7/03/2014

- Sweet sixteen...



Antes de empezar a escribir esta entrada, tengo que decir que me siento muy a gusto con la música que le puse el blog. Me encanta porque son covers en piano de canciones de La Oreja de Van Gogh. Excepto la última, que no es en piano, sino uno instrumental. En fin.

La frase del título hace referencia a una canción de Lana Del Rey (This is what make us girls). La canción habla sobre una amistad rota por los chicos. Esta canción tiene algo que me enamora, algo que hace que la escuche todo el tiempo. Me encanta demasiado. No sé si es porque me siento identificada en algún punto con ella, no lo sé. Solo sé que me encanta y me encanta la letra.

Esta canción tiene una parte en la que dice "Dulces dieciséis". Yo tengo dieciséis. Y no es que estoy presumiendo mi edad, no. Me hace pensar. No sé por qué, solo sé que me hace sentir mal cada vez que veo como todos crecen. Yo quiero llegar a tener dieciocho para todas las cosas que quiero hacer. Ser mayor y eso. Pero ya... no sé. Es raro. De que retí que mi edad pasó a ser nada más que un número. No me siento bien con esta situación, de hecho hace unos días me dieron ganas de volver. La misma melancolía que me agarra siempre. Las mismas preguntas de qué pasaría si yo estuviera allí. Sigo extrañando mi uniforme, sigo extrañandolo a él, sigo... siendo tan pelotuda de querer volver.

Hace poco me enteré que mi ex mejor amiga, esa pelotuda sin códigos, se unió al grupo de Mistral. Las chicas "populares" del grado, por así decirlo. No tengo nada para decir, realmente no me interesa. Aunque debo admitirlo: me hace pensar. Bien por ella, porque se notaba que quería tener esa vida de chica popular en donde salen a bailar y tienen pelo lacio, y todos los chicos están atrás de ella y todo lo que sigue. Pobre cuando se de cuenta que su personalidad no encaja allí y que los chicos le van a dar pelota a las demás chicas, pero van a seguir maltratandola por cómo es. Es raro verla allí. Es como que sería una integrante más de las plásticas, de la pelicula de Lindsay Lohan.

Por otra parte, empecé a volver a hablar con Ian. Creo que está todo bien entre nosotros. Creo que está todo maravilloso... por ahora. Y con Mariano también hablé ayer. Me quiso tirar onda, pero lo boludeé. Solo sé que me gustaría tener a AGM. Me gustaría que me invitara al cine para ver "Bajo la misma estrella", que me hablara tierno, que me besara. Lo nombro a él porque es lo más cercano que tengo, a lo único que me aferro. Odio decir que todavía no olvidé a Lean. Odio decir eso porque es todo tan complicado. Odio hablar de él una y otra vez, y volver siempre a lo mismo. Pero mientras escucho el instrumental de "Día cero" no puedo dejar de recordarlo. Dejar de recordar mitad y final del dosmil doce. No estaban las cosas bien, pero mejor que ahora estaban.

Con respecto al boludo ese, sigo imaginando el momento en que nos vamos a cruzar. Me sigo imaginando que vamos a cruzar miradas, a mirarnos intensamente, a no decir ni una palabra. Me sigo imaginando que se va a poner nervioso, a sorprender por tenerme allí, a comportar de una manera especial. Me sigo imaginando que todavía no me olvidó. Eso es lo que me imagino...

¿Qué más tengo para decir? Bueno... no sé... Hay un chico nuevo en mi vida. No es realmente especial, supongo. Tampoco sé si lo será en algún momento. Pero me confundo. Trato de no pensar en eso, pero a veces me hace sentir hasta incómoda. Y eso hace que me pregunte si en realidad no lo estoy confundiendo yo a él. ¿Será que de verdad siente algo por mí? ¿O solamente me quiere como amiga...? No sé, Es todo confuso... supongo. Lo mejor es no pensar en ello y dejarlo fluir... como un río... supongo.

Y bueno. Supongo que esto es lo que pasa en mis "dulces" dieciseis... Muy dulces por lo que veo...

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