12/14/2014

- Rareza

     




Es raro. Últimamente lo que está pasando es raro. Tengo una sensación extraña, rara. Estoy pensando mucho en el año pasado. La sensación de que puedo volver al Prado se me metió en el cuerpo, pero no entiendo por qué. Es todo tan raro. Todo ha cambiado mucho, y no solo me estoy refiriendo a mí, sino al otro colegio en sí. Es como si hubieran esperado a que yo me fuera para poder cambiar. Todavía sigo con las ganas de ir.

La entrada anterior la dediqué a Leandro. En realidad, no se la dediqué. Hablé de él, pero yo lo tomo como una dedicación. Pero es que sí, ando pensando mucho en él. Ando, sobre todo, extrañándolo. Quiero volver a verlo, y no sé si quiero volver a hablarle, pero deseo algún día verle la cara de nuevo y que él se sorprenda porque el cambio que tuve en mi vida fue para bien, no para mal. Lo dije en la entrada anterior, y es que sigo opinando que tengo que seguir trabajando en ello porque, hablando sinceramente, los cambios en mi vida me los estoy tomando mal y eso hace que empeore mi día a día. Así que sí, tengo que trabajar en ello.

El jueves tuve que ir al colegio por unas malditas materias que me llevé (de las que mis papás no saben nada. Espero que no se enteren). Fue como si Dios supiera todo esto que siento, que últimamente estoy teniendo adentro, pues vi algo que me dejó pensando toda la tarde. De camino a casa, pasé por la plaza porque me tomé otro colectivo. Pensé en ir a las hamacas porque hace mucho que no voy. Quería escuchar música, pensar. Quería estar allí y recordar viejos tiempos, y creo que el martes, cuando termine de rendir, iré. Pero las hamacas estaban todas mojadas porque el día anterior había llovido, así que tuve que irme directo a mi casa.

Acá llego a un punto que no sé cómo explicar, pero intentaré hacerlo. Pues resulta que en la plaza cerca de mi casa, hay un árbol súper, súper grande a dónde siempre van los chicos, y si no van ellos, hay parejas, grupos de amigos, etc. En ese caso, una pareja se encontraba allí, pero no le di demasiada importancia. Caminé y a lo lejos me pareció reconocer quién se encontraba allí: Emmanuel, el hermano de Leandro. Giré instantáneamente la cabeza porque él me estaba mirando. Y su novia también. Seguí caminando y esperé a acercarme unos metros más para poder verlo mejor y confirmarlo, pero no hizo falta que me acercara para darme cuenta que sí era él. Tenía una remera del Almancio Alcorta, ese colegio donde van varios conocidos míos. Es raro porque yo pensé que iba a la técnica. Para corroborarlo, tuve que girar la cabeza y pude ver como me seguía mirando. Él y la novia. Seguí caminando hasta llegar al final de la vereda y, antes de cruzar la calle, me dije "tengo que darme la cuenta, tengo que asegurarme que se trata de su hermano". Y así fue. Me di la vuelta confiando en que ya no me estaría mirando, pues deberían estar de espaldas, mirando hacia el monumento. Pero no fue así. Sí me estaba mirando. Él solo. La novia ya no.

Llegué a mi casa y le mandé audios a Marina en Whatsapp. Era necesario contarlo. Muy necesario. Me hacia falta. Y al otro día, no fui al colegio al final.

Pienso que todos mejoraron su vida desde que yo no estoy. Desearía tener una máquina del tiempo.

Ahora más que nunca ansío tener un DeLorean.

Pasando a otra cosa que me tiene triste... Es el tema de la Promoción 2015. Ya cambiaron el nombre del grupo de Facebook, ya hicieron quilombo, ya dibujaron y pintaron en el pizarrón. Ya están organizando todo y me mata no estar ahí porque yo debía. Parece todo tan lejano. Pasó todo tan rápido. Quiero volver el tiempo atrás y volver a rendir las materias para pasar de año y no estar así.

Me di cuenta que tenía un montón de cosas para llamar la atención de Leandro. El Último Primer Día, el viaje a Bariloche, el Último último día... Marina me contó que Sofía, una chica de último año, había llegado en pedo al colegio. Quiero estar así... ¡Era mi oportunidad perfecta para llamar su atención! También estaba la fiesta de egresados...

Quiero volver. Quiero... poder arreglar mis errores. Ya no se trata únicamente de Leandro o de mí. Se trata de las cosas que perdí, de las cosas que me gustaría vivir, de las cosas que tenía ganas de experimentar.

Últimamente tengo unas ganas de salir de fiesta. No sé si de fiesta, pero si de ponerme en pedo. Quiero tomarme algo. Quiero ponerme en pedo.

12/10/2014

- ¿Por qué me cerraste la puerta cuando te dejé entrar?

Ayer creo que fue. Sí, ayer. Ayer soñe con Leandro. Fue un sueño raro, pero se sintió tan real que pensé que otra vez volvía a verlo. No tenía nada que ver con el prado. En realidad, sí tenía que ver, pero ahora éramos solo él y yo en el colegio. Nadie más. Nada más.

Primeramente, otra vez me arrepiento de haber repetido. Me llevé cuatro materias de las cuales dos mis papás ni enterados. Ojalá no se enteren. Así que no sé. Allá ya empezaron las mesas; mis compañeras están rindiendo ya y yo... acá, recordando. Los otros repitentes no parecen tan afectados, pero yo sí.

Será por eso que pensé en él. Será por eso que soñé con él. ¿Que lo extraño? Obvio que lo extraño. Parecen tan lejanos los tiempos en donde estábamos bien. Tan lejanos los tiempos en donde yo estaba ahí para mirarlo, para recibir sus miradas. Parecen tan lejanos los tiempos en los que me hablaba con dulzura. Y estaria mintiendo si dijera que no quiero recordarlo más. Porque sí que quiero. Quiero recordarlo y quiero volver. Quiero verlo una vez más, pero sé que si lo hago, todo en mí se pondría nervioso. Me sacudiría todo el cuerpo. Me moriría.

Desearía tener una máquina del tiempo para volver a repetir las cosas, para cambiarlas. Para hacerlas mejor. Todavía no me resigno a aceptar que eso no es posible. Nunca. No es que no quiera, es que no puedo.

El sueño fue que yo quería entrar al salón que tuve en primero y segundo a buscar a alguien. Estaba él. Lo único que me detenía era él. Me quedé afuera durante unos segundos para luego hinchar el pecho con aire y entrar. Lo saludé, me saludó. Todo lo más bien. Un nivel de indiferencia sorprendente. Un nivel que yo jamás lograré en la realidad. Después salí y el escenario cambió a otro.

Es raro. No sé por qué, pero eso  me hizo sentir otra vez en casa. Me siento desorbitada, me siento perdida. Me siento mal, me siento incómoda. Tengo ganas de acostarme a dormir y no despertar jamás. Tengo ganas de golpear a todos. Posta. Es que... algunas veces me sorprende cuán tarada puede llegar a ser la gente. Se hacen los problemáticos, se hacen los enfermos, y de verdad eso enferma. Enferma porque llena de ira. De bronca.

Así que nada. Por ahí el viernes vaya al prado. Por ahi entre al colegio y espere a Marina y a Jimena. Ojalá no me saquen cagando como la otra vez. Sé que no me quieren ahí. Y sé que Leandro es una de las razones. Pero si soy cómo dicen que soy, pueden dejarme.

Ayer pensé en él. A la noche. Esta madrugada. Es como que... ahora pienso que tal vez me odie en serio. Pero su sonrisa cuando me vio en la expo este año no dice lo mismo. Desearía ver su reacción cuando me vea ahora. Ojalá me viera. Ojalá lo viera yo. Ojalá nos vieramos los dos.

11/27/2014

- Un viejo nuevo amor



Este último tiempo no estuve pensamos en "ya sabemos quién". Sinceramente, no tiene caso que lo siga ocultando. Bah, nunca lo hice. Es obvio que me estaba refiriendo a Leandro. Bien. Voy a hablar claro. Bah.

Últimamente ya no ando pensando en Leandro. Me estuve olvidando de él; por alguna razón, ya no ronda en mi mente... por ahora. Y agradezco que Ian ya no esté tampoco. Es raro porque quiero saber de él, no obstante no siento la necesidad que tenía antes. Si María es o no su novia, no me preocupa, lo cual creo bastante raro. Ya no lo stalkeo apenas entro a twitter. Me felicito.

No es que no esté pensando en nadie, no. No es que me haya dedicado a mí misma. Aunque esta última semana estuve ocupada en el recital de La Oreja de Van Gogh (que fue este sábado veintidos de noviembre), no pude evitar pensar en Federico, el chico que me gustaba en sexto.

Acá no lo conté, pero resulta que evolucioné y ahora salgo a bailar y a divertirme a las fiestas de egresados. Me moría por ir a la del Inmaculada de Burzaco, Siempre dije que ahí había demasiados chicos re lindos y no me equivocaba. Por algún lado de mi mente se me ocurrió que podría llegar a cruzarme a Fede ahí, pues él fue un alumno de él durante todo el dosmil trece. Lo supuse, pero nunca pensé que eso fuera a hacerse realidad.

