a hacer; era tan pajero que hasta creía en serio que nos encontraríamos en una fiesta y cojeríamos en el baño de dónde sea que estuviesemos. Pero él perdió la virginidad con su ex novia... y eso no lo puede cambiar nadie.

¿Por qué releo conversaciones? Para ver si yo no era la ortiva. Creo que de verdad lo era. Creo que yo fui quien decidió todo desde el principio. Él me confió algo de él que jamás que confiaría, pero no sé si eso es importante para él. Tal vez me está chamuyando, está inventando. Está... diciendo algo que en realidad no es tan importante para él cómo yo pienso para volver a tener esas charlas. ¡Eso es lo que más me da bronca! Que no sé nada, que no sé si es sincero o no, que no sé lo que quiere conmigo. No sé lo que soy para él. No sé nada de esto. Y cuando le cuento cosas de mí, no reacciona. No le importo. Tiene a otras chicas. Es una mierda esto. Apesta. Odio todo esto...

Pensé en dejar de hablarle, pero no voy a tener argumentos. No voy a tener fuerzas para eso. Tal vez debería cortar por lo sano. Dejar de pensar en él con toda la fuerza y no contestarle si me habla. Creo que si sigo hablandole, me voy a enganchar todavía más.

Me gustaría que las cosas fueran como yo quiero. Y me gustaría saber sobre todo qué es lo que quiere él.

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