12/06/2013

- Tell me I'm your national anthem



Realmente, no sé por qué hoy quise escribir. De verdad no hay nada interesante. Extraño mi celular, mi música, porque me hacía pensar en él.
Hoy falté al colegio y me faltó la melodía matutina. Mi rutina se vio afectada porque extraño pensar en él mientras me hamaco, mientras camino, mientras miro el amanecer en mi ventana, al sonar una de las canciones que tanto me gustan.
Hace cuatro días que no lo veo. Justo cuando pensé que iba a verlo y que iba a llamar la atención, no fue. Yo me quedé tan confundida, y me sentí tan mal. Porque lo extraño. No tanto como antes, pero... sí, lo extraño. Me encanta verlo.
De alguna forma me siento liberada. De él, obviamente. Me siento liberada porque no estoy tan apegada a él como antes. No. Y de alguna manera, sigo pensando en su amor, sigo recordándolo. Todavía sigue en mi mente los recuerdos de aquellas veces en que sentía cariño por mí. Trato de no profundizar en el tema porque de verdad me comporté como una idiota, como una estúpida. Rezo porque le eche la culpa a algo que no sea a mí. Espero que sepa... no, en realidad, no quiero que sepa. Solamente quiero... seguir con mi vida, porque es lo único que me libraría de él. Es lo único que me sacaría del infierno que siento por dentro, porque no sé si amarlo u odiarlo, o que hacer para que salga de mi mente. De alguna u otra manera, siento que debo llamar la atención para recordarle que siempre estoy presente. De alguna u otra manera, para que sepa que yo soy algo. O que fui algo. Algo que él quería, pero no sé hasta qué punto. Tampoco sé por qué.

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