Siendo sincera, la fiesta del Inmaculada no estuvo tan buena como pensé. De hecho, ni siquiera llegó a llenarse. Se hicieron las cuatro y Piku y yo nos queríamos ir. Yo me encontraba tentada por el celular, pues quería llamar a mi papá para que nos sacara de ese embole. Pero algo en mi interior me decía que no. En mi opinión, era muy temprano y él se encontraría durmiendo. Entonces me senté cerca de la entrada de Auditorio junto a mi amiga y empecé a observar a todos. Había mucha gente conocida: Micaela Peña, Ana Alvarez (obvio, ellas eran de quinto), "Cara de Pez" (una compañera del colegio nuevo), inclusive Catalina, la plátonica de Alan se encontraba allí. Me sorprendí al verla. Es linda la chica, pero tiene cara de engreída. A mí no me cae muy bien la verdad...

El tema es que mientras descansaba los pies, miraba para ver si había alguien conocido. Estaba tan vacío que se podía ver con claridad. No se comparaba en nada con la del ALFA. Entonces allí me encontré a Fede. A lo lejos, me quedé mirandolo. No podía creer que él estuviera allí. Más bien, no lo reconocía. Estaba hablando con otro chabón que no reconozco (creo que no era ninguno de mis ex-compañeros). Estaba parado de una forma tan peculiar que me hizo pensar en un comentario que el papá le había hecho en una foto de perfil suya donde era un bebé. En ese comentario, decía que la forma de pararse y caminar era igual a la del padre (el abuelo de Fede). Yo no conozco a su abuelo, pero sí, tiene una forma de pararse graciosa, muy peculiar. Pero más me distraje en su culo. Oh, sí. En su culo... Tiene altas pompas; tiene un re lindo cuerpo. Me encanta que sea bajito. Es uno de mis chabones favoritos. Él ponía sus manos en sus caderas y eso hacía que el culo se le notara más. Y yo moría mientras escuchaba a Melina y me preguntaba en mi casa si aquel era o no era mi compañero.

Si, soy una tarada. Me quedé colgada. Mucho tiempo. Tanto tiempo pasó que él se dio vuelta y yo lo seguía mirando. ¿Se dio cuenta que era yo? Sí, se dio cuenta. Es más, después se empezó a mover por todos lados. Se daba vuelta, hablaba, pero de reojo me miraba. Y yo trataba de sonreírle a las palabras que Piku me estaba diciendo, fingiendo que no me importaba. Pero me importaba. Tanto me importaba que desde entonces pienso en él.

Pasando a hablar de Leandro... Como ahora soy una súper chica fiestera (ahre), empecé a unirme a eventos de fiestas de egresados (tengo ganas de ir a una en mitad de la semana). Una de las escuelas de acá, de Burzaco, es la del Almancio Alcorta. Es un colegio que fue a darnos una charla sobre el centro de estudiantes a nuestro cole. Conozco de vista a unas chicas de ahí. El tema es que yo quería ir, por ende pedí entradas. Empecé a buscar algún egresados para pedirle y me encontré con un nombre que reconocía perfectamente. Me dije "¡No! No puede ser", pero sí. Era. Y me di cuenta que era cuando sin querer pulse el mouse en el nombre de abajo y me apareció una foto de portada donde estaba el nombre de arriba. ¿Y quién era ese? Emmanuel, el hermano de Leandro.

Sinceramente... no sé, me olvidé lo que iba a poner. Me sorprendí bastante al ver aquello, no me lo esperaba porque, a juzgar por las fotos, él no va a un colegio semiprivado. Entonces me pregunto: ¿Qué hacía ahí?

De todas formas, nunca lo sabré porque al final no fui. En fin. Me dieron la netbook del gobierno. Estoy escribiendo desde ella, feliz porque finalmente me la dieron.

Así que nada. Ya se termina el dosmil catorce y yo me siento algo mal porque debería estar re feliz por la terminación del año. Pero bueno. No sé. Chau.

10/29/2014

- No quiero estar más para él.



Hoy estoy neutral. Es miércoles lluvioso, demasiado, y eso me gusta. Sí, me gusta aunque me haga pensar más en él, aunque me haga tener más hambre. Aunque todo, me gusta. Y agradezco, por un lado, que hoy sea así. Por otro lado, no lo agradezco porque ayer estuve hasta tarde terminando unas fotos para entregar hoy al profesor hinchapelotas de P.A.I, pero no pude. UUna pena.

Sé que si alguno leería mi blog, me preguntaría por qué estoy triste y yo respondería "Por nada nuevo". Ajam, así. La razón por la que estoy triste no es algo nuevo, es algo por lo que ya pasé, pero recaí otra vez. Y no, no es porque repetí y porque este año me estoy perdiendo un montón de cosas lindas que tenía que estar viviendo, no. Porque de ello nunca me recuperé. Esa tristeza sigue estando en mí aunque no parezca. La razón por la que estoy triste pasa por el estúpido de Ian. Sí, Ian otra vez. El chabón por el que me corté, el chabón por el que me emborraché. El chabón por el que soy capaz de perder mi virginidad con cualquiera para poder acostarme con él. Esa es la razón por la que estoy triste. Y no es por otro bebé abortado, no es porque me habla cortante, no es porque me ignora o porque no me habla cómo quiero. Es porque tiene novia. María, a la que Marina, Jimena y yo apodamos "La piraña" por cómo tiene los dientes. Yo siempre dije que esa chica tenía cara y voz de culo, y es verdad. Parece un Carlitos hablando.

La noche que pasó se sintió rara. Necesitaba dormir, así que por un lado agradezco que esté lloviendo (además de que hoy no tuve colegio, no tuve educación física!). Pero no tienen nada que ver el haberme dormido a la una de la mañana. Tiene que ver con el mientras descanso. Mientras dormía, soñé algo que hizo que me levantara con un malestar general y un fuerte dolor de panza. Soñé que yo le preguntaba a Ian por qué ya no me hablaba y él me respondía con muchas fotos de él con María, una de ellas mostraba un tatuaje de ella que él se había hecho en el brazo. Y cuando abrí los ojos y volví a la realidad, me encontré en mi habitación, escuchando el ruido de la lluvia. Granizos comenzaron a caer fuertemente sobre el techo de mi habitación y comencé a tener frío. Caían tan fuerte que me asusté. Nunca me asusto las noches de lluvia, pero esta vez si que me asusté.

Con Marina estuve hablando de esto. Le dije que ya estaba confirmado, que era obvio que están de novio (me agarra una angustia, creo que en cualquier momento me pongo a llorar. Eso no es bueno). Lo estoy stalkeando mucho por twitter, buscando una pista más. Porque yo soy tan masoquista que quiero pruebas más obvias de las que tengo ahora, como una foto en la que se estén besando o un tweet donde se llamen novios o se digan "Te amo". Y ahí sí que no podré resistirme las ganas de llorar. Es demasiado doloroso para mí, y no sé por qué. Me siento tan fracasada por ello. Justamente ayer hablé con Sofi y también tiene problemas amorosos como yo. Y le pude contar lo que Marina me dijo que había visto. Dijo que Ian había pasado con María de la mano y muchas bolsas, que ella tenía anteojos de sol. Es una pelotuda porque estaba todo nublado, no había sol. Según ella, miraba para otro lado. Así que eso hace más obvio que están de novios. ¿Qué clase de amigos van de la mano por la calle? Ninguno. O eso creo yo. Es demasiado obvio que están de novios. Demasiado obvio. Desearía que no fuera así. Haría cualquier cosa con tal de que no sea así. Pero lamentablemente lo es. Y me tengo que adaptar a ello.

El primer tweet fue algo de "Soy de mi novia" seguido de un corazón. Eso me hizo sospechar porque no parecía que estuviera jodiendo. Después puso "Qué linda tarde", pero no me llamó la atención hasta que le dio RT a un tweet de ella, uno que decía "El gordo se sabe todos los diálogos de Tarzán, hoy la vimos jajaja". Y pensé que ellos tal vez pasaron toda la tarde juntos, viendo Tarzán, abrazados y besándose. Yo quiero esas tardes! Y después, él escribió un tweet: "Papá me dijo vamos a Tecnopolis el sábado". No me causó nada hasta que pude descifrar su siguiente mensaje: "Trse a tu novia jajajaja". Estuve media hora para saber qué carajos quería decir con "Trse" hasta que me di cuenta que era un "Trae". Evidentemente están de novios. Y odio hacerme la cabeza, pero al parecer el veintrés de octubre pelearon y por eso él estaba de mal humor. Eso todavía lo dudo.

Bien. Eso es lo que me pone más triste. Porque mientras que él está disfrutando a su novia, seguramente cojiendo con ella, yo estoy acá. Muriendome de celos, con muchas cosas para decirle. Siempre pensé que él podía sentir cosas por mí, pero ahora me doy cuenta que me equivoqué, que fue mi puta mente la que me hizo pensar esas cosas. Releo los screenshot que tomé sobre las cosas que me decía en donde parecía que él me apreciaba o algo así y todavía la idea no se me termina de cerrar. ¿Qué es lo que sentía por mí? Já, y todavía me lo pregunto. Es obvio que no sentía nada por mí. ¿Por qué seguir insistiendo? Tengo que seguir mi vida y dejarlo con la suya. Ojalá sea muy feliz con María, ojalá. O con las chicas que quiera. Pero nunca será conmigo. Porque ya no quiero estar para él cuando me hable. No quiero expresarle mis sentimientos, decirle que lo quiero, que lo aprecio, que él es importante para mí. Decirle que podemos estar bien juntos. Lo único que puedo hacer es ponerme linda, empezar a maquillarme, a arreglarme y sentirme linda. Para que cuando pase al lado de él, se de cuenta lo que perdió (¡Qué estúpido suena eso!).

Hablando de eso de cambiar. Quiero perder peso. No voy a convertir esto en un blog pro-ana, pero bueno. Lo tengo que contar. Estoy tratando de acostumbrarme al mundo ana. Digo, hay chcias que perdieron peso con las dietas de allí. Yo también lo puedo hacer. Hasta ahora, estoy comiendo poco. Con el tiempo supongo que comenzaré a comer otro tipo de comidas y a hacer más ejercicios. Espero poder llegar a mi meta y ser más flaca. Tengo un plazo para eso porque el año que viene viajo a Bariloche y quiero estar buena para ese entonces. Así que no sé. Intentaré cumplir esas metas. Sinceramente, no tengo ganas de estar con alguien más que no sea Ian. ¿Será porque hasta ahora no conozco a nadie más? No es cómo yo lo siento ahora.

En fin. Saqué una foto que me gusta. En realidad, saqué tres fotos que me gustan. Una de ellas se la dediqué a él. Ojala pudiera tener la misma expresión facil, pero no. Estoy arruinada. En fin. Se llama "Ian tiene novia". Espero que al pelotudo de mi profesor le guste.

10/24/2014

- Think about it.



Por alguna extraña razón, hoy en Educación Física pensé en él. Pensé en él de una forma que hasta ahora no había pensado nunca (creo). Inclusive cuando la profesora nos dio un ejercicio de relajación en un bosque y con una persona me lo imaginé a él acompañandome. Es por eso que escribo esta entrada, sin tener una idea clara de lo que va a tratar. Ojalá entienda el propósito de ello cuando termine de escribir. Ojalá.

Y sí. Estoy hablando de Ian. Ese pelotudo que creo que tiene novia, y no sé por qué. Nunca en mi vida había pensado que las personas buenas están con las personas equivocadas, no obstante eso es lo que pienso yo ahora. Creo que a ese chico lo lastimaron mucho y me gustaría sanar ese dolor que tiene adentro. Es que yo puedo ver lo que siente por dentro, lo que no demuestra. Yo siento que no es feliz, pero siempre lo terminan lastimando. Me gustaría no lastimarlo, me gustaría abrazarlo, besarlo. Me gustaría que supiera que conmigo las cosas no serían como con las otras, que podemos funcionar. Que con nosotros las cosas irían mejor.

Una pregunta nueva surgió en mí hace poco. Nunca me lo había propuesto, nunca se me había ocurrido. Creo que esto surgió porque me estuve imaginando mucho con él. Me pregunté si lo que realmente quiero es que ande atrás mío para poder histeriquearlo o quererlo de verdad. No sé si es tan así, no sé. Nunca lo tuve face to face, nunca lo besé ni abracé. Creo que se avergüenza de mí. Igual, no sé. Iba a escribir tantas cosas que ahora me olvidé de todas ellas. (Me corté por él, no me olvido de eso).

Ah, sí. Creo que me acordé. Bueno, mmm... A menudo me imagino muchas cosas con él. Me imagino qué hubiese pasado si no hubiera repetido. Con él. Este año tenía muchas ocasiones para estar con él: la explicación de la obra en cuarto, la exposición de las agencias y hasta la obra en sí. También estaba el último año, el viaje a BRC y la fiesta de egresados del año que viene. Otra razón más para lamentar haber repetido. Y podía haber espiado qué cosas estaría haciendo la estúpida esa de María. Y tampoco me importaría tanto como me importa ahora. Sí, repetir fue un gran error del cual me arrepiento más de lo que mi cuerpo aguanta.

Otro tema que ronda en mi mente es el tema de Melina y su bebé. Creo que no lo conté, creo que no lo hice. Sí, creo que no lo hice. Así que supongo que lo voy a contar ahora.

Esto fue así. Hace apróximadamente tres semanas, un miércoles, fui a depilarme a la casa de mi tía en Longchamps. Ella se sabe todo de todos, eso era sabido. Tenía que ir al cumpleaños, por eso tanta urgencia. En fin. Cuando llegué, me encontré con "La Stefy", una vecina nuestra que tuvo un hijo. Esa vecina era compañera de la hermana de Melina, ex-enamorada de Ian y con quién él tuvo su primera vez. Cuando se fue, nos quedamos hablando con mi tía sobre la juventud de hoy en día y esas cosas. Entonces dijo "Sabes quién aborto?". No sabía, pero después dijo "Viste tu compañera?" y yo asentí. Se me vino a la mente todo, pues ahora entendía todo. O creía entenderlo. Entonces le conté toda la historia de la hermana de Melina, que había abortado y por eso es que hubo quilombo con ella (mi tía creo que es la que causó el problema). Le expliqué toda la situación, hasta le di opiniones, para que me dijera "No, yo estoy hablando con tu compañera". Yo no lo entendía. Pero después lo entendí menos. "Melina? En serio?" pregunté realmente asombrada. "Sí, ella, la que iba con vos. Y parece que el padre es Del Prado". Y sí, no entendí menos.

Sé que nada está asegurado. Si hubiera sido la amiga de Melina, o por lo menos me hubiera hablado con ella, le preguntaría. Pero no puedo. Todo concuerda. Mi tía me dijo eso y se me cayó el mundo por completo. Fue inevitable no pensar en Ian y quedarme boquiabierta mientras se me aparecía su carita. No, más infelicidad para él. En realidad, no sé hasta qué punto. Él me dijo que le tenía más miedo a un bebé que a una enfermedad de transmisión sexual. No piensa bien, lo sé. Pero bueno. Le conté esto a Marina y me dijo que no creía que el bebé fuera de él, pero para mí sí. Melina no está con nadie del colegio del prado desde hace mucho. Los únicos recientes fueron Renzo e Ian, y con Ian cojió a principio de año, justo cuando fue el supuesto aborto. No lo sé.

Cambió su foto de whatsapp. Su foto de ahora me da una ternura. Está él con una nena, creo que es su primita. Supongo. Ojalá. No quiero que esté con María, no quiero que él crea que esté mejor estando de novio con ella porque no lo está! Estaría mejor conmigo porque yo soy capaz de entenderlo.

En fin. Creo que a principio de año voy a empezar una dieta ana. Me siento re mal con mi cuerpo; me las tengo que ingeniar para que mis papis no se enteren. Durante esta semana estuve rechazando comida y me salteo el almuerzo. Eso me pone feliz porque antes no podía hacer eso. Cuando empiece la dieta, me será más fácil si estoy motivada. Supongo. Me tengo que comprar ropa, maquillaje, arreglar el pelo y esas cosas porque quiero empezar a salir más (de hecho, creo que vamos a ir a las fiestas de egresados). Y bueno, además quiero que cuando regrese al prado en una visita e Ian me mire, se asombre y le guste por mi estilo de vestir y de ser. En fin.

La entrada pasada le había dedicado una canción a Leandro que se llama Without you de Lana Del Rey. Esa canción define lo que me pasa con él. Ahora voy a escribir una canción de Marina and the diamonds que define lo que me está pasando con Ian. Es exactamente -o se acerca demasiado- a cómo son las cosas con él.

Starring Role - Marina and the diamonds.

Es difícil abrazarte, también hablarte
y nunca puedo dormir, cuando estás en mi cama
todo lo que me das es un latido.
Me he convertido en una estatua
y eso me hace sentir mal
porque la única vez que te abres a mí es cuando nos desvestimos.
No me amas, maldito gran problema.
Yo nunca te diré cómo me siento.
No me amas, no es gran cosa.
Yo nunca te diré cómo me siento.

Casi se siente como una broma interpretar un personaje
cuando no eres el papel protagónico en el corazón de alguien.
Sabes que prefiero caminar sola que interpretar el papel secundario
si no consigo el papel protagónico.

A veces te ignoro, entonces me siento en control
porque de verdad te adoro y no puedo dejarte solo.
Harta de las fantasías que cubren lo que está mal.
Vamos, nene, solo emborrachémonos. Olvidemos que no funcionamos.

Eres como mi mama, se llevarían bien.
Envio mis cordiales saludos desde el infierno.

Casi se siente como una broma interpretar un persona,
cuando no eres el papel protagónico en el corazón de alguien.
Sabes que prefiero caminar sola que interpretar el papel secundario
si no consigo el papel protagponico.

Nunca me fue bien en el amor, nunca tuve un corazón al que agregar
porque desde antes que empezara, yo sabía cómo iba a terminar.
Sí, yo espero que te abras y te entregues a mí.
Pero no importa, yo nunca te dejaré libre..
Sí, nunca te dejaré libre.

Casi se siente como una broma interpretar un personaje
cuando no eres el papel protagónico en la vida de alguien.
Sabes que prefiero caminar sola que interpretar el papel secundario
si no consigo el papel protagónico.
El papel protagónico.


10/17/2014

- Another year.



Hoy es diecisiete de octubre del dosmil catorce. Sé que no hace falta que lo recuerde. La fecha de hoy es bastante obvia. Y es raro porque lo mismo puse el año pasado. Es increíble cuántas cosas pueden cambiar en un año. Recuerdo exactamente lo que estaba haciendo el diecisiete de octubre de dosmil trece. ¿Qué estaba haciendo? Recordando el diecisiete de octubre del dosmil once. Esa fecha especial, la fecha que aún sigue en mi mente. Una fecha que hasta el día de hoy, a punto de superar todas las cosas que tratan de él, la sigo recordando entre otras fechas especiales que viví junto a él.

Recién me pongo a escribir a las diez y trece minutos porque llegué tarde a mi casa y después me dolió la cabeza, por lo que me pasé toda la tarde durmiendo. Ahora estoy mejor. Creo. Y aunque hoy no pude ni recordar ni pensar mucho, no me olvidé de escribir esta entrada. Se me ocurre que el dolor de cabeza son todas esas cosas en las que estoy pensando últimamente, por las que me mortifico día a día. ¿Estrés? ¿Amor? Tengo tantas cosas que no sé por dónde empezar. No obstante, no estoy escribiendo esta entrada para hablar de mis problemas. Es, en especial, para hablar de mi problema, de alguien que fue por mucho tiempo la persona a la que más amé. Para hablar, recordar, pensar en una persona que me hizo vivir muchas cosas bonitas. Hasta el año pasado, lo que más quería era olvidar a esa persona, pero hoy lo que más quiero es volver a mi estatus de antes. Volver a verlo, volver a amarlo.

Es que hoy, diecisiete de octubre de dosmil catorce, se cumple tres años de Abremate. Sí, ese día en que tuvimos esa excursión con el colegio. Nos fuimos hasta Remedios de Escalada. En esos momentos, a mis trece años, lo que más quería era volver a los tiempos en que vivía en Lanús e iba al Inmaculada Concepción de Lanús. Ahora, a mis dieciséis años, tengo esa misma sensación, pero con esos tiempos del dosmil once. La excursión de Abremate, el acto de fin de año. Quiero volver a esos tiempos.

Recuerdo cómo empezó todo. Recuerdo cómo terminó. Recuerdo cómo lo traté. Recuerdo todo. En mi mente se vienen muchos momentos. Cuando subí al micro, cuando terminé de leer Pretty Little Liars en él, cuando le preguntéa Andrea si esa personita iba a estar. Cuando llegammos, cuando miramos. Y recuerdo el momento que más derritió mi corazón. Cuando le dijo a Clara que se notaba que no quería estar al lado suyo. (Obvio que quería, pero me ponía nerviosa). Y también recuerdo ese momento en que yo estaba distraída, mirando una de los experimentos. Y él vino, se me puso al lado y yo me escapé. Sinceramente, fue un día muy lindo. Y el post-Abremate también fue lindo. Y especial.

Me encanta mirar las fotos que saqué ese día. Me hace recordar aún más todo lo que pasó en esa fecha y por todo lo que pasé con él. Aunque la gente me diga que los recuerdos son malos, que no debo vivir en ellos, lo sigo haciendo y no me importa estar destruida. No me importa estar totalmente destruida, viviendo del pasado, porque siento que eso es lo que me hace sobrevivir. No sé si dentro de unos años siga siendo así, pero por ahora ese es mi presente. El pasado es mi presente.

A lo largo de estos tres años se me presentaron cosas que me dolieron, pero... aunque suene estúpido, masoquista y demás cosas, desearía volver a vivir esas cosas. Será que estar lejos de él me hace querer tenerlo una vez más. No lo sé. Son esas clases de que preguntas que no tienen respuesta, por lo menos por ahora. Creo que lo más difícil, lo más feo de haber repetido es no haberle dado un final digno a esta historia de mierda. Creo que es por eso que me lamento haber repetido, porque lo correcto hubiera sido que yo ahora esté en quinto, teniendo sus miradas que expresan algo totalmente distinto a lo que él expresa con sus acciones. Ahora podría estar recibiendo pequeñas muestras de amor suyas, que se le escapan y llegan a mí. Pero no. Ahora estoy lamentando por no haberle puesto un bonito punto final a nuestra historia y por haberle dado un final brusco.

Cada diecisiete de octubre lo recuerdo y lo extraño. Antes, aunque no estabamos lejos, lo extrañaba igual. Extrañaba cada señal de amor, extrañaba cada palabra, cada mirada que me dedicaba. Lo extrañaba más espiritualmente porque lo único que quería era que él cruzara en un recreo mientras nadie estaba y me abrazara, me confesara que me amaba y me besara fuerte. Me tomara en sus brazos y me hiciera suya en medio de la dirección, quizás. Esas fantasías tontas... Esas fantasías que me hacían delirar. Esas fantasías estúpidas son las que yo esperaba de él, pero que jamás recibí algo parecido. Ahora lo extraño de verdad, porque ahora no puedo ni verlo, ni mirarlo, no puedo hacer nada porque estoy tremendamente lejos.

La semana pasada fui al colegio. Lo vi por unos instantes, escuché su voz, pero no sé si él me vio. Creo que sí. Una vez creo que me vio. Lástima que me fui temprano. Debería haberme quedado un rato más, ser firme y quedarme vagando. O haber sido puntual y haber llegado más temprano de lo que llegué, porque el motivo por el que fui era la obra de mi ex-grado. Me entristeció más no poder estar ahí, con ellos. Era algo de lo que habíamos hablado desde el año pasado y fue raro haberlo hecho en concreto, sin poder estar ahí.

En fin. Creo que me estoy yendo demasiado por las ramas. Estoy acostumbrada a hacer esas cosas, pero tengo en la mente que hoy es para recordarlo a él y a la linda experiencia que me trajo haber viajado a Abremate. Con él. Quiero viajar otra vez. De hecho, estoy tratando de ver si la directora nos puede llevar con el colegio. Quiero volver a ver las cosas que veo en mi mente. Seguramente rompa en llanto cuando vea todo, pero bueno. Necesito volver. Quiero volver al tiempo pasado.

Hasta el día de hoy, a mis dieciséis primaveras, me sigo preguntando si todo fue real o si me lo imaginé yo. En cuarenta y cinco minutos el día de Abremate se termina. Comienza el post-Abremate. Qué hermosos días...

Without you - Lana Del Rey

Todo lo que quiero, lo tengo:
Dinero, notoriedad y rivieras.
Incluso creo haber encontrado a Dios
en los flashes de las cámaras bonitas,
cámaras bonitas, cámaras bonitas.
Yo soy glamourosa, dime. Soy glamourosa?

Hola, Hola?
Puedes escucharme?
Yo puedo ser tu muñeca de porcelana
si me quieres ver caer.
Nene, eres tan adictivo.
Tu amor es mortal.
Dime que la vida es hermosa,
todos ellos piensan que tengo todo.
No soy tan nada sin tí.
Todos los sueños y todas las luces significan
nada sin tí.

El verano es lindo y cálido,
y mi vida es dulce como la vainilla.
Línea dorada y plateada dividen mi corazón
queman en mi cerebro esas imágenes robadas,
imágenes robadas, nene, imágenes robadas.
Puedes imaginar,
Bebe, la vida que podríamos haber vivido?

Hola, Hola?
Puedes escucharme?
Yo puedo ser tu muñeca de porcelana
Si te gusta verme caer.
Nene, eres tan adictivo,
tu amor es mortal.
Dime que la vida es hermosa,
todos ellos piensan que tengo todo.
Pero yo no so nada sin ti.
Todos mis sueños y todas las luces significan
nada sin tí.

Éramos dos niños, tratando de escapar.
Vivir en el lado oscuro del sueño americano.
Bailaríamos toda la noche, tocaríamos nuestra música fuerte,
Cuando crecimos, nada fue lo que parecía.

Hola, Hola?
Puedes escucharme?
Yo puedo ser tu muñeca de porcelana
Si te gusta verme caer.
Nene, eres tan adictivo,
tu amor es mortal.
Dime que la vida es hermosa,
todos ellos piensan que tengo todo.
Pero yo no so nada sin ti.
Todos mis sueños y todas las luces significan
nada sin tí.

Hola, Hola?
Puedes escucharme?
Yo puedo ser tu muñeca de porcelana
Si te gusta verme caer.
Nene, eres tan adictivo,
tu amor es mortal.
Dime que la vida es hermosa,
todos ellos piensan que tengo todo.
Pero yo no so nada sin ti.
Todos mis sueños y todas las luces significan
nada sin tí.

Todos mis sueños y todas las luces significan
nada si no puedo tenerte.

10/03/2014

- Hola



Hola. Me perdí en la nada y me olvidé de escribir en Septiembre. Hoy ya son tres días que empezamos Octubre y nada, me pintó la nostalgia. El treinta quise escribir, pero realmente me colgué y no pude hacerlo, por eso pensé en escribir el primero. Me colgué otra vez, así que nada. Estuve subiendo gifs en tumblr (kisses in the fire) sobre Blue Jeans y National Anthem de Lana Del Rey. Me encantan esas canciones, creo que por eso no le di demasiada bola al blogger, pero de verdad estuve recordando y pensando en escribir, en serio.

Blue Jeans y National Anthem de verdad me llevan a otra imagen del amor, me hacen pensar. Pero no pensar en la persona que estoy pensando ahora (el señor con L), sino en el otro pelotudo que me dejó de hablar, que seguramente esté con otra chica. Ese chabón es tan infeliz como yo, nos complementamos tan bien, pero no. No sé si no lo acepta, no lo ve o de verdad no le interesa. Debería dejar de insistir y seguir mi vida. Estoy tan jodida en el amor que no sé qué hacer. Soy muy caprichosa y eso no ayuda de nada. Sé que a Ian no lo quiero para nada, sé que no es nada importante, pero ya que no puedo tener a Leandro, quiero perseguir la imágen de hombre que siempre me gustó, que siempre tuve en mente. Esa imágen la complementa Ian. Es igual a mí en muchos aceptos; yo puedo ver la realidad que tiene él en su interior, puedo verlo. Puedo cuidarlo, amarlo, darle el cariño  que necesita. ¿Por qué siempre las personas buenas están con personas malas? Melina, María. Todas esas estúpidas que no ven lo que yo veo, que no lo ven como el chico bueno y con alma devastada que veo yo. Yo puedo ver su interior, yo puedo ver quién realmente es. Yo sé cómo cuidarlo, cómo darle cariño. Yo sé, pero él no. O no quiere saber. O lo sabe pero no me quiere. No sé. Debería dejar de pensar en él.

Como hace como casi dos meses que no escribo, tuve tiempo de pensar en un montón de cosas. No hay un solo día en que no piense, sobre todo en esta sensación, en la vida que tuve antes. La vida antes de repetir. Aún tengo esa sensación en la boca de que pude haber hecho algo, pero por tarada, no lo hice. Y también estoy pensando en Bariloche 2015, creo que es por eso que estoy pensando en la repetición de grado que sufrí (bue...). Sí, supongo que es por eso. Creo que pensar en eso me hace "deprimirme" más y más cada día. La pasó bien con mis compañeros, me mato de risa, pero no puedo evitar pensar en el prado y en las cosas que viví. A parte, Ian me hace lamentarme más sinceramente. Cómo desearía estar a estas alturas en el año pasado. No hay cosa que deseo más que tener una máquina del tiempo y poder cambiar las cosas. Sé que conocí a gente que me cambió la vida, con la que me llevó muy bien y que me hizo aprender cosas que nunca había aprendido. Sé que conocí a gente muy valiosa, con verdaderos valores, que se preocupa por mí y hasta me llega a querer. Pero soy tan egoísta que solo pienso e imagino como sería estar en quinto ahora, en el prado, con la atención de Leandro. Con la atención de Ian también. Con la atención de la mayoría. El año que viene estaría terminando...

Me cuesta estar orgullosa de mí misma desde que repetí. No sé cómo continuar. Obviamente, no pienso en el suicidio, pero sí me lamento mucho. Lloro muchas veces y cuando no estoy llorando, guardo el dolor adentro, lo que tarde o temprano me hace querer llorar más que antes. Sé que eso me hace mal, sé que esa es la razón por la que tengo ansiedad. Estoy enferma mentalmente, eso lo sé. Necesito expresarme, tengo mucho dolor dentro, pero a estas alturas no puedo pedir nada. No quiero inventarme problemas, no quiero tampoco estar peor. Antes estaba más leve, pero podía convivir con esa especie de enfermedad, dolor, cómo quiera llamarlo. Podía convivir porque lo veía a él, porque verlo de alguna forma me hacía lidiar con este dolor. Lo qué puede hacer el amor es impresionante... Me sorprende realmente. Antes, mi única preocupación era olvidarlo. Pero ahora lo extraño de una forma que antes no extrañaba. Es peor esta forma. Por eso pienso en mí, pienso en estas cosas que pasaron los últimos años. Desearía estar en dosmil doce. En tercero, con catorce años. Desearía, de verdad lo desearía. No hay nada que deseo más. Sí, digo eso muchas veces, pero de verdad no me alcanza las palabras para expresar lo que estoy sintiendo en estos momentos. Tengo ganas de cambiar, pero repitiendo recuerdos del pasado sigo siendo la misma. Necesito viajar, necesito relajación, eso es lo que necesito.

Por otro lado, estuve pensando mucho en Leandro. Creo que ya lo dije antes, pero es hora de explicarlo. Supongo. Ojalá esto sirva en el futuro. No aguanto más para crecer, la verdad. En fin. Lo que siento por Leandro actualmente es... confusión. Lo extraño, no sé si lo sigo amando, pero como dice LOVG. "El amor verdadero es solo el primero". Y bueno, él fue el primero en mi mente, en mi corazón. A él lo amé como nunca voy a amar a nadie. Lo quise como nunca quise a nadie. Así es él, tan importante para mí. Me muero por verlo una vez más. No sé si hablarle, me da vergüenza dado el problema que tuvo con mi papá y esas cosas, pero sí verlo. Que él me vea. Sería, de alguna forma, genial. Sería muy genial...

Algunas veces pienso que lo que me hace querer volver al pasado es él. Es volver a vivir tiempos con él y poder cambiarlos. Es horrible esta sensación porque esos tiempos jamás volveran. No hay nada que pueda hacer para volver a vivirlos. Horrible. De verdad. Tengo el corazón partido, La mente la estoy partiendo de a poquito, pensando y matando mi cabeza con recuerdos. No tengo dónde ahogar mis penas, sino en el llanto. Él es la razón de todo. Quiero volver a Abremate solo para ver los momentos que anhelé, los momentos que amé. Todo es tan distinto ahora... Parece tan lejano...

Me arruiné. Y me sigo arruinando de una forma especial. Recordándolo, amándolo, llorándolo. ¿Qué puedo hacer? Eso es lo que se pregunta Lana Del Rey en Black Beauty, la canción que estoy escuchando ahora, del CD Ultraviolence. Eso es lo que yo me pregunto en estos momentos. Tengo la esperanza, por más delirante que sea, que algún día alguien va a crear una bendita máquina del tiempo y yo me abordaré a ella para empezar un viaje desde dosmil once hasta cuarto año. Y yo podré revertir muchas cosas, inclusive el haber repetido. Me estoy perdiendo de tantas cosas, y esa es la única forma que encuentro. Pero lo creo más imposible que... no sé. Lo único que sé es que todo ahora es difícil y siento que jamás voy a poder superarlo. Me hundo más y más, eso no está bien. Soy consciente de ello, lo soy. Pero bueno, me lo sigo recordando, lo sigo viendo y lo sigo haciendo.

Así que acá estoy. Mariana. Con dieciséis años, en una noche de octubre, escribiendo esta entrada mientras escucho Lana Del Rey por Youtube y tengo una mirada nostalgica, pensando en lo que pasó en los últimos tres años. Este mes el blog cumple tres años y recién lo recordé. Hace poco me puse a leer viejas entradas, lo que me hizo recordar más y más. Así que bueno, acá estoy. Recordándolo. Sufriendo también por Ian, porque no ve lo que necesita, no ve que puede encontrar un consuelo, una solución y alguien que puede entenderlo a mi lado. Es una pena.

- ¿Por qué las personas buenas estan con personas equivocadas?
+ Porque aceptamos el amor que creemos merecer.
- ¿Podemos hacerles saber que merecen más?
+ Podemos intentarlo...

Yo no lo voy a inventar.

8/29/2014

- ¡Justo ahora!



Sé que hace mucho que no vengo por estos lugares. Pensé en escribir hace mucho, pero no tuve tiempo y creo que ganas tampoco. Supongo que nada importante había pasado, no sé... no recuerdo. Ahora si pasa. Bah, en realidad, hoy. Hoy fue como diferente porque hace mucho que no pensaba en él ni en lo que había significado estos "grandiosos" y "maravillosos" años. Recién ahora puedo ser sincera y pensar en él.

Estoy escribiendo desde la computadora de mi papá y es raro. Por eso supongo que mucho no podré escribir. No me gusta que él vea mis cosas, y menos cuando se trata de él. ¿De quién estoy hablando? Él. Lean. Sí, él. Parecía olvidado con todo este tema de Ian y blablabla, pero bueno. Al parecer sí era amor, porque ahora lo extraño más que nunca. Este Lean hizo que unas cuantas canciones aparecieran en mi celular solo para recordarlo a él y el tiempo que pasamos juntos. Es imposible olvidar, pero ya me parece raro haber vivido lo que viví. Es como si fuera otra persona, otra vida. ¿Será porque hubo un crecimiento en mí? ¿Porque de alguna manera maduré? Yo no me veo más grande ni más madura, pero sigue existiendo esa sensación rara. Es curioso, pues lo mismo me pasa con el Inmaculada Concepción y mi infancia.

Hace dos viernes tuve que ir al colegio por mi hermano. La primaria invitaba a los padres para que ayudaran a los hijos a hacer un trabajo de San Martín. Mis papas no podía ir y mi tía no podía multiplicarse, por lo que la única esperanza era yo. Me costó mucho aceptar conmigo misma aquello, pues no tuve otra que decirle que sí a mis papas (aunque con un poco de duda. Evidentemente, hubiera preferido no ir). Tenía miedo de encontarme con mis profesores, con Marcela, con Tamara o hasta con algún compañero. Tenía miedo de aferrarme a todos aquellos recuerdos y que no pueda despegarme más. Pero también estaba feliz. Estaba feliz porque iba a poder mi ex-escuela otra vez. Estos malditos cinco años que ya no parecen míos estan depositados en esa escuela de mierda. Pero la verdadera razón por la que me sentía feliz era porque existía la posiblidad de verlo a él. Aunque tenga vergüenza de aparecer frente suyo, aunque sea por unos instantes cortos, podía verlo. Y así fue. Lo vi caminando hacia el salón de mi hermano. No fue nada como dijo Marina. No estaba feo ni uniceja, ni común. Yo lo vi más hermoso que siempre. Con una camisa azul y su pantalón de vestir y su carita de enojado de siempre.

Ay. No puedo evitar recordar todo lo que sigue cuando veo su imagen en mi cabeza. Es como si estuviera flotando y ahora viera todo desde afuera. Ya no formo parte del Prado, no formo parte de nada, ni de Leandro ni de mis compañeros. Y eso me toma por sorpresa. Es tan sorprendente no verme allí, tan raro. Estas sensaciones me abrazaron cuando lo vi. Es como si fuera una persona y nada más, como si no fuera más Mariana, la (ex) alumna del Prado. Y a él lo veo tan distante. Como si fuera invisible...

Creo que él no me vio. No sé si es bueno o malo. Sin embargo, me gustaría ver su reacción al verme. Seguramente actuaría indiferente. Pero bueno. Los cambios que experimentamos me parece tan raros. Me cuesta adaptarme a ellos. Y me agarra vergüenza esto porque mi papá se peleó con él. No sé si aguantaría estar cara a cara sin vergüenza... Lo único qe me queda por hacer es releer antiguas entradas de cuando los tiempos eran otros y yo lo amaba con todo mi corazón, cuando no existían pleitos ni peleas ni conflictos entre nosotros. Cuando todo recién empezaba. Cuando yo todavía seguía conservando un poco de la verdadera felicidad.

Por otro lado, empecé a ver Popland por MTV en un intento desesperado de sentirme en casa, en mi hogar. En un intento desesperado por sentirme todavía en esos tiempos. Aun recuerdo las noches, cuando me acostaba en la cama con la notebook Toshiba y me ponía a esperar que empezara Popland con la canción "Click", que me encantaba. Sí, viejos tiempos :'). Pero ahora no se puede hacer nada. Así que más vale seguir adelante, tratando de ignorarlo. Ya me apareceré por ahí algún día, convertida en una chica mayor.

Ellos piensan que lo tengo todo, pero no tengo nada sin tí. Todos los sueños y todas las luces significan nada sin tí.

8/04/2014

- ¿Las cosas podrán ser como planeo algún día?

Esa es la única pregunta que puede resumir lo que estoy sintiendo en este momento, pero sé que jamás explicaría todo lo que está pasando en mí en este momento. Es demasiada abierta la pregunta. Y de verdad, no explica nada.

Voy a empezar por el principio. Ya no estoy pensando mucho en Leandro. Solo lo recuerdo con una sonrisa en la boca, recordando momentos que pasamos, que en su momento me gustaron. Mientras estoy tratando de adaptarme a mi nueva vida. Estoy tratando de poder encontrar mi lugar y dejar de mirar el pasado, mirar para adelante y no voltearme jamás a ver al prado y a la gente que asiste allí, entre ellos... él. El pelotudo. Así lo tengo en el whatsapp y es que así lo siento.

Las cosas que siento por él son demasiado complejas. No sé lo que quiero, tampoco quiero decirle nada hasta saber qué es lo que quiero o lo que pienso de él. Tengo que decidirme. Tengo que optar por un camino, y rápido. Cada vez que pienso en esta sensación me entran ganas de llorar, ganas de patalear y, gracias a Dios, ya no siento ganas de cortarme por él como lo hice antes. Comprendí (supongo) que a él jamás le importará. Quiero volver a hacerlo, pero no sé cuando tenga el valor de hacerlo. Mientras bajo a la realidad de lo que está pasando con él. Me doy cuenta que me llena de un montón de preguntas. Me gustaría que las respondiera, pero por lo que veo, no le importa...

Estoy muy enojada. Dios mío, no puedo creer que esté sufriendo por esto. Me está carcomiendo la cabeza y no sé qué pensar. Releo conversaciones tratando de entender algo, tratando de ver cómo maduramos ambos, pero no lo entiendo. No logro entenderlo. Siempre es lo mismo. O puede que sea diferente. No sé. Quiero saber qué es lo que piensa él. Al principio, era él el pajero que me hablaba y que quería cojer conmigo. Siempre decía que lo íbamos a hacer; era tan pajero que hasta creía en serio que nos encontraríamos en una fiesta y cojeríamos en el baño de dónde sea que estuviesemos. Pero él perdió la virginidad con su ex novia... y eso no lo puede cambiar nadie.

¿Por qué releo conversaciones? Para ver si yo no era la ortiva. Creo que de verdad lo era. Creo que yo fui quien decidió todo desde el principio. Él me confió algo de él que jamás que confiaría, pero no sé si eso es importante para él. Tal vez me está chamuyando, está inventando. Está... diciendo algo que en realidad no es tan importante para él cómo yo pienso para volver a tener esas charlas. ¡Eso es lo que más me da bronca! Que no sé nada, que no sé si es sincero o no, que no sé lo que quiere conmigo. No sé lo que soy para él. No sé nada de esto. Y cuando le cuento cosas de mí, no reacciona. No le importo. Tiene a otras chicas. Es una mierda esto. Apesta. Odio todo esto...

Pensé en dejar de hablarle, pero no voy a tener argumentos. No voy a tener fuerzas para eso. Tal vez debería cortar por lo sano. Dejar de pensar en él con toda la fuerza y no contestarle si me habla. Creo que si sigo hablandole, me voy a enganchar todavía más.

Me gustaría que las cosas fueran como yo quiero. Y me gustaría saber sobre todo qué es lo que quiere él.

7/20/2014

- Jaja y a las viejas carreteras por donde siempre anduve



¿Qué es lo primero que me está pasando? Ian. Sí, Ian. Dejé de hablarle por hacerme la enojada, sabiendo que tarde o temprano él no se resisitiría y me mandaría un mensaje, entonces comenzaríamos a hablar. Y así sucedió. Tal cual. Y de esto pude aprender que no es tonto. Primero arranca siendo dulce, haciendose el amigo, y después termina pidiendome fotos. Pero esta vez no me voy a dejar chamuyar. Esta vez voy a buscar en lo que yo quiero, lo que yo deseo.

Varias palabras que dijo me alagaron, pero otras me hicieron morir de celos. Desearía que él pudiera ser de otra forma, de otra manera. Que pudiera estar más cerca de mí. Lo desearía. Pero bueno. Sé que es medio imposible, y realmente mucho no me importa. Por eso espero preocuparme más por mí, por muchas cosas que quiero mejorar en todos los aspectos, e ignorarlo. Ignorar las cosas que hace, las cosas que dicen. Debería hablarle cortante. Debería hablarle preciso y hasta ahí no más.Lo debería hacer. Es que es muy difícil hacerlo. Cuando quiere es super gracioso, eso me hace quedarme hablando con él. Las cosas que dice... cómo las dice... me hacen reír. Y yo adoro que un chabón me haga reír así como él lo hace.  No obstante, tengo que entender que a ese tarado yo no le intereso y que él solo busca más de lo mismo.

En estos momentos desearía poder hablar con Alan aunque sea un momento. Verlo otra vez, hablar con él, mirarlo sin ningún tipo de límite o de presión... Tengo miedo. Sin querer le puse favorito a un retweet suyo. No quiero que se entere que lo stalkeo a más no poder. No quiero. Me va a tener como una acosadora, y de más está decir que no quiero que me vea así. Y aunque tenga vergüenza de aparecer frente a él, quiero cruzarmelo una vez más.

Así que sí. Estoy volviendo a viejos hábitos. Estoy recorriendo caminos que ya recorrí, andando por carreteras por las que ya anduve. Estoy tratando de que encontrarme, tratando de cambiar, pero siempre hago lo mismo. Por eso voy a ver qué resultados saco de esto, ir más lento. Recordar por qué lo hacía. Quiero ser libre. Me imagino manejando un auto con música a todo volumen, viendo el amanecer o el atardecer, viajando sola o acompañada por amigos. Música y más música. Eso quiero. Diversión.

Así que veré de lo que saco de esto...

7/06/2014

- Nuevos caminos para encontrar lo perdido.



Sé que hace tres días escribí por última vez. Es raro que ya de pronto esté descargandome nuevamente en este lugar, pero en algún lado tengo que escribirlo. No sé hasta qué punto podré escribir y liberarme, pero en serio que me ayuda. Voy a tratar de explicar lo que pueda sobre esto que me viene pasando.

Soy plenamente consciente de que necesito a mi psicóloga, pero ahora que he encontrado nuevos caminos para descargarme, no sé si quiero. Ian está nuevamente instalado en mi cabeza, y esta vez por "descubrir" algo sobre él que hace que le tenga... ¿pena? ¿Cariño? No sé, pero algo le tengo gracias a eso que descubrí. Ahora hay que pensar, ver si las cosas son reales o no. No voy a preguntarselo, me lo voy a llevar hasta la tumba, porque si no, se va a dar cuenta que lo estoy stalkeando y supongo que se sentirá especial.

Bien. Ayer tuve una sensación rara. Una sensación que jamás había tenido, aunque pensé en ella. Era como si después de leerlo, mi muñeca picara... y mucho. Como si me molestara algo. Y al "hacerlo" me sentí feliz. Mucho mejor. Sonreí, me reí. Me sentí capaz de hacer a cualquier cosa. Y ahora me creo capaz de llevar a cabo lo que quería volver a hacer: volver a mis rutinas de alimentación. Poder ser lo que yo quiero. El tema es que tengo que encontrar maneras de ocultarlo. El miércoles voy a salir con amigos y no sé cómo podría ocultar lo que realmente está pasando. Tengo miedo de no poder controlarlo, pero eso no me impide no volver a hacerlo. Y agradezco estar sola hasta la seis de la tarde. Lo agradezco con todo mi corazón porque así puedo hacer lo que yo quiera.

¿Qué más tengo para decir? Pues... no sé... Estoy tratando de cambiar, de encontrarme. Este reciente sentimiento que tengo con Ian es algo nuevo. Es como si lo que hago lo hiciera por él, pero él no me importa (¿O sí?). No sé si me importa, pero yo sé que a él yo no le importo y que no le voy a importar por nada del mundo. Solo somos dos conocidos, solo eso. No me gusta eso porque siento que él es, en cierta forma, una persona especial. Desearía que confiara en mí de otra manera y que me hablara de cosas más personales, no solo sexo, sexo y sexo. Quiero que yo le guste a él, que me tenga confianza, que no coquetee con cualquier mina. Es raro, pero cada vez que entro a su muro de facebook y veo la publicación que le hicieron sobre métodos anticonceptivos, siento vergüenza. Pena que no podamos ser algo, pena que no pueda entrar en su mente y saber lo que piensa o siente. Pena que no puede confiar en mí o verme de otra manera, o saber que yo también puedo entenderlo porque en cierta forma sentimos lo mismo. Pena que no pueda sacarse eso que tiene y dejar un poco la joda que tiene, dejar de hablar en broma y dejar de ser tan forro. ¿Lo hicieron así? ¿O qué...? No sé, pero a medida que mi vida pasa, me doy cuenta que sí parezco salida de Skins, o tal vez me estoy convirtiendo en alguien de esa serie. En fin. No sé.

Espero que la mañana de mañana pase rápida para volver a hacerlo. Quiero que el miércoles pase rápido porque no quiero que nadie esté en casa, molestandome. Mañana llegaré a más, ya nos erá tan superficial. Mañana trataré de poder hacerlo más profundo. No quiero dejar cicatrices, no quiero que mis papás lo sepan, no quiero que nadie más lo sepa a menos que tengan una especie de consuelo. Solo quiero que él lo sepa. Y no hablo de Leandro, porque ya no sigo en el colegio. Si siguiera en el colegio, me hubiese encantado que Leandro lo viera, que supiera y se preocupara. Pero ya no estoy más allí. Quiero volver, pero no en el lugar en que estoy ahora, sino en el lugar que estaba antes, hasta el año pasado. Desearía poder volver al pasado y poder arreglar las estupideces que hice y por las que mi futuro quedó destruido, llevándose a la destrucción mis sueños y mis planificaciones también. Pero no sé si las cosas hubieran sido así de haber seguido en el Prado.

En fin. El miércoles Argentina juega la semifinales del Mundial 2014 con Holanda. Espero que le gane y así pasar hasta la final, y espero que gane la final así ganamos el Mundial. ¡Me encantaría! En parte, eso me pone feliz. No obstante, creo que estoy volviendo con mi depresión.

Espero seguir con mi rutina.

7/03/2014

- Sweet sixteen...



Antes de empezar a escribir esta entrada, tengo que decir que me siento muy a gusto con la música que le puse el blog. Me encanta porque son covers en piano de canciones de La Oreja de Van Gogh. Excepto la última, que no es en piano, sino uno instrumental. En fin.

La frase del título hace referencia a una canción de Lana Del Rey (This is what make us girls). La canción habla sobre una amistad rota por los chicos. Esta canción tiene algo que me enamora, algo que hace que la escuche todo el tiempo. Me encanta demasiado. No sé si es porque me siento identificada en algún punto con ella, no lo sé. Solo sé que me encanta y me encanta la letra.

Esta canción tiene una parte en la que dice "Dulces dieciséis". Yo tengo dieciséis. Y no es que estoy presumiendo mi edad, no. Me hace pensar. No sé por qué, solo sé que me hace sentir mal cada vez que veo como todos crecen. Yo quiero llegar a tener dieciocho para todas las cosas que quiero hacer. Ser mayor y eso. Pero ya... no sé. Es raro. De que retí que mi edad pasó a ser nada más que un número. No me siento bien con esta situación, de hecho hace unos días me dieron ganas de volver. La misma melancolía que me agarra siempre. Las mismas preguntas de qué pasaría si yo estuviera allí. Sigo extrañando mi uniforme, sigo extrañandolo a él, sigo... siendo tan pelotuda de querer volver.

Hace poco me enteré que mi ex mejor amiga, esa pelotuda sin códigos, se unió al grupo de Mistral. Las chicas "populares" del grado, por así decirlo. No tengo nada para decir, realmente no me interesa. Aunque debo admitirlo: me hace pensar. Bien por ella, porque se notaba que quería tener esa vida de chica popular en donde salen a bailar y tienen pelo lacio, y todos los chicos están atrás de ella y todo lo que sigue. Pobre cuando se de cuenta que su personalidad no encaja allí y que los chicos le van a dar pelota a las demás chicas, pero van a seguir maltratandola por cómo es. Es raro verla allí. Es como que sería una integrante más de las plásticas, de la pelicula de Lindsay Lohan.

Por otra parte, empecé a volver a hablar con Ian. Creo que está todo bien entre nosotros. Creo que está todo maravilloso... por ahora. Y con Mariano también hablé ayer. Me quiso tirar onda, pero lo boludeé. Solo sé que me gustaría tener a AGM. Me gustaría que me invitara al cine para ver "Bajo la misma estrella", que me hablara tierno, que me besara. Lo nombro a él porque es lo más cercano que tengo, a lo único que me aferro. Odio decir que todavía no olvidé a Lean. Odio decir eso porque es todo tan complicado. Odio hablar de él una y otra vez, y volver siempre a lo mismo. Pero mientras escucho el instrumental de "Día cero" no puedo dejar de recordarlo. Dejar de recordar mitad y final del dosmil doce. No estaban las cosas bien, pero mejor que ahora estaban.

Con respecto al boludo ese, sigo imaginando el momento en que nos vamos a cruzar. Me sigo imaginando que vamos a cruzar miradas, a mirarnos intensamente, a no decir ni una palabra. Me sigo imaginando que se va a poner nervioso, a sorprender por tenerme allí, a comportar de una manera especial. Me sigo imaginando que todavía no me olvidó. Eso es lo que me imagino...

¿Qué más tengo para decir? Bueno... no sé... Hay un chico nuevo en mi vida. No es realmente especial, supongo. Tampoco sé si lo será en algún momento. Pero me confundo. Trato de no pensar en eso, pero a veces me hace sentir hasta incómoda. Y eso hace que me pregunte si en realidad no lo estoy confundiendo yo a él. ¿Será que de verdad siente algo por mí? ¿O solamente me quiere como amiga...? No sé, Es todo confuso... supongo. Lo mejor es no pensar en ello y dejarlo fluir... como un río... supongo.

Y bueno. Supongo que esto es lo que pasa en mis "dulces" dieciseis... Muy dulces por lo que veo...

6/19/2014

- Mierda.



¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierdamierdamierdamierdamierda! Todo es una mierda...

No me equivoco cuando digo que soy una estúpida. No, no me equivoco porque lo soy. Y soy mpas estúpida cuando me doy cuenta que jamás pensé en este sentimiento como algo involuntario. Sé que me sale de manera involuntaria, pero me enojo conmigo misma cuando pasa. Y seguramente es obvio sobre qué sentimiento estoy hablando. La melancolía, la nostalgia... esas cosas que siempre me llevan a lo mismo: a sentirme mal, depresiva, a querer morir.

Just give me a reason, the one that got away, part of me, wish you were here, a thousand years... todas esas canciones escucho. Las repito una y otra vez porque quiero recordar, quiero soñar con él. Es lo único que me hace tener la sensación de que sigo allá, con él. Odio como mi vida cambió. Sé que en este último tiempo me estuve transformando en una persona dentro de todo distinta, que he aprendido y he vivido cosas buenisimas y que he crecido, que pude experimentar cosas que jamás pensé que experimentaría. Pero no es esto lo que quiero. Lo que quiero es volver al Prado, en quinto, con él. Y es totalmente imposible, pero es lo que quiero. Lo único que quiero es eso. Lo deseo con todo mi alma. Daría lo que fuera por tener una máquina del tiempo y volver a los momentos felices, a segundo... cuando esta historia de amor recién comenzaba. A tercero, cuando todo se encontraba peor, pero lo prefería. Y un poco menos, a cuarto. Sin duda, volvería a segundo.

Él se llevó una gran parte de mí y odio eso. Porque no hay nada más que quiera que tenerlo a mí lado. Lo sigo amando, eso es imposible de negar. Quiero estar frente a frente con él una vez más. Chocar miradas, sentirme ridícula, querer golpearme por patética. Ya no me siento así, no por él. Lo necesito más que a nada, pero sé que jamás lo voy a poder tener. Por eso quiero un pequeño momento con él, uno solo... uno solo en que estemos los dos aunque sea en silencio, que no nos digamos nada...

5/19/2014

- Me siento horrible

La semana pasada me agarró taquicardia. No sé si lo conté por estos lugares, pero bueno. Lo vuelto a contar. Desde entonces me siento rara, como si no estuviera sana, y puede que no lo esté. Por suerte, me hice estudios y si algo está mal, saldrá allí. Pero entonces, mientras tanto, me duele la cabeza, el corazón, la mente y el ánimo. Porque hoy, lunes, me sentía tan baja de ánimo, y no porque justamente sea lunes. Me siento mal, me sentí triste y eso  no cambió.

Por primera vez en mucho tiempo, lloré No quise, pero inevitablemente lloré. Tengo ganas de renovar mis redes sociales y así no sentirme tan fracasada, pero sigo sintiendome así. De alguna u otra forma, siempre termino sintiendome ridícula. ¿Será porque repetí? ¿Será esa la causa? El tema es que pienso en las cosas y no tengo nada más que sentirme vacía, sin vida, y tengo ganas de suicidarme. Juré, prometí, dije que este año sería distinto, que yo cambiaría. Y nada, me siento tan estúpida, ridicula. Tan tarada que siempre. Y lo peor de todo es que no está él para llamar su atención. No está él para ver el lado bueno de esto, decir "Estoy depresiva otra vez, otra vez tengo problemas mayores" y que él se entere, que él se preocupe y piense en mí. Por cierto, el viernes creo que lo voy a ver.

Como ando en eso de renovar redes sociales, estuve stalkeando gente, además de stalkear al mismo de siempre. (Hoy pasé por el boulevard y lo vi, y me puse contenta. Me hizo renovar mi "cariño" a él). Se me ocurrió stalkear a mi antigua mejor amiga, la misma estúida que me buchoneó, que buchoneó todo lo que tenía, todo lo que sentía. Esa pelotuda no tuvo mejor idea que postear fotos del pasado, fotos en las que estaba yo. Y me dio la peor nostalgia ever. La peor nostalgia que jamás me pudiera dar. La peor. Y no quería, pero lloré.

Las cosas van mal para mí. Ya no sé qué hacer. Desearía tener la vida de Lana Del Rey o de Effy Stonem. Desearía poder no tener corazón para algunas cosas y dejar de tener esta vida de mierda. Desearía poder ser otra, navegar por el mundo. Quiero escapar de aquí, olvidarme de todo...

Necesito un abrazo. Y creo que necesito un abrazo de mi nuevo él. Necesito un abrazo consolador, que me consuele. Que su abrazo me haga sentir que todo está bien, que nada malo va a pasar. Que me haga olvidar mis problemas.

5/14/2014

- Pasado



Me duele la panza. Estoy con Andrés y la verdad es que no lo soporto. Tomé pastillas, pero me sigo sintiendo así. Hay una rareza instalada en mí, y desearía que se fuera. Bah, en realidad... no sé qué quiero. Desearía volver el tiempo atrás. Yo creo que por eso estoy "triste".

El lunes me levanté de la siesta a la seis de la tarde. Entonces una taquicardia me cayó. No podía respirar, me faltaba el aire y lo único que quería hacer era nada. Se solucionó yendo al médico y dandome oxígeno, pero desde ese entonces todos piensan que estoy mal, triste, y tal vez tengan razón... aunque haya múltiples razones por las que una taquicardia te puede agarrar.

Yo... bueno, desde antes que repitiera dejé de ir a la psicóloga. Ahora que repetí, es obvio que no voy, pero me gustaría volver. Muchas cosas están pasando por mi cabeza, por mi mente y por mi corazón, y mi cuerpo se da cuenta de ello. Necesito a alguien que me entienda de verdad, que pudiera definir las cosas que siento, las que tengo, las que sufro en este momento. Quiero empezar a trabajar, así podría pagarme las sesiones pronto. Y debido a la taquicardia y lo que la médica me dijo, comencé a pensar y, como no, a recordar. Este episodio de taquicardia que se puede justificar con un "algo interno, emocional"; todos se preguntan por qué, pero reacciono reacia a todo eso. No entiendo el por qué, no pasa  nada en mi mente, y en cierto caso es igual a los ataques de llanto que tenía en segundo. Claro que segundo fue en el pasado, hace tres años, y me hace recordar todo. Querer volver a esas instancias; es como si mi vida no fuera la misma. Es por eso que tal vez necesite ir a las sesiones de vuelta. Algo pasa con mi psiquis, sé. Pero no quiero discutir sobre la cuestión de la psicóloga.

Por otra parte, hace mucho tiempo que no pensaba en Leandro. Hace muchísimo tiempo. Así como tampoco pensaba en Alan, pero por alguna cuestión misteriosa del destino, comencé a pensar en él (Alan) y a recordar a Leandro. Recordar, básicamente, las cosas que viví. Ahora me imagino, aunque sea totalmente imposible, el último primer día, cómo sería tener taquicardia delante suyo y ese tipo de técnicas llamatención. Desearía poder haber continuado mi vida en aquella instancia, en aquel colegio, con él. Hace mucho que no lo veo y, sinceramente, tengo ganas de verlo. Pero sé que si lo hago, me convertiré en una tonta. Solo desearía poder volver el tiempo atrás y volver a vivir las cosas que ya viví, así podía arreglar VARIOS errores.

El hecho de ver Chica rara también me hace recordar. Y American Horror Story, y ver a Taissa Farmiga. Eso me lleva a muchas cosas. Y puede que estos recuerdos no sean buenos para mí.

Creo que... mis hormonas van bajando de a poco. Creo que Alan me gusta de en serio. Y creo que, en escencia, realmente amaba y amo a Leandro, dejando de lado las razones por las que es un pelotudo y por las que podría llegar a odiarlo. Hay un chico lindo en la escuela. Es realmente lindo y copado, y gracioso. Pero, aunque algunas veces lo confunda, sé que no pasa a ningún lado más que de allá, la relación buena que tenemos. Me refiero a que... Sé que es lindo, pero no me gusta. 

En fin. Quería remodelar mi cuarto, ordenarlo. Y quería sobre todo cambiar de estilo de vestir. Este año me había propuesto tantas cosas... demasiadas... Pero no. No sé qué más agregar. Mi vida sigue siendo igual de apestosa de siempre. Quizás más. Fin.

5/02/2014

- Una vez más con el corazón roto...



Hace tanto que no sufría tan "adolescentemente". Hace un buen rato. Pero ahora siento que las cosas son distintas. Tengo más edad, más madurez podría decirse, y el mismo dolor supongo.

La semana pasada, más o menos, fue su cumpleaños. Para los que quieren saber, no. Todavía no lo olvidé. Todavía no lo superé. Lo dejé de lado porque si sigo con la actitud que estaba siguiendo, me iba a quedar estancada. Así que tomé las riendas de mi vida y me adentré a la aventura, haciendole caso omiso. Haciendo caso omiso a mi pasado, que de a poco voy superando, y haciendole caso omiso a mi suerte. Él ya fue, ya pasó. Por suerte.

Ahora puse la mente en un nuevo chico. Me gusta. Es lindo. Y supongo que sería una especie de reemplazo, por así decirlo. Él es hermoso, bueno, amable, lindo, dulce. De verdad. Y tiene una tonadita... Dios, es muy lindo. Trabaja en un local de comidas rápidas que está ubicado cerca de mi casa y de mi colegio, y lo agradezco. Ya me había gustado este chabón antes, pero nunca como me está gustando ahora.

Sinceramente, fue una semana entretenida. Por este chico. Por lo menos, hasta ahora. La semana pasada, más específicamente, el lunes 28 de abril, fue mi cumpleaños. Con las chicas del público me fui a comer dónde trabajaba él, además de que también cumplía otra compañera. Gracais a Dios, él estaba. Y gracias a Dios, nos atendió él. Fui la que más me habló, y creo que me reconoció... supongo. No nos saludos ni nada, pero le hice algunos chistes y se rió. Chistes que tenían que ver con la compra, obviamente, y eso hizo que me ilusionara. Me pasé toda la semana en él, imaginando cómo sería mi vida si él estuviera en ella. Me sentía tan enamorada, tan... agradecida por esto. Hasta ayer a la noche, cuando descubrí que tenía una "platónica". Aquello que escribió fue en noviembre, pero sus iniciales coinciden con aquella chica súper linda y copada, mucho más que yo.

Sé que eso fue en noviembre y que en este tiempo han pasado muchas cosas. De hecho, él no me conocía a esas alturas. Y después, en diciembre, lo hice reír. Y otra vez en Marzo de este año y en Abril. Hablamos poco porque no son muchas veces en que podemos cruzarnos, pero me destroza la idea de que su plátonica es ella y que con ella y una compañera más salen al cine, a ver películas. Y desde siempre, desde la primera vez que los vi, supe que estaban destinados a estar juntos. Los dos son altos carilindos, copados, le caen bien a cualquiera. A diferencia de mí, que soy tan patética y estúpida, y fea, y tarada... Eso me hace odiarme. Fui una tonta al pensar de que tal vez yo podría gustarle. No tengo posiblidad con un chico así. No tengo posibilidades con nadie. Me voy a tener que conformar con mis pensamientos, porque es eso lo que puedo tener de él.

Debo admitir que pienso en las razones por las que ella puede ser su plátonica. Pero me entra la duda. ¿Cómo una chica puede rechazar a un chico así? Tan lindo, tan él... Cuando escribió todas esas cosas sobre su amor platónico no me conocía, pero aunque me conociera, ¿cambiaría algo? Seguramente no. Porque él jamás me daría bola. Ningún chabón así, como es él, puede darme bola, y menos reemplazando a una chabona como ella.

Después de tanto tiempo, me cuesta admitir que me gusta un chabón que ya tiene una chica que le guste... Me siento tan mal porque volví con mis problemáticas adolescentes.

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